Qué visitar en Ámsterdam: 10 lugares imprescindibles

Ámsterdam es esa ciudad repleta de canales y callejuelas en las que como viajero nunca sabes qué vas a encontrar: un puesto de flores y tulipanes, un restaurante que deslumbra con su personalidad o una de sus típicas casitas de frente estrecho y grandes ventanas. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam realizando las mejores excursiones y actividades por el centro y sus alrededores!

Ámsterdam es también esa ciudad cosmopolita, con barrios auténticos y edificios históricos que destacan por la originalidad de sus fachadas y arquitectura. Más allá del sinfín de cosas que puedes ver y hacer en Ámsterdam, es importante que sepas cuáles son sus imprescindibles para tacharlos de tu lista cuando viajes...

1. Los mejores canales de Ámsterdam

Ámsterdam tiene 165 canales que juntos crean un recorrido de 100 km. En total cruzan 1281 pintorescos puentes que conforman una estampa de ensueño, y, por otro lado, las casas que los custodian, son las más caras de toda la ciudad. Al cinturón de canales de Ámsterdam se le conoce como el Grachtengordel.

Lo más interesante de los canales de Ámsterdam es pasear por ellos sin prisa alguna: observarlos desde diferentes ángulos y contemplar la imagen que configuran sus puentes con bicicletas amarradas y el agua calmada del canal, que refleja en ella los edificios torcidos y tan particulares.

Algunos de los canales de Ámsterdam más interesantes son: el Canal de los Señores, rodeado de casas señoriales que son una maravilla; el Canal del Emperador, que es el más amplio, o el Canal del Príncipe, en cuyas orillas se encuentra la casa de Ana Frank.

La mejor forma de descubrir los canales más bonitos de Ámsterdam es contratando un crucero que te pasee por ellos y también por las atracciones más populares de la ciudad. Los canales se aprecian de una forma mucho más auténtica desde el agua, te lo aseguramos. 

Canales de Ámsterdam

2. El Barrio Rojo

Adentrarse en los aspectos más particulares e interesantes de Ámsterdam implica ir a visitar el Barrio Rojo, un área del centro histórico que se caracteriza por su vida nocturna, por sus Coffee Shops, sus sex shops y las luces de neón de color rojo de los escaparates con mujeres ofreciendo servicios de prostitución.

Ten en cuenta que tanto la marihuana como la prostitución son legales en Ámsterdam, por lo que no te extrañes al verlo, especialmente de noche, cuando el Barrio Rojo alcanza su máxima expresión y miles de turistas van a verlo movidos por su curiosidad.

¿Sabías qué?

Las prostitutas contribuyen al estado pagando sus impuestos, como cualquier otro trabajador, por lo que su oficio no se considera algo marginal. Lo más interesante de este lugar es que parece un barrio alejado del orden y la ley, pero en realidad, esto no es así. En el Barrio Rojo todo está regulado y controlado, por lo que no deberías considerarlo una zona peligrosa. Cuando llegues, visítalo desde la educación y el respeto y no fotografíes a las prostitutas, ¡está considerado una falta de respeto muy grande!

Ve al Barrio Rojo con un tour guiado. Un guía experto te lo explicará todo al detalle para que conozcas la personalidad de este polémico lugar.

Barrio Rojo - Ámsterdam

3. El Mercado de las Flores

En Ámsterdam hay un mercado flotante que es una maravilla: el Mercado de las Flores. Fue creado en el año 1862 y es uno de los más famosos del mundo. Tiene una característica única: funciona sobre barcazas y plataformas que se ubican sobre un canal. Antiguamente las flores llegaban en barcos y se vendían desde ahí mismo, y aunque ahora llegan por tierra, se sigue manteniendo la tradición de las bracazas.

Ámsterdam es un país donde hay flores de calidad excelente, especialmente sus tulipanes, así que te recomendamos que te lleves algunos bulbos para plantarlos en tu casa después. Cuando crezcan, ¡te recordarán tu increíble viaje por la Venecia del Norte!

En el caso de que te encanten los tulipanes, no puedes perderte este tour por los jardines de Keukenhof y campos de tulipanes.

Mercado de las Flores - Ámsterdam

4. Plaza Dam

No hay mejor lugar para sumergirse de lleno en el auténtico ambiente de la ciudad que la Plaza Dam. Es un emblema de la ciudad y siempre está muy concurrida. Se trata de un núcleo en el que se encuentran edificios históricos imperdibles como, por ejemplo, el Palacio Real; el Hotel Karsnapolsky, que es el hotel más lujoso de toda Holanda, o el Museo de cera de Madame Taussauds.

En el centro de la plaza hay un obelisco de 22 metros de altura que rinde homenaje a los soldados holandeses que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Ve a ver la plaza y siéntate en alguno de sus bancos mientras te comes unas patatas de Manneken Pis (Damrak 41), consideradas por muchos las más deliciosas de la ciudad.

Plaza Dam - Ámsterdam

5. Casa de Ana Frank y el barrio Jordaan

La Casa de Ana Frank es uno de esos lugares que no puedes perderte en tu visita a Ámsterdam por todo lo que significan para la historia y la cultura.

Ana Frank, de religión judía, fue perseguida durante la Segunda Guerra Mundial. En sus diarios nos cuenta cómo fueron los hechos que ocurrieron en su familia entre 1942 y 1944. Ellos vivían en esta casa ubicada en el barrio Jordaan junto a otras 4 personas más, pero por desgracia, alguien los delató y fueron llevados al campo de concentración, al que solo sobrevivió el padre de Ana, Otto Frank.

¿Sabías qué?

