Tarjetas de transporte

Si planeas estar varios días en San Petersburgo, quizás te convenga comprar una tarjeta de transporte, aunque es cierto que, por la relación de cambio con el euro, el transporte es muy barato en San Petersburgo: el billete individual para cualquier transporte público cuesta 28 RUB - 0,36 € - 0,40 usd.

Si compraste la Peterburg Card, recuerda que sólo te da dos viajes gratis, así que no resulta un gran ahorro en transporte. 

Un detalle importante acerca de las tarjetas de transporte, de cualquier tipo: tienen una especie de bloqueo de tiempo que hace que sólo puedas usarla nuevamente diez minutos después del último uso. Es decir, si haces un viaje en metro, sólo podrás hacer el siguiente (en cualquier transporte de la red pública) diez minutos después. Si sólo tú usas la tarjeta, esto no es un inconveniente, porque es difícil que pasen menos de 10 minutos entre un viaje y otro, aún haciendo combinaciones de transportes. Pero si planean usar la misma tarjeta dos personas, encontrarás que no podrán usarla ambos a la vez, si quieren viajar juntos.

Hay distintas tarjetas de transporte y se compran en las taquillas del metro o en las máquinas expendedoras: 

  • Tarjeta para el metro: color celeste claro. Tiene, a su vez, varias opciones: puedes comprar una tarjeta para viajes ilimitados durante un mes, o comprar una tarjeta por cierta cantidad de viajes en tiempo determinado (por ejemplo, 10 viajes en 7 días), con tarifa reducida. Es útil si piensas viajar mucho en metro.  
  • Tarjeta de transporte: color violeta con la imagen de la Columna de Alejandro. Es para cualquier transporte y hay dos clases: tarjeta por un mes o por dos semanas, por una cierta cantidad de viajes en ese  tiempo, con tarifa reducida. 
  • Tarjeta combinada: color naranja con la imagen del Jinete de Bronce. Sirve para tramautobús y trolebús solamente, para 10 viajes en 30 días, con tarifa reducida. No sirve para el metro. 
  • Tarjeta Podorozhnik: Es una tarjeta prepago recargable para todo tipo de transportes. La tarifa se reduce cuanto más se usa la tarjeta. Es la más cómoda para ahorrar tiempo, porque evita las colas para comprar billetes y no necesitas estar siempre llevando monedas para pagar. Se compra en las estaciones de metro.