Sagrada Familia

La Iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona se ha convertido en un símbolo de la ciudad y es, sin duda, la obra más conocida de Antoni Gaudí, quien trabajó en ella desde 1883 hasta 1926.

Historia de la Sagrada Familia

En 1866 Josep Maria Bocabella, un librero de Barcelona, funda la Asociación de Devotos de San José con el objetivo de construir un templo. Para ello adquiere un terreno en Eixample, ubicado entre las calles Provença, Mallorca, Marina y Sardenya.

El proyecto recayó en el arquitecto Francisco de Paula del Villar y Lozano, quien ideó un edificio neogótico en 1882. Al poco tiempo de iniciadas las obras, en 1883, y con sólo la cripta construida, Villar y Lozano abandonó la obra por disidencias con Martorell, otro arquitecto, y miembro de la Junta. Para Martorell el mejor candidato para continuar las obras era el joven arquitecto Gaudí, quien había colaborado con Villar y Lozano como delineante. Martorell lo propone, entonces, hacerse cargo de la construcción del templo.

A finales de 1883 Gaudí se hizo cargo del proyecto, rechazando el diseño original y proponiendo uno propio, aprobado por Bocabella. En él se contemplaba la construcción de 3 fachadas principales y un total de 18 torres. Gaudí trabajó en esta obra hasta su muerte, en 1926, sabiendo que no podría verla terminada, dada su magnificencia.

Desde ese momento distintos arquitectos se han hecho cargo, en forma sucesiva, de esta obra, continuando con el proyecto original. En la actualidad la dirección de obra está a cargo del arquitecto Jordi Bonet i Armengol. También muchos escultores han colaborado en la decoración de las fachadas: los catalanes Jaume Busquets y Josep María Subirachs, y, en la actualidad, el japonés Etsuro Sotoo.

La construcción se financia exclusivamente con donaciones provenientes de todas partes del mundo, de allí la lentitud en el avance de las obras. Se prevé terminarla para el año 2026, centenario de la muerte de Gaudí. Hasta el momento sólo se han levantado 2 de las fachadas (aún sin acabar) y 8 de las 18 torres previstas para esta maravillosa obra cargada de simbolismo religioso, símbolo de la ciudad de Barcelona.

Características de la Catedral de la Sagrada Familia

Las 18 torres

La Catedral tendrá un total de 18 torres, y la central, dedicada a Jesús, medirá 170 metros, mucho más que los edificios más altos de Barcelona: la Torre Mapfre y el Hotel Ars, que miden 154 metros.

En la actualidad hay tan solo 8 de las 16 torres que aparecen en los diseños de Antoni Gaudí. A parte de la torre dedicada a Jesús, las otras representarán a los cuatro Evangelistas, a los Apóstoles y a María. Cada una de ellas tendrá alturas diferentes en función de su jerarquía religiosa.  

Las fachadas

Se compone de tres fachadas distintas:

  • La Fachada del Nacimiento: que está dedicada al nacimiento de Jesucristo, y se centra en la vida más humana del profeta. Es probablemente la fachada más llamativa por toda su ornamentación y complejidades escultóricas y arquitectónicas.
     
  • Fachada de la Gloria: esta es la fachada principal, la que da acceso a la nave central, y es la más grande de todas. En ella se representa la muerte, el Juicio Final, el infierno y la gloria en los cielos. Gaudí tan solo pudo esbozar algunas de las líneas generales de esta fachada, dejó programados los siguientes pasos para que otros lo continuasen.
     
  • Fachada de la Pasión:  Se empezó a construir en 1956, y es algo más austera que el resto, aunque también tiene una belleza indiscutible. Se representa en ella la Crucifixión de Jesucristo y su sufrimiento.

Estructura y forma

Se trata de un templo con cinco naves que forman una planta de cruz latina, en cuyo extremo se encuentra el ábside de forma semicircular. Cuando esté finalizada, la Sagrada Familia tendrá cuatro cúpulas de unos cuarenta metros de altura situadas en cada esquina: dos serán sacristías, una capilla del Baptisterio y finalmente la capilla de la Penitencia y del Santísimo.

La Sagrada Familia, al igual que otras obras del arquitecto como la Casa Batlló, está repleta de iconografía, pero en este caso simboliza la expresión en piedra de la cristiandad. Gaudí quiso transmitir con ella el mensaje evangélico, y conseguir crear una simbiosis entre arquitectura y cristianismo. Para ello, diseño una basílica con geometrías nuevas pero inspiradas en la naturaleza.

Uno de los aspectos más bonitos e interesantes de la Catedral son las insignias episcopales colocadas en los pináculos de los campanarios, que están dedicados a los obispos. Su forma simula un báculo, con la mitra y la cruz.

El ciprés con palomas blancas que aparece en la fachada antigua, que corona el portal de la Caridad y simboliza la eternidad del amor de Cristo. Este árbol es también es un referente de las casas de campo catalanas. Su presencia dota al conjunto de sinuosidad, dinamismo y belleza natural. En su parte superior, aparece un símbolo a la Santísima Trinidad, es decir, una cruz con la paloma, que simboliza el Espíritu Santo, una cruz roja, que representa a Jesucristo, y otra dorada, que hace referencia al Dios Padre. El conjunto de la Santísima Trinidad, no es figurativo.

Consejo: Si te interesa conocer la Sagrada Familia y el Parque Güell, dos de las obras maestras de Gaudí, te proponemos un tour que incluye una visita guiada a ambos lugares, sin colas y con un guía apasionado de habla hispana. 

Sagrada Familia

Precio: 

General: 15€ (con audioguía 19,50€). 

Estudiantes y menores de 30 años: 13€

Jubilados: 11€. 

Menores de 11 años: entrada gratis. 

Dirección: 

C/ Mallorca, 401.

Cómo llegar: 

Llegar en metro: parada Sagrada Familia, líneas 2 y 5. 

Llegar en autobús: líneas 19,33, 34, 43, 44, 50, 51, B20 y B24.