La casa, conocida como ‘el anexo’, fue el escondite de la familia y eran tan solo 46 m2 ubicados en la parte posterior del edificio. La entrada a la casa estaba disimulada con una biblioteca y en ella fue donde Ana escribió su diario íntimo, que tenía pensado publicar tras la Guerra. Por desgracia, no pudo hacerlo ella misma, sino que lo hizo su padre tras regresar del campo de concentración.

El museo que puedes ver en la actualidad fue creado en el año 1960 y en él se puede hacer un paseo por el almacén de Otto Frank y las habitaciones en las que vivieron durante más de dos años. Por otro lado, también podrás ver manuscritos de Ana y objetos personales de toda la familia.

Barrio de Jordaan - Ámsterdam

6. Museo Van Gogh

Si eres un apasionado del arte y/o de Van Gogh, no puedes perderte este museo que alberga algunas de las obras más importantes de este artista.

En sus 3 plantas se exhiben más de 200 pinturas y 500 dibujos de Van Gogh que corresponden a todas las etapas de su vida, ordenadas en cinco períodos distintos: Holanda, París, Arles, Saint Rémy y Auvers-sur-Oise.

En ella podrás ver algunas de sus obras más famosas, como Los girasoles, La casa amarilla o el Almendro en flor, así como objetos personales y una interesante colección de grabados japoneses que pertenecieron al artista y a su hermano.

Si quieres entenderlo todo bien, te recomendamos que contrates una visita guiada, con la que, además, te ahorrarás las colas. Un experto y apasionado en el tema te hablará de la simbología y el significado de sus obras más representativas.

Museo Van Gogh - Ámsterdam

7. Vondelpark

En Ámsterdam hay un parque llamado Vondelpark que roba el corazón de todos aquellos que van a pasear por él en bicicleta, a practicar deporte, a hacer un picnic o a sentarse en alguna de las terrazas de sus bares y disfrutar del ambiente pacífico que reina en el lugar.

Este parque recibe más de 10 millones de visitantes al año y tiene un total de 470.000 m2 en los que podrás disfrutar, si el tiempo te lo permite, de un día soleado en su verde césped o cerca de alguna de sus lagunas.

No puedes perderte la escultura de Picasso que se encuentra en medio del parque, pasear en patines por sus senderos y observar a los periquitos que hay y que fueron liberados en el año 1976 por error. Sin duda, este parque es un lugar ideal para ir con niños y disfrutar de la tranquilidad de un entorno apacible y agradable.

Vondelpark - Ámsterdam

8. Volendam

A tan solo 20 km al noreste de Ámsterdam se encuentra Volendam, un pueblo de pescadores que se fundó en el siglo XIV y que en la actualidad tiene 20.000 habitantes que sobreviven gracias a la pesca y al turismo.

Ir a Volendam es un plan imprescindible por muchos motivos: para pasear por sus calles y su paseo marítimo, entrar en sus tiendas y tomarse algo en alguno de sus encantadores bares, entre otros.

Además, Volendam es un lugar perfecto para conocer el queso holandés. En este pueblo se encuentran algunas granjas en las que podrás entender el proceso de fabricación y hacer degustaciones. Puedes ir con un tour ya contratado para garantizarte esta escapada a uno de los lugares más particulares de los alrededores de Ámsterdam. Además, verás otros lugares igualmente icónicos, como los antiguos molinos de Zaanse Schans, Edam o la Isla de Marken. Si prefieres visitar los molinos de Zaanse Schans por la tarde y disfrutar de una cata de quesos, tenemos otro tour que empieza a las 14:15 que podría interesarte. 

Volendam - Ámsterdam

9. Coffee shops

Tal cual: ¡en Ámsterdam la venta y consumo de la marihuana están legalizados! Al mencionar los coffee shops en esta lista de imprescindibles, no pretendemos fomentar el consumo de marihuana, sino simplemente presentarte estas tiendas que definen, en parte, esa personalidad tan magnética, cosmopolita y moderna de Ámsterdam.

De hecho, los coffee shops no son solo para fumadores, en ellos podrás consumir marihuana en foma de té o incluso en magdalenas o pasteles. Por razones evidentes, el humo dentro de estos establecimientos será inevitable, por lo que no te recomendamos que vayas con niños. Si no quieres fumar nada, también puedes pasar un rato y tomarte otra cosa mientras observas el entorno.

¿Sabías qué?

Podríamos decir que Ámsterdam está lleno de contradicciones si tenemos en cuenta que los coffee shops no permiten la venta de bebidas alcohólicas y que, aunque en ellos se puede fumar marihuana y hachís, no se puede fumar tabaco.

Por último, los coffee shops están en peligro de extinción debido a las presiones que ejercen los países vecinos y el propio gobierno local para reducir el turismo de este tipo. De hecho, de los 1000 que había, ya quedan menos de 150 establecimientos. 

Coffe Shop - Ámsterdam

10. Begijnhof

En Ámsterdam hay un rincón que es un tesoro: el Begijnhof, un beaterio del siglo XIV en el que un grupo de casas rodea un encantador jardín central. Cada uno de los edificios que hay nos cuenta su propia historia.

En Begijnhof se encuentra también la iglesia Engelse Kerk, que data del siglo XV. La capilla se convirtió en la primera iglesia clandestina de la ciudad. Ten en cuenta que el horario de visita es de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 h.

¿Sabías qué?

En el número 34 de este vecindario se ubica el edificio más antiguo de Ámsterdam que data del siglo XVI, de hecho, es una de las dos únicas casas que quedan en la ciudad con fachada de madera, un tipo de casa que fue prohibida en Ámsterdam en 1521 por lo fácil que era que se incendiasen.

Begijnhof - Ámsterdam