Qué visitar en Lisboa: 10 lugares imprescindibles

Lisboa, esa vertiginosa ciudad coronada por un castillo árabe y bañada por el nostálgico halo del fado, tiene una historia tan cautivadora que enamora a todos sus visitantes. En esta lista de imprescindibles te explicamos las razones por las que Lisboa es un lugar excepcional y único a través de sus monumentos y lugares más especiales.

Si quieres conocer Lisboa muy de cerca, te recomendamos que le eches un vistazo a nuestro listado de cosas que puedes ver y hacer: ¡callejea, prueba, disfruta y viaja!

1. Barrio de Alfama

Si buscas un barrio en el que poder descubrir la auténtica esencia de Lisboa, entonces tienes que ir al barrio de Alfama. Las empinadas y laberínticas calles de este barrio, que se ubica entre el Castillo de San Jorge y el río Tajo, son una maravilla en la que perderse es parte del juego.

El barrio de Alfama todavía conserva el sabor auténtico de la ciudad, en algunas áreas, con ese espíritu decadente, visible en sus fachadas descuidadas, con azulejos y cerámicas, con la ropa de sus vecinos tendida en los irregulares balcones y sus particulares comercios a pie de calle.

Este barrio es el lugar perfecto para descubrir tímidos locales donde el fado y la auténtica gastronomía de Lisboa son los protagonistas.

No te pierdas el Palacio Azurara o la Casa dos Bicos, así como miradores como el de Santa Luzia. Si lo que quieres es una visita guiada por el barrio y el Castillo del Jorge, tenemos un tour que te lleva por ambos lugares con un guía hispanohablante que te detallará todo lo que tienes que saber para no perderte ni un solo detalle de la diversidad cultural del barrio, su historia y particularidades, así como de la fortaleza musulmana. 

Barrio de Alfama - Lisboa

2. Plaza del Comercio

La plaza más bulliciosa y emblemática de Lisboa es la Plaza del Comercio. Ubicada a las orillas del Tajo, es uno de los lugares ideales para disfrutar del atardecer mientras ves la puesta de sol sobre el río.

Para llegar hasta la plaza hay que pasar por el famoso Arco da Rua Augusta, que forma parte de la plaza y tiene un diseño de arco de triunfo. Lamentablemente, la plaza quedó totalmente devastada tras un terremoto en 1755, dejando en ruinas el Palacio Real de Lisboa, por este motivo, tuve que ser rediseñada. 

En el centro de la plaza se encuentra la figura ecuestre del rey José I, el monarca que estuvo al frente de la ciudad en el momento del terremoto. Lo más bonito de esta plaza, a parte de su animada vida social, es que se abre elegantemente al mar a través de unas preciosas escaleras que te llevan hasta el Casi das Columnas.

¡Por cierto! Tenemos un plan fantástico para ti. Si quieres disfrutar de esta plaza, aprender su historia, y descubrir otros lugares de interés, tenemos un tour muy interesante que te paseará por el centro histórico con un guía local con tapita y copita de vino incluido. 

Plaza de Comercio - Lisboa

3. Monasterio de los Jerónimos y Pastelitos de Belem

Esta obra de arte de estilo manuelino no puede faltar en tu lista de lugares que tienes que visitar en Lisboa. Este cenobio fue erguido por mandato de Manuel I de Portugal para conmemorar el regreso de Vasco de Gama tras sus aventuras y expediciones por la India. Juan Castillo fue el encargado de la construcción, finalizada en 1501. 

Aunque las puertas de acceso al Monasterio de los Jerónimos ya son preciosas per se, lo más bonito llega cuando ves el claustro de dos pisos, uno de los más bonitos del mundo. Su horario es de 10:00 a 17:30 h, de mayo a septiembre cierran a las 18:30 h.

Ya que estás en Belém no puedes dejar de ir a la famosa pastelería o Pastéis de Belém, que desde 1837 trabaja realizando los mejores pasteles de belém del mundo. De hecho, la receta es única y secreta, por lo que comértelos aquí es algo completamente exclusivo. La receta solo se transmite a los maestros pasteleros que los fabrican de modo artesanal en el Taller del Secreto.

El horario de la pastelería es de 8:00 a 23:30 horas, y no está muy lejos del monasterio. Ten presente que puede haber cola para sentarse en alguna de las mesas.

Monasterio de los Jerónimos - Lisboa

4. Torre de Belem

Se trata de uno de los monumentos más emblemáticos de Lisboa. De estilo manuelino, se yergue imponente a las orillas del río Tajo decidida a contar su propia historia: se construyó en el siglo XVI como una fortaleza para proteger la entrada al puerto.

