Qué visitar en Marrakech: 10 lugares imprescindibles

Si te estás preguntando qué tiene la capital de Marruecos para ofrecer a los viajeros, además de su encantadora aura exótica, aquí te damos la respuesta.

Marrakech es un destino de esos que te hacen soñar. Arquitectura que parece salida de un cuento de Las mil y una noches. Zocos en los que quieres perderte durante días. La Plaza de Djemaa el Fna y su intensa actividad tanto diurna como nocturna. Excursiones por el desierto de Zagora de varios días. Y más, mucho más.

Échale un vistazo a estos 10 imprescindibles y prepara tu itinerario por la Ciudad Roja sin dejar afuera ninguna de sus visitas fundamentales. Y si quieres agregar algún plus de esos que vuelven un viaje inolvidable, ojea también nuestra lista de 35 cosas para ver y hacer en Marrakech y nuestras actividades y tours para que no te falten ideas ni opciones de convertir tu viaje en algo inolvidable. 

1. Plaza de Djemaa el Fna

Es el corazón de Marrakech. Un lugar lleno de vida y movimiento tanto de día como de noche. El encanto de la plaza no está en sus edificios sino en su ambiente. Mientras brilla el sol, encuentras allí desde puestos de jugo de naranja y aguateros, hasta narradores de cuentos y encantadores de serpientes. Por la noche, la plaza se puebla de puestos de comida.

Consejo

Un excelente lugar para disfrutar del ritmo de la plaza es la terraza del Café Francia, que ofrece excelentes vistas de Djemaa el Fna. Siéntate en una de sus mesas a beber un té de menta y déjate seducir por el encanto exótico de Marrakech.

Plaza de Djemaa el Fna - Marrakech

2. Zoco de Marrakech

Visitando sus mercados puedes conocer el alma de una ciudad, y los zocos de Marrakech no son la excepción. Se encuentran junto a la plaza principal y en ellos tienes literalmente de todo. Los puestos conforman un laberinto de calles estrechas y coloridas, en las que las telas y artesanías locales conviven con joyas, comida, ropa y otros productos típicos.

Tan imprescindible como la visita al zoco es poner en práctica el arte del regateo. Ofrece la mitad del precio sugerido por el vendedor para empezar y desde allí regatea al máximo, incluso hasta dejar el local y avanzar unos pasos hacia el siguiente. No es extraño que recién entonces acepten tu oferta.

Es una excelente idea visitar el Zoco de Marrakech junto a un guía local la primera vez, para que te conduzca a través de las callecitas y te lleve a descubrir los mejores rincones. Ya después podrás perderte tu solo en una aventura por tu cuenta.

Zoco de Marrakech

3. Murallas de la Medina de Marrakech

Las murallas de Marrakech rodean la parte antigua de la ciudad y la separan de los barrios más modernos y occidentalizados. Las murallas cuentan la historia de Marrakech y son un verdadero imprescindible de la ciudad. Nacieron en el siglo XII y rodean la ciudad antigua a lo largo de 15 kilómetros. En sus puntos más altos, alcanzan los 10 metros y mantienen un espesor de aproximadamente 2 metros a lo largo de todo el perímetro.

¿Cómo disfrutarlas? Observando la forma en la que el sol va tiñéndolas de distintos colores a lo largo del día. Visitando algunas de sus puertas más importantes, como Bab Agnou, hermosamente decorada, Bab Doukkala y Bab el Khemis. Y si, puedes, en compañía de un guía local, ya que te podrá descubrir los secretos y curiosidades de las murallas y otros puntos clave de la ciudad como nadie.

Murallas de la Medina - Marrakech

4. Madrasa Ben Youssef

Es una de las construcciones más bonitas de Marrakech. En el momento de su construcción fue la mayor escuela musulmana de la ciudad, y llegó a albergar a 800 estudiantes que estudiaban los secretos del Corán en 130 celdas. Hoy es un importante sitio histórico y una visita que no te puedes perder si te apasiona la arquitectura oriental.

El patio central es el lugar que más sorprende por su fina decoración, con relieves, coloridos azulejos y un estanque que es una maravilla. La elegancia de este patio contrasta, por otro lado, con la sobriedad de las celdas.

¿Sabías qué?

En la madrasa Ben Youssef no hay ventanas que den al exterior, sino que todas las habitaciones se organizan en torno al patio central y otros patios menores. Si quieres luz, deberás buscarla mirando hacia adentro o hacia arriba, y no hacia afuera. Toda una metáfora religiosa cifrada en clave arquitectónica.

Madrasa Ben Youssef - Marrakech

5. Las tumbas Saadíes

Las tumbas Saadíes son un magnífico ejemplo del refinamiento de la dinastía Saadí, que reinó en Marrakech desde 1524 hasta 1659. El cementerio real, al que se accede únicamente a través de un angosto pasillo, permaneció oculto durante casi dos siglos. Está rodeado de un apacible jardín y es un remanso de paz en la ciudad.

