Siglos XII al XVII

En el año 1156 el príncipe Yuri Dolgoruki de Kiev, ordenó construir una muralla de madera alrededor de una aldea estratégica llamada Moscú.

En el 1260, aproximadamente, esta aldea fue heredada por Daniel, uno de los hijos de Alexander Nevsky, príncipe de Novgorod, Kiev y Vladimir. Se cree que fue Daniel quien ordenó construir los primeros monasterios de Moscú.

En esta época Moscú pagaba tributo a los mongoles, que habían ocupado gran parte de Rusia y  Ucrania, y sufría constantemente el asedio de la Horda Dorada. En 1327-28 la ciudad fue saqueada e incendiada, pero logró recuperarse.

El centro político del Principado Vladimir-Suzdal se trasladó de Tver a Moscú, aunque los mongoles continuaron dominando la región hasta 1378, cuando el ejército ruso al mando de Dimitri Donskói los derrotó. Donskói volvió a vencerlos en 1380, pero en 1382 la ciudad fue nuevamente saqueada.

El rey ruso Iván III Vasilievich los venció definitivamente en 1487, convirtiendo lo que había sido el gran imperio tártaro en imperio ruso, con Moscú como capital. Bajo su reinado se hicieron importantes remodelaciones en el Kremlin, que fue nuevamente ampliado en los siglos siguientes.

En los siglos XVI y XVII Moscú sufrió sucesivos asedios y saqueos por parte de los tártaros y la mancomunidad polaco-lituana, que puso  Segismundo III Vasa en el trono. Los polacos fueron expulsados en 1612. En 1613 subió al trono Miguel I, el primer príncipe Romanov.