Casa Batlló

La casa Batlló de Barcelona es otra de las joyas de Antoni Gaudí, y se engloba dentro de la Illa de la Discordía o Quadrat d’Or (cuadrado de Oro) que constituyen los 3 edificios modernistas: la Casa Batlló, la Casa Ametller y la Casa Lleó Morera.
Fue construida entre 1904 y 1906, y gracias a su enorme belleza, se ha convertido en una de las piezas clave del modernismo en Barcelona, así como uno de sus principales atractivos turísticos. 

La fachada

Podrías pasar horas viendo su fachada, todos sus detalles y complejidades, porque en ella, Gaudí quiso representar todo un mundo onírico capaz de evocar a la fantasía y a la naturaleza.  Su fachada está decorada con mosaicos de vidrio de colores y porcelanas polícromas. Todo en ella es imaginación y exuberancia. Hay detalles marinos, esculturas, materiales reciclados y objetos que Gaudí transformó en arte añadiéndolos y dándoles sentido. 
 
Resultan curiosas las barandillas de los balcones, que tienen una forma que nos recuerda a una máscara, así como los colores y el sinuoso tejado del edificio, formado por grandes escamas que, según algunos expertos en la obra de Gaudí, podría tratarse del lomo de un dragón y hacer referencia a la Leyenda de Sant Jordi, aunque otros ven en esta fachada un paisaje acuático que recuerda a los óleos de Monet. La sinuosidad del edificio representaría a las olas, y sus colores, la calma y el sosiego. 
 
Lo cierto es que Gaudí nunca explicó el significado verdadero de su obra, como era habitual. No obstante, en esta incertidumbre es donde radica toda la magia del edificio, todos sus símbolos y ese ideario fantástico e indescifrable, aplicable a otras de sus grandes obras, como la Pedrera o el Parque Güell.

El interior

Gaudí colaboró con los mejores artesanos de su época para diseñar el elegante interior de la Casa Batlló, plagado de azulejos de cerámica, ornamentos, madera, vidrios de todo tipo y hierro forjado. 

El vestíbulo ya evoca a un ambiente submarino, con sus azulejos de color azul y lucernarios que parecen caparazones de tortugas. No deja de sorprender su escalera, con la baranda de madera noble pulida y hierro forjado. Por otro lado, el Patio Noble destaca por su chimenea en forma de seta, y su hermoso ventanal. El edificio, en general, nos da una idea muy clara sobre cómo vivían las familias nobles en la época, y de cómo el modernismo era el símbolo de máxima expresión para la burguesía. 

La Casa Batlló está repleta de particularidades y peculiaridades que la convierten en un edificio único, pero lo más interesante de todo, es que Gaudí siempre logró equilibrar la balanza de la belleza y la funcionalidad: todos sus edificios están arquitectónicamente bien planteados, y, a su vez, son poesía materializada en arquitectura. 

Visita la Casa Batlló

Para conocer la obra de Gaudí al completo, te recomendamos que la estudies en su conjunto a través de un tour especializado. En él te empaparás de la excentricidad y magia de la arquitectura del famoso arquitecto catalán a través de sus principales monumentos. 

Casa Batlló

Horario: 

De lunes a domingo de 9:00 a 21:00 h.

Precio: 

General: 24,50 €

Estudiantes, jubilados y jóvenes de 7 a 18 años: 21,50 €

Menores de 7 años: gratuita

Dirección: 

Passeig de Gràcia, 43.

Cómo llegar: 

Metro: Passeig de Gràcia, líneas 2, 3 y 4. 

Autobús: líneas 7, 16, 17, 22, 24, 28, H10 y V15.