Coliseo Romano

El Anfiteatro Flavio (tal su verdadero nombre) se encuentra en el centro de la ciudad de Roma.

La construcción fue ordenada por el emperador Vespasiano en el año 72 DC y fue inaugurado bajo el reinado de su hijo Tito en el año 80 DC. En el año 82 el emperador Domiciano ordenó la construcción del que actualmente es el último piso.

En el lugar donde se levantó el Coliseo se encontraba anteriormente el lago artificial de la Domus Aurea de Nerón, que Vespasiano mandó a rellenar para poder construir este circo.

El nombre Coliseo (Colosseo) proviene de la estatua llamada Coloso de Nerón, hecha en bronce, que se ubicaba a la entrada de la Domus Aurea, estatua que Vespasiano conservó.

Tenía capacidad para 60.000 personas, ubicadas en cinco niveles según la clase social a la que pertenecían, y en el momento de su inauguración era el anfiteatro más grande del mundo. Estaba destinado a la realización de todo tipo de espectáculos: desde peleas entre gladiadores y peleas contra animales, hasta ejecuciones.

Exterior del Coliseo

El muro exterior está formado por cuatro pisos, cada uno de un orden arquitectónico diferente. La planta de entrada estaba formada por arcos sostenidos por columnas. Los dos pisos siguientes estaban abiertos en ventanas, y el último piso servía de soporte para una estructura de madera de la cual se colgaba un telón para proteger a los espectadores del sol y la lluvia.

Interior del Coliseo

El interior estaba revestido en mármol y la pista central era una enorme tabla de madera cubierta de arena. En el subsuelo había galerías que se usaban para depósito y en parte tenían jaulas para los animales que se usaban en los espectáculos, y mazamorras.

Los últimos juegos se realizaron en el siglo VI. También fue el sitio donde se hicieron muchas ejecuciones de cristianos. Quedó abandonado a partir de esa fecha y sufrió cuatro terremotos y varios saqueos, en los que desaparecieron los valiosos materiales con que estaba construido.

Mitos, leyendas y fantasmas del Coliseo

  • Uno de los mitos populares acerca de los juegos realizados en el circo romano en la época del Imperio es el del gesto del pulgar hacia arriba o hacia abajo que decidía si un gladiador vivía o moría. Aunque lo hayamos visto en muchas películas de gladiadores, esto en la realidad no sólo no era así, sino todo lo contrario. En primer lugar, muy pocas veces los combates eran a muerte, pues cada gladiador muerto le costaba mucho dinero a quien hubiera organizado el combate, ya que debía pagarle al lanista (responsable del entrenamiento de los gladiadores). Por otro lado, la realidad histórica indica que el gesto de salvar la vida del gladiador vencido era con el brazo levantado y el puño cerrado (pollice compresso), que significaba “arma envainada”. En las poquísimas ocasiones en que el vencido debía morir el gesto era con el puño cerrado y el pulgar arriba (“pollice verso”), que indicaba “espada desenvainada”.
  • Tampoco es cierto que los gladiadores saludaban al emperador con la frase "Ave, Caesar, morituri te salutant" (Ave, César, los que van a morir te saludan.). Según parece, esta frase fue utilizada una única vez en el año 52 DC ante el emperador Claudio y no en el Coliseo, sino en unos juegos realizados en el lago Fiucino, según documenta la obra "De Vita Caesarum" de Suetonio. Y no se trataba de gladiadores, sino de condenados a muerte que participaron de un tipo de juego llamado Naumaquia (combate naval). Según cuenta Suetonio, Claudio habría respondido "Aut non" (O no), después de lo cual los luchadores se negaron a combatir alegando haber sido perdonados. El mismísimo emperador tuvo que convencerlos de volver a sus puestos, con amenazas y promesas.
  • ¿Fantasmas en el Coliseo? Eso aseguran visitantes y guardias nocturnos. Dicen que por las noches se escuchan los gritos de quienes eran encerrados en las mazamorras, gladiadores y delincuentes, a quienes esperaba, en algunos casos, la muerte en la arena. También aseguran que el fantasma del emperador Tito vaga por el monumento cada noche. Podrás comprobarlo tú mismo si haces la visita nocturna al Coliseo.

 

      Recomendaciones en tu visita al Coliseo

      • Las colas para entrar al Coliseo, el Palatino y los Foros pueden ser interminables, especialmente si viajas en temporada alta. Para evitar perder tiempo haciendo cola, lo mejor es contratar un tour con el que tendrás entrada preferente y conocerás cada rincón del impresionante Coliseo de la mano de un guía experto.
      • Si haces la visita a tu aire, recomendamos que llegues un rato antes de la hora en que abre la taquilla.
      • Otra opción es comprar la entrada en la taquilla del Palatino, donde suele haber mucha menos gente.
      • También evitarás colas con la tarjeta Roma Pass, que incluye visita al Coliseo con entrada directa y acompañamiento de un guía turístico.

      Visita guiada al Coliseo: entra al Coliseo directamente, sin hacer colas, y recorre todas las instalaciones acompañado por un guía experto que te contará fascinantes historias sobre los combates de gladiadores.

        Horario: 

        Del último domingo de octubre al 15 de febrero: Todos los días de 8:30 a 16:30
        Del 16 de febrero al 15 de marzo: Todos los días de 8:30 a 17:00
        Del 16 de marzo al último sábado de marzo: Todos los días de 8:30 a 17:30
        Del último domingo de marzo al 31 de agosto: Todos los días de 8:30 a 19:15
        Septiembre: Todos los días de 8:30 a 19:00
        Octubre (excepto el último domingo): 8:30 a 18:30

        También hay visitas nocturnas en ciertas fechas del año.

        Dirección: 

        Piazza del Colosseo

        Precio: 

        12€ - usd 15,35. Venta de entradas en Via di San Gregorio 30 o en Piazza Santa Maria Nova 53. Incluye la entrada para visitar el Palatino y el Foro Romano.

        Cómo llegar: 

        Autobuses 60, 75, 85, 87, 117, 175, 186, 271, 571, 810, 850, C3 / Tram línea 3 / Metro Línea B, estación Colosseo.