La Torre de Belém brilla con el esplendor de otra época, con una decoración marinera que, al estar situada a la vera del Tajo, nos recuerda al camino hacia el Nuevo Mundo. No muy lejos, de hecho, podrás ver el Monumento a los Descubrimientos de 1960, que se alzó como conmemoración a los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante, uno de los descubridores más importantes de la historia de Portugal.

Cuando llegues a la Torre, busca la gárgola del rinoceronte

¿Sabías qué?

Una leyenda nos cuenta que cuando se descubrió la ruta Atlántica hacia las Indias, Alfonso de Alburquerque trajo en 1513 un rinoceronte como regalo para el rey. Fue la primera vez que los europeos vieron un animal así, y en la corte se preguntaron si sería más fuerte que un elefante. Al batirlos en duelo, le dedicaron esta gárgola al animal como símbolo del fuerte vencedor. El rinoceronte se hizo tan famoso, que le llamaron Ganda.

Para llegar a Belém, te recomendamos que utilices el autobús turístico (Línea Roja). Es práctico porque está alejado del centro y te dejará justo en el área. El horario de la torre es de martes a domingo de 10:00 a 17:30 h. ¡No te la pierdas!

Torre de Belém - Lisboa

5. Catedral de Lisboa

Conocida como la Sé de Lisboa, la Catedral es el edificio más religioso más antiguo de la ciudad, y ha ido sobreviviendo a desastres naturales como terremotos. Se construyó en el siglo XII, de ahí que a lo largo de los años haya ido modificando su estructura hasta convertirse en una compleja mezcla de estilos arquitectónicos.

Fíjate en su preciosa fachada, sus dos torres y el gran rosetón central. Una vez hayas apreciado su sobriedad y a la vez exquisitez, entra y maravíllate con su interior gótico, muy austero, pero bonito. Destacan su hermoso claustro y tesoro.

El horario de visita a la Catedral es de 9:00 a 19:00 h.

Catedral de Lisboa

6. Miradores de Lisboa

Lisboa es una ciudad repleta de puntos de vista magníficos que ofrecen magníficas vistas en panorámica a la ciudad. En este apartado te vamos a mencionar alguno de ellos, anótalos para seguir su pista durante tu viaje y disfruta de unas vistas irrepetibles mientras disfrutas de un buen desayuno o merienda en una de sus terrazas.

  • Mirador da Graça: Este mirador, que se ubica junto a la iglesia de Graça, es ideal para ir a verlo al atardecer. Las vistas al centro de Lisboa son muy bucólicas. Siéntate en alguna de las terrazas y disfruta del espectáculo.
     
  • Mirador de San Pedro de Alcántara: Si tomas el elevador da Glória llegas a un mirador precioso con vistas al Castillo de San Jorge y al centro de la ciudad.
     
  • Portas de Sol: Da al barrio de Alfama y las vistas en panorámica son realmente espectaculares. Las casas enmarcan y sus tejados rojos enmarcan la silueta de la Iglesia de São Vicente y desde ahí podrás apreciar la complejidad laberíntica del barrio.

En nuestro post específico sobre miradores de Lisboa te recomendamos muchos más. No te los pierdas. 

Lisboa en panorámica

7. Chiado

Es el barrio más bohemio de Lisboa, y empezó a ganar importancia a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX. Se trata del área preferida de poetas y escritores, donde se reúnen para tertuliar.

En la actualidad el barrio de Chiado de Lisboa es una de esas zonas con más identidad, un lugar de moda en el que te toparás comercios muy curiosos, importantes y de moda. Muchos de ellos son de artesanías, de libros y de música. Te recomendamos que te pierdas por los que más te atrapen, quizás encuentras algo que nunca pensaste que encontrarías. La librería más visitada es la Livraria Bertrand, fundada en 1732 por franceses.

Chiado - Lisboa

8. Parque de las Naciones

El Parque de las Naciones de Lisboa es uno de los lugares que mejor definen la modernidad de la ciudad. Su estación de metro de Oriente o su curioso centro comercial son ejemplos de ello. Por otro lado, los paseos por la vera del río, donde podrás ver esculturas, jardines y fuentes modernistas, son una maravilla.

No te pierdas este lugar y su estética contemporánea, que rompe con los barrios más antiguos de Lisboa hasta el punto de convertirla en una ciudad de contrastes. Esta zona de Lisboa era anteriormente un área industrial que paulatinamente se fue convirtiendo en un punto de encuentro para empresas y turistas con muchas opciones de ocio.

