Pompeya

Pompeya y Herculano son dos de las ciudades que desaparecieron en un día, cuando ocurrió la violenta erupción del Vesubio en el año 79 DC. Las otras, menos recordadas y nombradas, fueron Oplonti, Boscoreale y Stabia.

El estado de conservación en que se encuentran permite conocer cómo era la vida cotidiana en estas ciudades en el siglo I.

Tour de un día: hay tours con traslado incluido y visita libre, puedes pasar un día entero en Pompeya con almuerzo incluido, además de guía en español. Puedes contratar online. Este último es ideal si es tu primera visita a Roma y Pompeya. No sólo ahorras tiempo y dinero sino que verás los edificios realmente más interesantes y mejor conservados. Ten en cuenta que las ruinas de Pompeya son muy extensas y es fácil perderse lo más importante si no cuentas con la ayuda de un experto.

La historia de Pompeya

Pompeya era una ciudad situada al sur de Nápoles, a 240 kilómetros de Roma. Su origen es incierto, aunque los restos encontrados más antiguos son del siglo IX AC. Sí se sabe que allí hubo asentamientos griegos y etruscos. Para el siglo I AC ya era una ruta de paso fundamental para el comercio marítimo entre Roma y el sur de Italia.

Muchos ciudadanos ricos de Roma tenían allí casas de descanso. En su mayor esplendor llegó a tener 20.000 habitantes.

Pompeya sufrió una primera catástrofe en el año 62, cuando un terremoto destruyó gran parte de la ciudad, pero la reconstrucción comenzó rápidamente.

La ira de los dioses: la gran erupción

La fecha de la erupción es la que da un testigo presencial de los hechos, el escritor Plinio el Joven, de 18 años en ese momento, en cartas que envió a su amigo Tácito, relatando lo sucedido. Aunque es posible que no sea correcta, sino producto de una mala traducción de la Edad Media.

Cuenta que en la mañana del 24 de agosto del año 79 apareció una gigantesca nube que precedió a la gran erupción del volcán Vesubio. Plinio vio la nube desde la ciudad de Misenum, donde vivía.

El relato de Plinio deja claro que el suceso fue inesperado y los habitantes no sólo no estaban preparados para ello, sino que se negaban a abandonar sus posesiones. Y aunque muchos optaron por huir, unas 2.000 personas permanecieron en la ciudad y fueron atrapadas por el intenso calor, las llamas, los gases tóxicos, las piedras candentes y la nube de cenizas.

La erupción, que duró más de un día, dejó a Pompeya enterrada bajo más de siete metros de materia volcánica. Herculano, que estaba mucho más cerca de la base del volcán, quedó tapada por  una capa de casi 20 metros.

La excavación de Pompeya

Si bien lo sucedido en Pompeya y Herculano no fue olvidado, sí se perdió el registro de su ubicación exacta, hasta que en 1738 Carlos III de España encargó buscar las ciudades perdidas.

Los primeros rastros, estatuas y objetos, aparecieron pronto, pero no fue hasta 1748 se comenzó a excavar en la zona específica de Pompeya. En 1753, después de explorar varias zonas, los trabajos se detuvieron. Se reanudaron en 1755 y continuaron con mayor o menor intensidad y suerte durante años.

La ciudad pudo ser identificada en 1763. Las excavaciones continuaron hasta entrado el siglo XX, pero aún hay un tercio de la ciudad que no fue desenterrado.

Qué ver en Pompeya

El solo hecho de caminar por las calles empedradas de Pompeya es una experiencia única e inquietante, aunque hay sitios más curiosos o interesantes que otros.

  • Antiguo Foro de Pompeya: era la plaza principal de la ciudad. Lo que se puede ver actualmente es un gran espacio abierto, restos de columnas y lo que ha quedado de algunos edificios que lo rodeaban, como los templos de Minerva, Júpiter  y Apolo.
     
  • Graneros del Foro o Almacén del Foro: este edificio no estaba terminado cuando sucedió la erupción. Era usado como mercadillo y ahí se exhiben  figuras humanas y restos arqueológicos.
     
  • Lupanar: uno de los edificios más curiosos, conserva las camas de piedra y muchos mosaicos y frescos con temas eróticos.
     
  • Casa del Fauno, Casa de los Vetii y Casa de Menandro: mosaicos, frescos y objetos cotidianos.
     
  • Termas: interesantes por su decoración.
     
  • Gran Teatro: uno de los edificios mejor conservados.
     
  • Muchos edificios y comercios conservan su estado casi original: verás ánforas, molinos de harina, letreros, mosaicos decorativos y baños. Hay fuentes, columnas y pilas de agua decorando lo que alguna vez fueran primorosos jardines, hoy reconstruidos.

Recomendación para tu visita a Pompeya

Si haces la visita por tu cuenta, te aconsejamos hacerla con tiempo, para poder recorrer a tu ritmo todos los rincones de este lugar, fascinante y sobrecogedor  a la vez, y viajar 20 siglos atrás en el tiempo.

pompeya ruinas

Horario: 

De Abril a Octubre: 8:30 a 19:30
De Noviembre a Marzo: 8:30 a 17:00
Cerrado: 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre

Precio: 

11€ - usd 12,27
Visita combinada a Pompeya, Herculano, Oplonti, Stabia y Boscoreale 20€ - usd 22,30

Cómo llegar: 

Tomar el tren de Trenitalia desde Termini a Nápoles y allí la línea de tren Cirumvesuviana a Pompeya. El tren rápido tarda solo una hora en llegar de Roma a Nápoles y sale cada media hora. El tren de la línea Circumvesuviana a Pompeya sale cada hora y tarda 42 minutos. El viaje en el Trenitalia cuesta entre 11,20 y 34,40€, dependiendo del tipo de tren. El billete en la Circumvesuviana cuesta unos 5€.