Historia de Madrid

Aunque no se ha encontrado evidencia de ningún asentamiento romano o visigodo que hubiera dado origen a la ciudad de Madrid, sí se sabe que en la zona del río Manzanares hubo villas dispersas que pueden haber sido las primeras poblaciones de la zona.

Siglo IX a Siglo XV

El primer registro histórico de Madrid es de fines del siglo IX. El emir Muhammad I levantó en esa época una fortaleza junto al río Manzanares, con el fin de proteger Toledo, vigilando los pasos de la Sierra de Guadarrama. La fortaleza se levantaba en el lugar que hoy ocupa el Palacio Real.

Alrededor de este palacio se fueron levantando algunos asentamientos. Se conocía al lugar con el nombre de Mayrit, "tierra rica en agua". Los cristianos la llamaban Magerit.

Durante la Reconquista, la ciudad fue recuperada por los cristianos sin resistencia, después de la caída de Toledo. Aunque los habitantes musulmanes y judíos pudieron permanecer en la ciudad, algunos de los edificios pasaron a ser utilizados por los cristianos, como la mezquita mayor que se transformó en la iglesia de Santa María.

En el año 1123 el rey Alfonso VIII confirma a Madrid como villa castellana, y quedan bajo su jurisdicción varios departamentos rurales. De esta época data la segunda muralla, conocida como “muralla cristiana”.

Durante el siglo XIV Madrid adquirió gran importancia estratégica por su ubicación con respecto a las rutas comerciales. En el siglo XV alcanza los 5.000 habitantes y adquiere categoría de ciudad. En el siglo XVI Carlos I le concede a Madrid los títulos de Coronada e Imperial.

Siglo XVI a la actualidad

En 1561 la ciudad tenía 30.000 habitantes y Felipe II trasladó la corte de Toledo a Madrid, estableciéndose en el antiguo Alcázar. En 1601 la corte se trasladó a Valladolid, volviendo a Madrid en 1606. A comienzos de 1600 se construye la cuarta muralla, que permanecerá en pie hasta el siglo XIX, y algunas de las construcciones más importantes de la ciudad como la Plaza Mayor, la cárcel de la corte y el Ayuntamiento.

En el siglo XVIII Madrid se ve involucrada en la guerra de sucesión a la corona de Carlos II, pero la fidelidad de Madrid hacia los Borbones le valió a la ciudad que la convirtieran en un estado centralizado. A partir de entonces se empiezan a notar importantes mejoras urbanísticas.

En 1737 se comienza a construir el Palacio Real como actualmente lo conocemos, y el puente de Toledo. Las calles comienzan a tomar forma, se invierte en empedrado, iluminación y limpieza y Madrid comienza a embellecerse y desarrollarse a nivel económico y cultural. La posterior llegada de las guerras napoleónicas no dejan que la ciudad continúe creciendo, hasta comienzos del siglo siguiente.

En el año 1840 la población madrileña sigue en aumento y comienzan a edificarse barrios enteros en zonas donde antiguamente se erigian antiguos conventos y fincas eclesiásticas. Pero no es hasta comienzos de 1900 que la ciudad recibe la oleada más grande de inmigrantes, mayormente de otras provincias del territorio Español.

Durante el siglo XX Madrid pasa, igual que el resto de España, del anarquismo a la Segunda República, y de ésta a la Guerra Civil, entre 1936 y 1939, cayendo Madrid el 26 de marzo de 1939. Luego, de 1937 a 1975, España sufre la dictadura de Franco. En 1978, Madrid es confirmada capital por la nueva Constitución.

La llegada del siglo XXI encuentra a Madrid con más de 3 millones de habitantes dentro del municipio, y 6 millones más en el área metropolitana, lo que la convierte en la tercer área urbana más poblada de la UE.