Edificio Chrysler

El Edificio Chrysler es uno de los rascacielos más bonitos de Nueva York y una de las imágenes características de la ciudad.

Su hermoso diseño en estilo Art Decó no solo lo hace reconocible, sino que lo ubica como uno de los ejemplos más destacados y sofisticados de este estilo.

La construcción

El edificio estaba destinado a ser la sede central de la empresa Chrysler, pero Walter P. Chrysler decidió financiar personalmente la construcción, para que sus hijos pudieran heredarlo.

Originalmente iba a tener 282 metros de alto, pero Walter Chrysler intervino en el diseño, añadiendo más plantas.

Se construyó entre 1928 y 1930 y, durante 11 escasos meses, fue el edificio más alto del mundo, con 319 metros y 77 pisos.

Según el proyecto original, el edificio Chrysler se encontraba igualado en altura con el Banco de Manhattan, diseñado por H. Craig Severance, ubicado en 40 Wall Street.

Severance construyó 60 cm más en el tope del edificio, para que el suyo siguiera siendo el más alto, pero Van Alen ya había pensado en la solución: dentro del edificio se había armado secretamente  una aguja de acero inoxidable de 7 pisos de altura, que fue sorpresivamente montada en la terraza del edificio en 1929, dirimiendo definitivamente la cuestión.

Fue finalmente desplazado de su puesto en 1931, cuando se inauguró el Empire State. Actualmente es el quinto edificio más alto de Nueva York.

El arquitecto William Van Alen incluyó en la decoración del exterior del edificio motivos arquitectónicos inspirados en partes de coches, realizados en acero inoxidable, material que se usó por primera vez para este fin.

    Edificio Chrysler

    Dirección: 

    405 Lexington Avenue.

    Cómo llegar: 

    Metro: líneas S, 4, 5, 6, 7, estación Grand Central.