Itinerario y ruta de dos días en Marrakech

Si eres de los que no se quiere perder ni un detalle y descubrir todo lo qué hay para ver y hacer en Marrakech, existen visitas guiadas que te ayudarán a ahorrar tiempo y dinero durante tu estancia en Marrakech. Si prefieres viajar a tu aire, te proponemos estos itinerarios. Consulta nuestro mapa y busca los mejores barrios para alojarte

Día 1 de Ruta por Marrakech

Empezaremos de buena mañana nuestra ruta en la bulliciosa Plaza el Fna, uno de los imprescindibles de la ciudad. Cultura, gastronomía, color y arte se dan cita en este emplazamiento único Patrimonio de la UNESCO. En esta plaza podrás admirar la majestuosa Mezquita de Koutoubia.

Una excelente idea en cualquier momento del día es elegir una terraza con vistas a la Plaza el Fna, pedir un te o un zumo de naranja y deja pasar el tiempo disfrutando con el ir y venir de gentes en este emplazamiento maravilloso.

Nuestra ruta continua por el laberinto de los Zocos junto a la plaza el Fna. Ropa, comida, artesanías, joyas y todos los productos marroquíes imaginables los podrás encontrar en el zoco. Recuerda poner en práctica tus dotes de regateo. Ofrecer la mitad de lo que te pidan es una buena manera de iniciar la negociación de los precios.

Más tarde nos dirigiremos a la Madrassa Ben Youssef escuela teológica de gran belleza arquitectónica y decorativa. Fundada en el siglo XIV, destacan sus interiores cuidadosamente decorados y su patio interior. 

Para los amantes del arte, a poca distancia encontramos el Museo de Marrakech que expone obras contemporáneas, como así también objetos tradicionales del país. 

Regresaremos más tarde a la Plaza Fna donde almorzaremos en alguno de sus muchos restaurantes.

Por la tarde después de un duro día caminando nada mejor que relajarse en un hammam. Encontrarás varios por la zona. Elijas un hammam popular o para turistas la experiencia en estos baños árabes será totalmente recomendable.

Día 2 de ruta por Marrakech

Nuestro segundo día de itinerario puede empezar con la visita a las tumbas saadíes. Allí está el Mausoleo de Mulay Ahmed el Mansour.

No demasiado lejos nos espera el Palacio Badi. Aunque de su pasado esplendor hoy sólo queda la estructura, era tal su belleza que se le conocía como “El Incomparable”.

Más tarde, podemos llegar también andando al Palacio de la Bahía. Ubicado en un jardín de 8 hectáreas, cuenta con 150 habitaciones y era la residencia del Gran Visir.

Después de almorzar, los jardines pueden ser una opción para refugiarse del calor y relajarse rodeado de un bello ambiente. Las dos opciones que proponemos son los Jardines de la Menara, con su estanque de peces, y los Jardines Majorelle que albergan el Museo de Arte Islámico.

Por la tarde, una recorrido en calesa por las murallas de Marrakech para ver las 10 puertas de la Medina puede ser una opción interesante. La luz del atardecer crea unos efectos especialmente hermosos sobre el adobe rojo de las paredes y las incrustaciones en piedra de algunas de las puertas.

Y para completar el día, al atardecer, regresar a la Plaza Fna y mientras el muezzín llama con su canto al rezo, contemplar desde una terraza como las luces y el humo de los puestos de comida empiezan a despertar la vida nocturna de la plaza. El tiempo parece detenerse y por un momento cualquier duda o preocupación parece desvanecerse.

Hay también varias excursiones interesantes por los alrededores de Marrakech: paseo en camello por la Palmeraie, visita al Valle de Ourika, excursión a Essaouira, visita a Ouarzazate y kasbah Aït Ben Haddou o pasar el día en las cascadas de Ouzud.