Te recomendamos que vayas para dar un paseo y disfrutar de la arquitectura inspirada en temas marinos. No te pierdas, especialmente, la estación de Oriente y sus cúpulas, ni tampoco el Pabellón de Portugal. También puedes ir a la Marina para observar pájaros, un área que tiene amarraderos para hasta 600 embarcaciones.

Parque de las Naciones - Lisboa

9. Elevador de Santa Justa

En Lisboa se encuentra el elevador de Santa Justa, el que se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad, aunque en el fondo sea una forma de transporte público. Conocido también como Elevador de Carmo, puesto que sube hasta el barrio y el convento con el mismo nombre.

Fue construido al estilo neogótico y es capaz de transportar a sus viajeros a un mundo completamente nuevo: de la bulliciosa Baixa llegarás al apaciguado barrio del Carmo, con las ruinas de su monasterio recibiéndote tras la pasarela.

¿Sabías qué?

Este es el único elevador o ascensor de Lisboa configurado de una forma totalmente vertical, ya que los otros tres (Elevador da Bica, Elevador do Lavra o el Elevador da Glória), son realmente funiculares

Mide un total de 45 metros de altura y se acabó de construir en el año 1902. Si te fijas bien en su exterior, descubrirás que posee una estructura de hierro inspirada en las técnicas que ya se utilizaron en otros lugares, como la Torre Eiffel.

Cuando llegues a la terraza superior, podrás disfrutar de unas excelentes vistas a la Baixa, la Plaza del Rossio, la Plaza del Comercio y el Castillo de San Jorge.

El elevador de Santa Justa abre todos los días de 7:30 a 21:00 h de noviembre a abril y hasta las 23:00 h de mayo a octubre y el precio de ida y vuelta con acceso al mirador es de 5,30 €.

Elevador de Santa Justa - Lisboa

10. Puente 25 de abril

El Puente 25 de abril, con sus 2277 metros de longitud, es el puente colgante más largo de Europa y cuenta con dos alturas, el piso superior para automóviles y el inferior, que fue añadido en 1999 para trenes. Asimismo, es el más antiguo de la ciudad.

Inaugurado en 1966 recibió el nombre de Puente de Salazar, pese a que tras la Revolución de los Claveles en 1974 se le nombró tal y como lo conocemos ahora.

Te aconsejamos que para obtener las mejores vistas de este puente tan magnífico vayas a Cristo Rei, ubicado al costado de Almada. También podrás cruzarlo a pie, aunque solo 1 día al año: el mes de marzo se organiza una media maratón que pasa por este puente, a parte de la carrera, se organizan otras actividades para que todo el mundo, independientemente de su condición física, pueda cruzarlo.

Puente 25 de abril - Lisboa

Plus: Fado

El fado es un canto a la melancolía. Una expresión musical de Portugal cuyo origen exacto se desconoce, pese a que sabemos que surgió en los antiguos y más humildes barrios durante el siglo XIX. Algunos expertos creen que se asocia a la vida marina y otros a la antigua ocupación árabe.

El fado es un canto desgarrador y profundo que nace de las entrañas del que lo interpreta. Normalmente se acompaña de una guitarra de 12 cuerdas y los temas más recurrentes son la nostalgia, historias personales que evocan al recogimiento o la tristeza en su expresión más dulce y melancólica.

En Lisboa podrás ser partícipe de este género musical y del sentimiento que emana en alguna taberna que incluya cena y espectáculo. La mejor zona donde podrás ver escuchar los fados es en el barrio de la Mouraria, donde se cree que nació, o por Alfama.

  • El Clube de Fado (R. de São João da Praça 86) por ejemplo tiene la fama de ser el mejor restaurante de fado en toda Lisboa, aunque aquí los precios también son bastante elevados. Lo bueno se acaba pagando: tanto la experiencia musical como gastronómica son excelentes y están cuidadas al detalle.
     
  • Hay muchas opciones más económicas también de calidad y con precios que rondan los 35-40 euros, como la Parrerinha de Alfama (Beco do Espírito Santo, 1) un lugar de referencia cuyo éxito se debe a su propietaria Argentina Santos, una leyenda del género musical.
     
  • La Casa Linhares (Beco dos Armazéns do Linho, 2) es otro de los restaurantes más conocidos donde el fado es uno de los ingredientes más especiales. La cocina es muy tradicional y de calidad.

También puedes contratar un tour de antemano para dejar la actividad resuleta de antemano. Nosotros te lo ponemos fácil, con esta actividad haremos un paseo guiado junto a un fadista, y luego cenaremos en una taberna clásica con el melancólico sonido del fado de fondo y en directo. 

Fado en Lisboa