Albaicín

El Albaicín es el lugar donde nació Granada. Comenzó como una fortaleza íbera, luego fue un asentamiento romano, y en el siglo XI el linaje Zirí construyó allí un poblado rodeado de murallas, la Alcazaba Cadima. Aún hoy en día conserva el encanto y la magia de su pasado árabe.

Breve historia

La historia de la fundación de Granada fue contada por Abd Allah, último rey de la dinastía Zirí, antes de ser destronado por los Almorávides. Poco después será ocupada por los Almohades, que contribuyeron al embellecimiento arquitectónico de la incipiente ciudad.

El Albaicín en concreto fue en un inicio un pequeño núcleo que se extendía a lo largo del noroeste de la Alcazaba Cadima. La ciudad descendía por San Nicolás hasta los márgenes del río Darro. El momento de máximo esplendor del Albaicín fue en los últimos años del dominio nazarí, con una población de más de 40.000 habitantes y un total de 30 mezquitas.

Las calles eran estrechas y las calles pequeñas, contaban con numerosos aljibes, algunos de los cuales se conservan en la actualidad.

A través de los siglos el espíritu nazarí permaneció en Granada representado en el trazado laberíntico de sus calles y las viviendas típicas moriscas, los cármenes, con sus perfumados jardines y frescos huertos, que conviven con las construcciones levantadas después de la reconquista, en 1492.

Tras esta Conquista, a los musulmanes se les asignó el Albaicín como su barrio, pero pronto hubo muchas sublevaciones que obligaron a los monarcas del Reino de Granada a expulsar a todos aquellos que practicaban la religión musulmana. Muchas mezquitas fueron demolidas, y sobre los mismos emplazamientos se construyeron iglesias.

De ruta por el Albaicín

En la actualidad, el Albaicín conserva su esencia árabe, de ahí que pasear por él sea pasear por el escenario de la historia de Granada. Se trata de un barrio ideal para relajarse y desconectar, ideal para irse de tapas y terrazas. Sus bares, sus construcciones, sus plazas y la asimetría de sus calles, permiten al visitante obtener vistas inimaginables, especialmente si decides perderte por sus callejuelas un atardecer y dejarte absorber por la inmensidad de las tonalidades y los contrastes.

Consejo: al ser un barrio antiguo, hay muchas calles que son muy empinadas e irregulares. Te recomendamos que vayas con calzado cómodo, agua y algo de comida.

  • La Calle Elvira: Esta calle fue uno de los ejes más importantes hasta que se construyó la Gran Vía. La iglesia de San Andrés merece una atención especial, se sitúa a escasos metros de la Puerta de Elvira y fue construida en 1521 sobre una antigua mezquita. Su portada renacentista es una maravilla. Su Plaza Nueva del siglo XVI con la Real Chancillería y la Iglesia de San Gil y Sant Ana, son también una maravilla.

  • Mirador de San Nicolás: Cerca del Camino Nuevo de San Nicolás se encuentra el Mirador de San Nicolás, un lugar ideal para ver la Alhambra desde una perspectiva preciosa. Te recomendamos que vayas al atardecer y con suficiente antelación, porque los mejores lugares cerca de la barandilla para hacer fotos, suelen estar siempre ocupados. También puedes ir al amanecer, franja horaria en la que estarás prácticamente solo.

  • El Bañuelo: Frente al Puente del Cadí hay unos baños árabes de la época del rey Zirí Badis, uno de los pocos que consiguieron salvarse tras la toma de Granada en el siglo XI por los Reyes Católicos. Se trata de los baños árabes que mejor se conservan: con sus arcadas, de planta rectangular, capiteles variados y ventanillas estrelladas por donde salía el vapor y entraba tenuemente la luz.

  • Carrera del Darro y Casa de las Agredas: Otra de nuestras recomendaciones es que recorras la calle Carrera del Darro. Cuando llegues al número 15, gira hacia la izquierda para entrar en una callejuela llena de encanto, se llama la Cuesta de Santa Inés, y es una maravilla. Aquí verás el Palacio Sefardí de Granada y el Palacio de los Olvidados.

Teterías en el Albaicín

Cuando vayas al Albaicín, no olvides pasear por la calle de la Caldedería Nueva y sentarte en alguno de sus innumerables teterías para degustar la infusión que más te guste en un ambiente oriental y acogedor. Antiguamente, en esta calle se reparaban y fabricaban calderas, de ahí el nombre. Se trata sin duda, de una de las mejores y más auténticas calles del Albaicín.

Te recomendamos que vayas al Abaco Té (c/Álamo del Marqués, 5), o a la tetería Kasbah (c/Calderería Nueva 4). Son solo dos de las muchas que hay, pero nos parecen lo suficientemente auténticas como para que disfrutes del encanto de estos lugares que nacen del propio asfalto del Albaicín.

Visita el Albaicín con un guía

Si lo que quieres es conocer el Albaicín en profundidad y con la ayuda de un guía, puedes contratar alguno de nuestros tours. Sin duda, es una opción más cómoda: te llevarán por los mejores rincones, los mejores miradores para que obtengas las mejores vistas

  • Reservar Tour por el Albaicín Alto: Te ofrecerá unas vistas increíbles a través de miradores que dan a la Alhambra y a Sierra Nevada. Pasarás por la Plaza San Nicolás, conocerás el aljibe islámico más grande, la Puerta de Fajalauza y el Arco de las Pesas, además, verás parte de la muralla nazarí.
     

  • Reservar tour de la Dobla de Oro por Albaicín: a través de este tour descubrirás la Dobla de Oro (un itinerario cultural que une el Albaicín con la Alhambra), y harás un recorrido por ella enfocando la atención en edificios históricos de la época andalusí. Verás el Palacio Dar al-Horra, el Alminar de San José, la casa del Horno de Oro y el Monasterio de Santa Isabel la Real.

    casa albaicin

    Cómo llegar: 

    Autobús: desde Plaza Nueva tomar el microbús C1 o C2. 

    Taxi: desde Plaza Nueva a el Albaicín cuesta 5€ aproximadamente.