Qué visitar en Edimburgo: 10 lugares imprescindibles

Una ciudad rodeada de colinas volcánicas y coronada por un castillo sobre una inmensa roca. ¿Quién no querría visitar un destino así? Por supuesto que Edimburgo es una ciudad presente en la lista de deseos de cualquier viajero amante de los paisajes urbanos increíbles.

Pero una cosa es soñar con un destino y otra muy distinta visitarlo. ¿Ya estás armando tus maletas para partir rumbo a Edimburgo y aún no sabes por dónde comenzar a desgranar esta maravillosa ciudad? Te lo hacemos simple: empieza por estos diez lugares imprescindibles, y ellos te abrirán las puertas a lo más interesante para ver y hacer en Edimburgo. ¿Estás listo? Allí vamos.

1. Royal Mile

La Royal Mile es la calle más famosa de Edimburgo. Cruza el centro histórico a través de 1,8 kilómetros, la medida de una milla escocesa, y une el castillo con el Palacio de Holyrood.

A lo largo de toda la calle encontrarás varias zonas diferenciadas, algunas llenas de pubs, otras con tiendas de regalos; todas muy animadas. Si quieres deleitarte con el sabor medieval de la ciudad, este es el lugar ideal para hacerlo. Pasear por los callejones y descubrir los bonitos patios de sus alrededores es una de las mejores cosas que puedes hacer en Edimburgo.

Es una zona perfecta para callejear sin rumbo y dejar que tu instinto te lleve a descubrir rincones con encanto. The Royal Mile Market, lleno de artesanías y comidas tradicionales; el Scottish Storytelling Centre, que funciona el edificio más antiguo de la calle, y la Catedral de St. Giles son solo algunas de las gemas que podrás encontrar en tu recorrido.

Y no quieres perderte detalle, también puedes recorrer la Royal Mile junto a un guía experto en una visita guiada por Edimburgo en español.

Royal Mile - Edimburgo

2. Calton Hill

Esta colina, ubicada muy cerca del centro de Edimburgo, ofrece una de las mejores vistas de la ciudad desde las alturas. Dar una tranquila caminata hacia la cima para ver el atardecer junto a los viajeros y locales que suelen reunirse en el lugar es un excelente plan para el primer día en la ciudad: tendrás una excelente panorámica de todo lo que te espera por descubrir en Edimburgo durante tu viaje.

Pero las maravillosas vistas no son el único encanto de Calton Hill, porque la colina está salpicada de monumentos de interés, como el Monumento a Nelson, que tiene un excelente mirador; el Monumento a Dugald Stewart, y el Monumento Nacional. También tienes un bar donde sentarte a comer y beber algo. ¿Qué más se puede pedir?

Calton Hill - Edimburgo

3. Castillo de Edimburgo

El castillo de Edimburgo es la construcción emblema de Escocia y la atracción más visitada de la ciudad. Lo primero que impacta del edificio es su imponente y estratégica ubicación, en la cima de una colina volcánica. Con solo verlo queda claro que, como fortificación militar, no podrían haberle elegido un mejor emplazamiento. Para acceder al castillo, rodeado de riscos, hay que subir por una empinada explanada que nace en la Royal Mile.

Las murallas del castillo resguardan varios edificios y monumentos que vale la pena conocer. Para empezar, la misma explanada que conduce al castillo. Es el lugar donde cada año se lleva a cabo el impactante desfile militar Military Tattoo y desde ella tienes maravillosas vistas de la ciudad.

Otros hitos del castillo son: la impresionante puerta de entrada, la capilla de Santa Margarita, los cañones, la Plaza de la Corona, el Palacio Real y los Sótanos. Si quieres conocer los secretos de cada uno de estos lugares puedes visitarlos en una visita guiada junto a un guía en español.

Castillo de Edimburgo

4. Palacio de Holyrood

En el otro extremo de la Royal Mile se encuentra el Palacio de Holyrood, residencia oficial de la reina en sus viajes a Escocia. Cuando ella se encuentra en palacio no es posible visitarlo, pero si tienes la oportunidad, no te la pierdas.

