Anillo de Oro

En 1967, el periodista Yuri Bichkov publicó una serie de artículos que relataban un viaje por carretera por las antiguas ciudades rusas. Bichkov título esa serie de artículos “El anillo de oro”, y su itinerario fue el origen de una ruta que rápidamente cobró popularidad entre viajeros locales y extranjeros.

El recorrido original incluía ocho localidades del noreste de Mocú, pero hoy hay una veintena de lugares que suelen recibir visitantes que buscan descubrir el Anillo de Oro. Los pueblos y ciudades de esta ruta destacan por su riqueza cultural y patrimonial. Muchos de ellos contienen incluso monumentos considerados Patrimonio de la Humanidad.

Si quieres descubrir la poesía de la vida rural rusa, te recomendamos no perderte la escapada. A continuación te presentamos algunas de las ciudades que puedes visitar desde Moscú en un día.

Sérguiev Posad (75 km de Moscú)

Dada su cercanía a Moscú, Sérguiev Posad es una de las ciudades del Anillo de Oro más visitada por los viajeros. En ella encontrarás el maravilloso monasterio de la Trinidad y San Sergio, que simplemente no puedes dejar de conocer. Si quieres conocer todo sobre el lugar, te invitamos a descubrirlo en nuestro apartado sobre Sérguiev Posad. Si ya has escuchado hablar sobre el monasterio y quieres descubrirlo en primera persona, te recomendamos esta excursión a Serguiev Posad y el Monasterio de San Sergio.

Pereslavl Zaleski (144 kilómetros de Moscú)

Esta hermosa población a orillas del río Trúbezh y el lago Peshchéyevo es conocida como uno de los principales centros religiosos de Rusia. Un paseo por el centro histórico de la ciudad te llevará a descubrir iglesias, monasterios y antiguas murallas enmarcados por escenarios naturales de gran belleza.

En Pereslavl Zaleski destaca el templo más antiguo de la ciudad: la Catedral de la Transfiguración. El pequeño templo de estilo bizantino es también el más antiguo de la región nororiental de Kiev, y se remonta al año 1152. Construido en piedra blanca y de aspecto austero, es una de las pocas construcciones del periodo premongol que aún se mantiene en pie.

Rostov Veliki (207 km de Moscú)

Fundada en 862 es una de las más antiguas de Rusia, y la más antigua del Anillo de Oro. Tiene un pasado real: en el siglo XIII fue reino independiente y se convirtió en uno de los asentamientos más poderosos de la región.

El kremlin de Rostov, creado para que sirviera de residencia al obispo ortodoxo, fue convertido durante la época del zar Nicolás II en un museo. El recorrido por el kremlin es obligado, ya que permite ver una serie de iglesias de gran belleza y la plaza central de la ciudad, rodeada de muros de piedra.

En Rostov podrás ver un palacio real, un palacio episcopal, varias iglesias y monasterios y dos interesantes museos: el museo del esmalte y el de los mercaderes. El lago Nero invita a descansar y disfrutar un momento de paz y tranquilidad en bonitos paisajes naturales.

Súzdal (220 km de Moscú)

Súzdal enamora a los viajeros con sus blancos monumentos de encantadora arquitectura que se recortan contra el verde del paisaje campestre. Tres de ellos están incluidos en los Monumentos Blancos de Vladímir y Súzdal, que la Unesco considera Patrimonio de la Humanidad. Se trata de:

  • Kremlin y la Catedral de la Natividad.
     
  • Monasterio del Salvador y San Eutimio.
     
  • Iglesia de los Santos Borís y Gleb.

Además de estos maravillosos monumentos en Súzdal puedes visitar el Museo de la Arquitectura de Madera y de la Vida Campesina, para adentrarte en la vida de los campesinos del siglo XVIII y algunas preciosas iglesias junto al río Kámenka. Su Museo de historia viva, por otra parte, te permitirá hacer la experiencia de vivir como un habitante de la Rusia medieval.

Yaroslavl (264 de Moscú)

Es la más grande de las ciudades del anillo y está considerada Patrimonio de la Humanidad. Tiene más de 30 iglesias, casas señoriales de los siglos XVII a XIX, amplias avenidas ajardinadas y maravillosos escenarios naturales junto al Volga.

Uno de los imprescindibles de Yaroslav es el parque Strelka, que se encuentra justo en la confluencia de los ríos Volga y Kótorosl. Un espléndido jardín perfectamente diseñado y cuidado que tiene el equilibrio perfecto entre naturaleza y urbanización. Las fuentes y monumentos se destacan junto a las apacibles aguas que rodean el parque por ambos flancos.

Anillo de Oro de Moscú