Historia de Estambul

Estambul es una ciudad que, durante los primeros siglos de su existencia, fue parte de distintos imperios, y de todos ellos han quedado vestigios en esta mágica ciudad.

Siglo XIII AC - Origen de Estambul

Según cuenta Plinio el Viejo, en algún momento entre los siglos XIII y XI AC los ligios, una tribu de pescadores, fundaron las aldeas Lygos y Semistra en el lugar aproximado donde ahora está el Palacio Topkapi. Mientras que en el lado asiático del estrecho ya había una aldea fenicia.

En el 667 AC una tribu griega al mando del rey Byzas, proveniente de Megara (fundada en el 685) se estableció sobre los restos de la antigua Lygos, fundando Byzantion.

En los siglos V y IV a.C. la ciudad sufrió diversas invasiones: persas, espartanos, atenienses y celtas.

En el siglo II DC fue asediada por Roma y severamente dañada. El emperador Septimio Severo ordenó su reconstrucción y la antigua Byzantion, ahora Nova Roma,  comenzó a prosperar.

Siglo IV DC  - Imperio Bizantino

Para el año 284 D.C. el Imperio Romano se dividió en dos partes, oriental y occidental, hasta que Constantino se impuso como único emperador, en el 324, tomando Nova Roma. Durante casi todo el período bizantino fue la ciudad más importante de Europa.

En el año 330 Constantino fundó oficialmente la ciudad con el nombre de Constantinopla, que pasó a ser capital del Imperio Romano primero, y del Imperio Romano de Oriente, después, al dividirse el imperio entre los hijos del emperador.

El Imperio Romano de Oriente, cuyo origen estuvo en la cultura griega, fue el baluarte de la Iglesia Ortodoxa Griega, y su capital la sede del Patriarca de Constantinopla.

El emperador más famoso e influyente del Imperio fue Justiniano, quien ordenó la construcción de Hagia Sophia.

Alrededor del año 600 surgieron problemas entre las iglesias Romana y Bizantina por el uso de iconos religiosos. Esta disputa finalizó en el 726 cuando el emperador Leo III ordenó la destrucción de todos los iconos y reorganizó la iglesia bizantina. Como consecuencia de esta decisión la iglesia Romana se separó definitivamente de la Bizantina.

Entre los siglos IX y XIII el Imperio Bizantino se relacionó políticamente con la corte Rus de Kiev. Como consecuencia de la influencia ejercida por Constantinopla, Europa del Este se cristianizó definitivamente bajo el reinado de Vladimir de Kiev.

A pesar de que la relación se había reforzado con varios matrimonios entre herederos de ambas cortes, los rusos asediaron con frecuencia a Constantinopla, que se vio obligada a hacer cada vez mayores concesiones.

 En el siglo XIII comenzó la declinación de Constantinopla. En el 1204 fue invadida y saqueada por los ejércitos de la Cuarta Cruzada. Incluso eligieron nuevo emperador a Balduino de Flandes. Y se repartieron el imperio.

Así nació el Imperio Latino de Constantinopla que existió hasta el 1261, cuando los bizantinos recapturaron la ciudad. Pero esta nunca recuperó su antigua gloria y quedó transformada  en apenas un grupo de aldeas.

Siglo XV -  Imperio Otomano

El 29 de mayo de 1453 se produjo el episodio conocido como la Caída de Constantinopla, a manos del sultán otomano Fatih Mehmet, después de un asedio de más de un mes, iniciado el 7 de abril. Hagia Sophia fue primero saqueada y luego convertida en mezquita.

En  1455 se construyó el Gran Bazaar y en 1459  Mehmet ordenó la construcción del Palacio Topkapi, que se convirtió en sede administrativa del Imperio Otomano, y también de una madrasa, una cocina pública y una mezquita, la Mezquita de Fatih, que fue la primera mezquita del Imperio.

En el 1517 fue nombrada capital del califato, durante el gobierno de Selim I, y se le bautizó como Istanbul.

En 1520 accedió al trono el hijo de Selim, Suleimán el Magnífico, quien reinó hasta el 1566. Fue la era dorada de Estambul. Florecieron las artes, incluyendo la caligrafía. El arquitecto real Mimar Sinan fue el responsable de la construcción de más de 300 edificios. Su obra más bella es la Mezquita Selimiye en Edirne, aunque la más famosa es la Mezquita de Suleimán.

Siglo XX - República de Turquía

Estambul siguió siendo parte del imperio otomano hasta 1923, cuando se disolvió el califato y el sultanato y se fundó la República de Turquía. La capital se trasladó a Ankara.

En 1963 se firmó el Acuerdo de Ankara, de asociación entre la comunidad europea y Turquía, que se amplió en 1970, tendiente a promover el acercamiento cultural, comercial y político de Turquía a Europa.

A partir de ese momento la población comenzó a crecer. Los distritos periféricos fueron absorbidos como barrios y se construyeron muchos nuevos edificios de viviendas, carreteras y fábricas.

Estambul sigue siendo el centro cultural, comercial y económico del país, y también religioso, ya que es la sede del Patriarcado de Constantinopla. Es, además, la ciudad que custodia el legado de tres imperios, de los que supo ser la ciudad más grandiosa.