Cisterna de Yerebatan

La Cisterna de Yerebatan fue construida durante el Imperio Bizantino, entre el 527 y el 565, para proveer de agua a la ciudad, especialmente en caso de asedio.

Para llegar a la cisterna hay que descender 52 escalones, que conducen a la cavidad subterránea en la que nos encontramos con 336 columnas de mármol, unidas por arcos, y un enorme espejo de agua. La muy inteligente iluminación actual sume a toda la cisterna en una atmósfera realmente teatral y mágica.

La Cisterna de Yerebatan es también conocida como Cisterna de la Basílica, y es la más grande de toda la ciudad. Además de ser usada para la provisión de agua, se usaba para el riego de los jardines del Palacio Topkapi. Esto tenía una doble sentido: no sólo se mantenía el jardín, sino que se cumplía con el principio musulmán de que el agua en movimiento es más saludable que el agua quieta. Por este motivo las cisternas dejaron, gradualmente, de ser usadas.

En la base de dos de las columnas veremos la cabeza de Medusa, la criatura mitológica de cabellos de serpientes, que convertía en piedra a quien la mirara a los ojos. Las dos cabezas de Medusa son esculturas del período romano. No se sabe bien en qué momento fueron trasladadas a ese lugar, ni con qué propósito pero, sin duda, añaden más misterio y magia a este sitio.

La cisterna se puede recorrer a través de una pasarela especialmente construida. Actualmente se realizan allí eventos culturales, y también hay un café donde degustar un delicioso té turco en un ambiente especial.

cisterna yerebatan

Horario: 

Todos los días. 

Invierno: de 09:00h a 17:30h.

Verano: de 09:00h a 18:30h.

Precio: 

20 TL.

Dirección: 

 Alemdar Mahallesi, Yerebatan Cd. 1/3, 34410 Fatih/İstanbul.

Cómo llegar: 

Tranvía: línea T1, parada Sultanahmet.