Coney Island

Si piensas visitar Coney Island, prepárate para encontrar un lugar diferente a cualquier otro. El ambiente vintage de esta península (antes una isla), sus playas y algunas nuevas atracciones, hacen que sea una visita casi obligada si vas a Nueva York.

Es el sitio ideal para alejarse del vértigo de la ciudad, aunque más no sea por el fin de semana, por la cercanía con Manhattan y el ambiente de calma y quietud que se respira allí.

Esta franja costera de 6 kilómetros de largo y 800 de ancho estuvo separada de Nueva York por un riachuelo, hasta que se desechó el plan original de dragarlo y ensancharlo y finalmente se lo rellenó.

Históricamente fue el lugar al que la clase media iba a divertirse. Además de las playas, había circos, parques de atracciones, ferias, locales de baile y puestos de comida.

Coney Island y los hot dogs

Hablando de comida, ¿sabías que los hot dogs se inventaron en Coney Island? Según se dice, el primero en vender este icono estadounidense fue Charles Feltman, quien en 1867 instaló en la playa unos carritos que vendían esta comida. El éxito fue tan grande que finalmente tuvo que contratar camareros para atender al público.

El primer competidor que tuvo Feltman fue Nathan Handwerker, un ex empleado que puso un puesto de venta propio frente al local de Feltman, y vendía los hot dogs a mitad de precio.

Nathan se hizo tan popular que Feltman finalmente tuvo que cerrar, en 1950, mientras que Nathan's sigue existiendo, en la esquina de Boardwalk y Surf Avenue.

Qué hacer en Coney Island

Coney Island tiene atracciones verdaderamente legendarias, como el Luna Park, un parque de atracciones mundialmente conocido. Inaugurado en 1903, pasó por bancarrotas e incendios hasta que cerró sus puertas en 1944. En 2010 se inauguró el nuevo Luna Park, diseñado en base al original, con 19 atracciones, juegos interactivos y restaurantes.

La rambla y la playa no sólo son concurridos en verano, sino también en invierno.  En la playa se pueden hacer actividades deportivas y recreativas, además de tomar sol y nadar en el mar.

El New York Aquarium, inaugurado en 1896, está sobre la rambla. Tiene más de 350 especies que incluyen leones de agua, nutrias y pingüinos, además de peces.

No dejes de visitar el carrousel de 1919, con 50 caballos tallados a mano, y el museo, un auténtico viaje en el tiempo. Se exhiben objetos de la época de oro de Coney Island y una maqueta del antiguo  Luna Park.

Otra experiencia ineludible es subir a la famosa montaña rusa The Cyclone, una de las más antiguas de la ciudad. Funciona desde 1927 de forma casi ininterrumpida.

Y hay mucho más: conciertos, festivales de cine, desfiles exóticos como el de las sirenas (en el mes de junio), paseos, otros parques de diversiones y ferias...

Te aseguramos que no te arrepentirás de visitar Coney Island. Vale la pena cada minuto.

coney island

Cómo llegar: 

Tren: D, Q, N o F, hasta Stillwell Avenue. 

Autobús: B36, B64, B68, B74, B82.

Autobuses express desde Manhattan: X28 y x38.