El mausoleo tiene tres salas. La más famosa y bonita es la de las 12 columnas. En ella, 12 columnas de mármol sostienen una cúpula de cedro finamente tallada. Las paredes están cubiertas de azulejos esmaltados y frisos con frases del Corán.

En la segunda sala, que contiene el mihrab, destaca una gran claraboya que deja entrar la luz natural y cuatro columnas de mármol blanco. Por último, la Sala de los Tres Nichos también está bellamente adornada con mosaicos y estucos. No te pierdas ninguna de las tres.

Tumbas Saadíes - Marrakech

6. Jardines Majorelle

Los jardines de Majorelle son uno de los lugares más bonitos de Marrakech. Fueron diseñados originalmente por el artista francés Jaques Majorelle, y en 1980 pasaron a manos del famosísimo Yves Saint Laurent, que los restauró y les dio su toque personal agregando nuevas especies.

En ese paraíso botánico hay plantas de los cinco continentes y muchas especies de pájaros autóctonos. Además, el color azul intenso que predomina en las paredes del jardín y otros espacios convierten al lugar en uno de los rincones más instagrameables de Marrakech.

Consejo

Cuando quieras descansar un momento del ritmo de la ciudad y aprovechar para subir algunas estupendas fotos a tus redes sociales, esta es la visita perfecta. Puedes reservar un tour por los jardines de Majorelle que también te lleva a los jardines de Menara y las murallas de la ciudad.

Jardines Majorelle - Marrakech

7. Mezquita Koutoubia

Es la mezquita más importante de Marrakech y el edificio más alto de la ciudad. A menudo verás su alminar de 69 metros de alto sobresaliendo entre los techos de los demás edificios; por ejemplo, cuando te sientes en alguna terraza a tomar un té de menta y disfrutas de las vistas.

Su nombre significa “la de los libreros”, y hace referencia a su enorme biblioteca. La mezquita de Koutoubia está ubicada muy cerca de la plaza Djemaa el Fna, y vale la pena darse una vuelta por allí en el momento de la oración. Aunque es uno de los imprescindibles de la ciudad, solo puede disfrutarse desde afuera, ya que solo está permitida la entrada a los musulmanes.

Mezquita de Koutoubia - Marrakech

8. El Palmeral

El Palmeral se encuentra a solo 10 km de la ciudad y es una visita fundamental para conocer la naturaleza local. Se trata de un parque milenario que cuenta con más de cien mil árboles. Entre ellos abundan, sobre todo, las palmeras datileras, pero también hay otros frutales, olivos y hortalizas. El Palmeral es una enorme fuente de ingresos para los habitantes de la ciudad, que obtienen de él dátiles, madera, olivas y otros productos.

La forma más emocionante de recorrer las arenas del Palmeral es haciendo una ruta en quad. Puedes adentrarte en pistas no asfaltadas y sumarle a la belleza natural del lugar la adrenalina del paseo motorizado. El paseo es muy tranquilo y apto para toda la familia.

El Palmeral - Marrakech

9. Los hammam

No puedes irte de Marrakech sin haber visitado un hammam. La tradición de los baños árabes, que hunde sus raíces en la cultura romana, se mantiene muy viva en Marrakech, donde los hammam son visitados tanto por viajeros como por locales. Y resultan un lugar perfecto para relajarse después de un día intenso de paseos.

En la ciudad hay hammams públicos y otros destinados principalmente a los extranjeros. Estos últimos suelen tener salas privadas mixtas, mientras que en los primeros suele haber turnos para hombres y mujeres.

Si quieres vivir una experiencia de inmersión total en una atmósfera de relax, prueba este tratamiento relajante en Hammam Spa, que incluye un baño de vapor con jabón negro y un masaje nutritivo y relajante con aceite de argán.

Hammam de Marrakech

10. El desierto

Una visita a Marrakech no está completa sin visitar alguno de los desiertos que la rodean. Si te animas, hay muchas excursiones que te llevan a pasar una o varias noches en pleno desierto para descubrir paisajes, amaneceres y puestas de sol increíbles.

Una excursión al desierto es un viaje a lo desconocido. Montas en camello, duermes en un haima berber y pruebas la comida típica de la zona. Además, durante el trayecto ves imponentes kasbahs, fortalezas que se alzan en medio del desierto.

Caminar por las noches sobre las dunas bajo la única luz de la luna y las estrellas o ver el sol tiñiendo todo de los colores más espectaculares durante el amanecer y el atardecer son experiencias únicas e irrepetibles. Si puedes, te recomendamos seriamente hacer una escapada al desierto de Zagora o al desierto de Merzouga.

Desierto de Marrakech