El Palacio surgió con la fundación de una abadía para monjes agustinos en el siglo XII. En ese lugar fueron coronados numerosos reyes de Escocia y se realizaron varias bodas reales. Aunque en el siglo XVIII el techo de la abadía se derrumbó, todavía se puede visitar lo que queda de ella, y, a decir verdad, es una de las cosas más interesantes para ver en Holyrood.

Por supuesto que además te encantará conocer los suntuosos interiores del palacio, decorados con tapices, elegantes muebles y retratos reales. Entre sus salas más fascinantes se encuentran la Great Gallery, de 44 metros de largo, y los apartamentos en los que vivió María Estuardo.

Puedes llegar a este y otros imprescindibles de la ciudad de la manera más cómoda usando el autobús Hop on-Hoff de Edimburgo.

¿Sabías qué?

La vida de María Estuardo es digna de un culebrón, y ha inspirado a numerosos creadores tanto en papel como en la pantalla. Una de las escenas más dramáticas de su vida tuvo lugar en el palacio de Holyrood, cuando su secretario, con quien se creía que María tenía un amorío, fue asesinado prácticamente frente a sus ojos.

Palacio de Holyrood - Edimburgo

5. Dean Village

¿Te gustaría conocer un pueblo de cuentos sin salir de Edimburgo? ¡Entonces Dean Village es tu lugar! En tiempos pasados fue una pequeña aldea en las afueras de la ciudad. Hoy es uno de los sitios con más ambiente de Edimburgo y no puedes perdértelo por nada del mundo.

Los monjes de la abadía de Holyrood fundaron esta localidad en el siglo XII, y con el tiempo se convirtió en uno de los principales proveedores de harina de la zona. Sus antiguas casas de piedra y su ambiente calmo y sereno la convirtieron en un lugar imprescindible en la ciudad.

Lo mejor que puedes hacer allí es perderte caminando sin rumbo por sus callejuelas y cruzar sus románticos puentes sobre el río. Pero cuando te canses de callejear, Dean Village todavía tiene mucho para ofrecer. Por ejemplo, vale la pena conocer su cementerio y  hacer una parada en la Galería Nacional Escocesa de Arte Moderno.

Dean Village - Edimburgo

6. Catedral de St. Giles

La catedral de St. Giles es uno de los edificios más bonitos de Edimburgo. Para disfrutar de uno de los detalles más encantadores de su arquitectura no hará falta que entres al edificios. Desde el exterior podrás ver la preciosa torre principal, con forma de corona.

Pero si te aventuras en su interior, también hallarás varios tesoros allí: el impactante órgano, sus coloridos techos, la estatua de John Knox y la Capilla del Cardo, con elegantes paredes de piedra. Sin duda apreciarás también las vidrieras de colores, que terminan de darle al lugar su aura mágica.

La catedral está ubicada justo en medio de la Royal Mile, así que no tendrás que alejarte mucho de los otros imprescindibles de Edimburgo para conocerla.

Catedral de St. Giles - Edimburgo

7. Jardines de Princes Street

En cada ciudad hay un rincón verde del que enamorarse, y en el caso de Edimburgo ese lugar de ensueño son los jardines de Princes Street. Se encuentran justo a los pies del castillo de Edimburgo y funcionan como límite entre la parte nueva y la vieja de la ciudad.

¿Qué tienen de maravilloso? Pues bien, para empezar, son el parque urbano más importante de la ciudad y uno de los principales puntos de encuentro de sus habitantes. Los preciosos setos de flores compiten en belleza con la prolijidad del césped perfectamente cortado y los frondosos árboles. Además, en el parque hay varios monumentos de interés, como el Monumento a Scott, la estatua de David Livingstone y la fuente Ross.

