Delfos

La ciudad de Delfos está ubicada a tan sólo 177 kilómetros al norte de Atenas, en la región central del país conocida como Fócida.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Delfos se encuentra en una meseta en la ladera meridional del monte Parnaso. En la antigüedad este espacio era reconocido como el centro del universo, albergando al oráculo de Delfos dentro de un templo que estaba dedicado al dios Apolo.

Conocer de lleno cada una de las historias que envuelven sus templos, fuentes y estatuas, hace que la visita a esta ciudad cobre un sentido más profundo. Por eso, lo más recomendable es hacer el tour en compañía de un experto, que narre todo lo que allí sucedía hace más de dos mil años.

Cuenta la leyenda

Según cuenta la historia, la fundación del templo fue por iniciativa de Apolo, quien pudo luchar contra los males de la zona convirtiéndose en delfín (“Delfos”). A partir de entonces, el día siete de cada mes comenzó a celebrarse el oráculo para conmemorar el nacimiento del dios. Una de las particularidades del lugar era la figura de la Pitonisa, a la cual se le podía hacer preguntas que luego serían respondidas en nombre de Apolo.

Esta creencia convirtió al oráculo y a Delfos como el centro religioso de mayor influencia en la antigua Grecia, donde miles de pelegrinos se acercaban para resolver problemáticas de distinta índole.

¿Qué ruta seguir en Delfos?

En la actualidad es posible acceder al lugar a través de la subida por el yacimiento rocoso, siendo la fuente Castalia una de las primeras ruinas dispuestas allí. Conformada gracias a los manantiales derivados de las rocas del monte Parnaso, en ese espacio se purificaban los religiosos antes de entrar al recinto sagrado.

Siguiendo por el mismo camino, es posible ver el santuario de Atenea Pronaia. En el recorrido llaman especialmente la atención los “Tesoros”, pequeñas capillas donde se guardaban ricas y valiosas joyas que habían sido ofrendadas o donadas por distintas localidades.

Finalmente, se llega al Templo de Apolo, el cual sufrió diversas reconstrucciones y hoy se encuentra en pie. La última versión fue edificada en el siglo IV a.C. y disponía de un teatro para 5 mil espectadores donde se realizaban diferentes obras clásicas. Asimismo, el recinto sagrado era conformado por un hipódromo y un estadio en el que tenían lugar los juegos píticos.

Para poder visualizar algunas de las piezas y joyas más destacadas de este lugar, también es posible visitar el Museo de Delfos donde cobran protagonismo obras como el auriga de bronce del 470 a.C., las estatuas de Kleobis y Biton del siglo VI a.C. o el toro de plata del siglo VI a.C.

delfos atenas

Cómo llegar: 

Autobús: hay servicios que salen con una frecuencia aproximada de 3 horas, parten todos los días desde la Terminal B de Atenas (Calle Liossion 260) con destino al Delfos.