Carnaval de Venecia

Según algunos documentos, es en el año 1094 que aparece el “Carnevale” en Venecia, cuando los Dogos concedieron algunos días de fiesta a la población, mientras que el uso de las máscaras se reglamentó en 1268, debido a que la gente habría tomado la costumbre, aparentemente, de salir a la calle con disfraces. Sin embargo, no bastó con esa reglamentación: en 1339 se prohibió el uso de máscaras durante la noche en épocas no festivas, y en 1458 se decretó la prohibición del ingreso de los hombres a los monasterios disfrazados de mujeres. En 1608 se limitó, también por decreto, el uso de las máscaras a la época de Carnaval, penándose con prisión a los infractores.

Historia del carnaval

El carnaval de Venecia alcanzó su máximo esplendor en el siglo XVIII, en que los nobles salían a disfrutar de la fiesta con espléndidos trajes y magníficas máscaras, para poder mezclarse con la población sin ser reconocidos. Las fiestas comenzaban a partir del 26 de diciembre y llegaban a durar hasta 4 meses. Los disfraces tradicionales, que aún hoy se siguen usando, eran los personajes de la comedia del arte: Arlequín, Polichinela y Mattacino.

Después de la invasión napoleónica esta fiesta fue prohibida, y no fue hasta 1979 que volvió a celebrarse, para transformarse en una fiesta reconocida en todo el mundo.

Máscaras y disfraces

Las elaboradas máscaras siguen siendo tradicionales y se han convertido casi en un emblema de Venecia. El material más usado es papel mache, decorado con perlas, piedras, telas, pieles, plumas, lazos, etc.  Blanco, plateado y dorado son los colores preferidos.

Los disfraces de Venecia llegan a lo suntuoso y exótico, con un despliegue de telas increíbles. La imaginación es la consigna, más allá de que, como dijimos, los personajes tradicionales no desaparecen, y la mayoría de los trajes se inspiran en los usados en el siglo XVIII.

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