La Navidad en el parque es un capítulo aparte. La colorida feria navideña es algo que no te puedes perder, al igual que la gigantesca noria y la inmensa pista de patinaje. Diversión garantizada para todas las edades.

Jardines de Princes Street - Edimburgo

8. Mary King’s Close

Mary King’s Close es el callejón más famoso de Edimburgo. En el siglo XVII fue uno de los focos más grandes de la epidemia de peste que asoló la ciudad. Después de ese truculento pasado, durante años permaneció cerrado al público, pero hoy funciona como una atracción turística que permite conocer la forma en que vivían (y morían) muchos de los habitantes de la ciudad aquella época.

La visita se realiza solamente con guía y está llena de anécdotas y curiosidades muy interesantes, con algún que otro detalle de misterio. Es fascinante descubrir lo que se esconde debajo de la tierra en Edimburgo, y el paseo resulta entretenido para adultos y niños. Y si estás pensando que el idioma puede resultar una barrera, no temas: hay recorridos también en español. Lo que sí, el lugar no es apto para personas que sufren de claustrofobia. Fuera de esto, es una visita entretenida, didáctica y muy recomendable.

Mary King's Close - Edimburgo

9. Cementerio de Greyfriars

El cementerio de Greyfriars reúne todas las condiciones para volverse un favorito de locales y viajeros: es un lugar apacible, bonito y envuelto en una serie de atrapantes leyendas.

Para empezar, contiene la tumba de la mascota más famosa de Edimburgo: Bobby. ¿Ya conoces la historia? Pues resulta que Bobby era la fiel mascota de un vigilante nocturno. Cuando su amo murió y fue sepultado en el cementerio de Greyfriars, Bobby lo acompañó cada día durante 14 años hasta el momento de su propia muerte. Los habitantes de la ciudad le llevaron agua y comida durante todo ese tiempo y hasta le construyeron una caseta para que pudiera refugiarse.

¿Sabías qué?

Después de su muerte, Bobby obtuvo su propia estatua de bronce, que puedes ver junto al Puente de Jorge IV.

Pero volviendo al cementerio de Greyfriars, además de la tumba de Bobby (y su dueño), allí encontrarás muchas lápidas y monumentos de gran belleza y la iglesia de Greyfriars, uno de los edificios más antiguos de la ciudad.

Cementerio de Greyfriars - Edimburgo

10. Royal Botanic Garden

Es cierto que ya dijimos que los jardines de Princes Street son el rincón verde más popular de la ciudad, pero si de belleza se trata, tienen un serio competidor en el Royal Botanic Garden. Y es que se trata de uno de los jardines botánicos más destacados del mundo. Tiene una superficie de casi 30 hectáreas con los más bonitos paisajes y una colección de diez invernaderos con más de tres mil plantas exóticas de los más diversos climas.

Además de bellas zonas donde relajarte, en el lugar tienes exposiciones de arte y encuentras una cafetería con buenas tartas y scones. Llegar al jardín caminando por la orilla del río Leith es uno de los paseos más recomendables para hacer en Edimburgo en una tarde de sol.

Royal Botanic Garden - Edimburgo

Plus: el Lago Ness y las Tierras Altas

La visita a las míticas Tierras Altas, escenario del mundialmente famoso lago Ness, no puede quedar fuera de tu itinerario por Escocia. Si has llegado hasta Edimburgo, vale la pena que hagas una escapada para conocer los magníficos escenarios naturales de las Highlands.

Uno de los hitos más grandes de la región es el legendario lago Ness. Y no hace falta que apuestes a la posibilidad de avistar a Nessie para justificar tu visita al inmenso espejo de agua. La increíble belleza de este lago recortado contra el verde de las praderas y el azul del cielo te hará sentir que valió la pena el viaje hasta allí.

Si estás pensando cómo concretar la aventura, échale un vistazo a esta excursión al lago Ness y las Tierras Altas con transporte incluido y guía profesional de habla hispana. Muy práctico.

Tierras Altas - Escocia