Iglesia de Santa María de la Concepción de los Capuchinos

Bajo la Iglesia de Santa María de la Concepción de los Capuchinos (Santa Maria della Concezione dei Capuccini), también llamada Nuestra Señora de la Concepción, hay un mundo subterráneo. Por eso es una de las iglesias más particulares de Roma.

Historia

Fue construida a partir de 1626 en las cercanías del Palacio Barberini por el papa Urbano VIII, en honor de su hermano el cardenal Antonio Barberini, quien pertenecía a la Orden de los Capuchinos. El proyecto fue realizado por el arquitecto pontificio Michele da Bergamo, de la misma Orden.

La primera misa se celebró en septiembre del 1630. Fue la primera iglesia de Roma dedicada "A Dios en honor de la Inmaculada Concepción de la Santa Virgen María". Junto a ella está el convento de los capuchinos, que tienen la iglesia a su cargo.

Esta primera iglesia fue demolida cuando se abrió la Via Veneto y se reconstruyó entre 1928 y 1931.

Se entra a la iglesia por una escalinata, por la que se llega a una única nave con capillas laterales decoradas con frescos de Guido Reni, Pietro da Cortona, Giovanni Lanfranco y Domenichino. El altar central es de mármol.

En las capillas laterales están sepultados el primer santo capuchino, Felice da Cantalice y otros frailes, y también está la tumba del cardenal Antonio Barberini, frente al altar mayor. El piso está cubierto de lápidas funerarias.

El secreto de Santa María de la Concepción

Lo que hace interesante a esta iglesia, cuyo interior no es especialmente atractivo, son sus cinco capillas subterráneas.

Cuando la iglesia estuvo terminada, el cardenal Barberini ordenó el traslado de los restos de los hermanos capuchinos sepultados en el cementerio principal, hasta la cripta de la iglesia.

Lo llamativo (y quizás escalofriante, para muchos) es que los huesos  no están enterrados sino expuestos,  cubriendo partes de las paredes en forma "decorativa", formando figuras reconocibles: estrellas, coronas, cruces, flores, una clepsidra alada... Según dicen los actuales frailes, es una manera de recordar que la muerte puede llegar en cualquier momento y que uno debe estar siempre preparado para encontrarse con Dios. Hay una placa en la cripta con la inscripción: "Aquello que vosotros sois, nosotros éramos; aquello que nosotros somos, vosotros seréis."

En el osario hay una cripta de calaveras, una cripta de huesos de la pierna, y otra cripta, quizás la más inquietante, de huesos pélvicos.

Hay monjes momificados, vestidos con su túnica, colgados en las paredes y el techo. El punto central de toda esta disposición es un esqueleto que sostiene una guadaña y una balanza, hechas completamente con huesos.

Se cree que el Osario Sedlek de República Checa se hizo tomando como inspiración la cripta de Santa María de la Concepción.

La cripta en la literatura

Mark Twain visitó la cripta en 1867 y escribió sobre ella en su libro "The Innocents Abroad."

Nathaniel Hawthorne también la menciona, en la novela "El fauno de mármol."

El Marqués de Sade, quien la visitó en 1775, dice en su libro "Viaje por Italia": "Nunca he visto nada más asombroso."

También se menciona la cripta en obras de Anneli Rufus y Tom Weil.

Horario: 

Iglesia: todos los días de 7:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00.
Museo y Cripta: todos los días de 9:00 a 19:00.

Dirección: 

Via Vittorio Veneto 27

Precio: 

Museo y Cripta: 6,00€ - usd 6,65

Cómo llegar: 

Autobús líneas 53, 61, 62, 63, 80, 83, 85, 116, 160, 492, 590.

Ubicación: 
cartel capuchinos