35 cosas que ver y hacer en Marrakech

Marrakech es la puerta de entrada al exótico mundo marroquí. Sus imprescindibles te transportan a escenarios mágicos donde todo huele a especias y derrocha encanto oriental. Pero la Ciudad Roja es un destino para vivir, sobre todo, en esas pequeñas experiencias que te permiten vivir la cultura local en primera persona.

Aquí te compartimos una lista con 35 cosas para ver y hacer en Marrakech que te ayudarán a saborear la ciudad a ritmo tranquilo y quedarte con la sensación de haberte sumergido de lleno en ella. ¡Vamos!

1. Encontrar alojamiento en un riad tradicional. Para disfrutar en primera persona de la encantadora arquitectura árabe. Si puedes, busca uno con piscina en el patio central. Son una verdadera belleza. Recuerda reservar siempre con tiempo porque los riads son muy solicitados.

Riad - Marrakech

2. Tomar un masaje relajante en uno de los mejores hammam de la ciudad. Aquí puedes reservar un masaje con el tradicional aceite de argan en el Hammam Spa. Incluye baño de vapor con jabón negro y matorrales de eucalipto. ¡Ah, una delicia!

3. Conocer la Medersa Ben Youseff, para disfrutar los edificios de madera y los azulejos de todos los colores. Tomate una foto junto a una de sus increíbles puertas y compártela en las redes sociales como prueba de tu viaje a Marrakech.

4. Perderte entre las lámparas, cojines, alfombras y zapatos del zoco. Puedes contratar un guía para que te acompañe en tu primera expedición, te haga descubrir los puestos más típicos y te enseñe todo sobre el arte de regatear.

5. Descubrir cada rincón de la Medina: sus calles sin salida, las tiendas de lámparas árabes y los encantadores detalles de sus fachadas. Puedes hacerlo con un tour privado con guía en español. Es una de las mejores excursiones para hacer en Marrakech.

6. Deleitarte con la arquitectura de las puertas de la muralla. No te pierdas la de Bab Agnaou, la más famosa y bonita.

7. Ir de excursión al desierto de Merzouga y descubrir los lugares más interesantes del Alto Atlas, el valle del Draa y pueblos bereberes.

8. Hacer una ruta en quad por el Palmeral de Marrakech. Para ponerle el necesario toque de adrenalina a tu viaje.

9. Probar tajine y té especiado mientras disfrutas de excelentes vistas a los Atlas en el Cafe des Epices.

Té especiado en Marrakech

10. Descubrir las tintorerías artesanales en el noreste de la Medina. Una fiesta de color y tradición.

11. Hacer una escapada a Essaouira para conocer su puerto y sus playas. Cuando estés allí, consigue una botellita de aceite de argán, el producto más típico de la ciudad.

12. Conocer un cementerio real que permaneció oculto durante más de dos siglos. Se trata de las tumbas Saadíes, que sorprenden con las columnas de mármol blanco de sus salas.

13. Descubrir el Patio de Honor del Palacio de la Bahía. Está cubierto de mármol y zelliges, los típicos mosaicos geométricos de colores de Marruecos.

14. Hacer un alto en la Place des Ferblantiers. Tiene una ubicación estratégica entre el palacio El Badí y el palacio de la Bahía. Recorre sus tiendas de especias y hojalata y come algo en alguno de los muchos restaurantes. Si buscas una experiencia fuera de lo común, camina unas manzanas más hasta llegar a Naranj, un restaurante de cocina fusión marroquí-libanesa con platos deliciosos. En 84 Rue Riad Zitoun el Jdid.

Especias en Place des Ferblantiers - Marrakech

15. Pasear por la plaza de Djemaa el Fna tomando un jugo de naranja exprimido en el momento en alguno de sus puestos.

16. Entrar en la Puerta del Desierto: Ouarzazate. El viaje hasta esta ciudad es mágico, y te lleva a conocer paisajes naturales y construcciones fascinantes entre las dunas. Haz la travesía junto a un guía experto en la zona que te descubra los mejores rincones.

17. Disfrutar un atardecer en la terraza del Café de Francia. Acércate un rato antes de que se ponga el sol para tener un lugar junto a la barandilla. Es una buena oportunidad para probar el obligado té de menta marroquí.

18. Pasear por el barrio judío y encontrar su sinagoga y su cementerio, el más grande del país.

19. Recorrer las murallas en la zona del barrio Hivernage. Se ven edificios muy bonitos y bien conservados.

20. Observar la mezquita de Koutoubia desde afuera. Sería maravilloso poder entrar para disfrutar también sus bonitos interiores, pero esa suerte está reservada solo a los musulmanes.

21. Comer en Dar Cherifa. Es uno de los riads más famosos de Marrakech. Tiene una decoración increíble y está completamente restaurado. Solo al mediodía.

22. Subir a la torre de Le Jardin Secret. Uno de los lugares más tranquilos y relajados de la ciudad. Las vistas son las mejores que tendrás desde las alturas.

Jardín Secreto - Marrakech

23. Conocer el paisaje de ensueño de las cascadas de Ouzoud. Apúntate en una excursión con transporte incluido para llegar a este rincón mágico de Marruecos de la manera más sencilla y no perderte sus postales de película.

24. Sorprenderte con la arquitectura y la decoración del museo Dar Si Said. El techo de la planta superior, los muebles de cedro, los senderos del patio y sus flores… todo es encantador.

25. Tomarte una selfie con el fondo azul de los jardines de Majorelle. Y convertirla en una historia de Instagram.

26. Regresar a Occidente con un paseo por Gueliz. La parte moderna de la ciudad no es la más romántica, pero vale la pena caminar por ella para conocer el otro costado de Marrakech. Allí tienes también el Teatro Real y la Estación Central, dos edificios que vale la pena conocer.

27. Descubrir la historia del jardín de Menara. Y disfrutar de las vistas de sus fabulosos huertos y olivos. Puedes contratar un tour con guía en español que te lleve también a conocer los jardines Majorelle y hacer un práctico dos en uno.

Menara - Marrakech

28. Ver una auténtica danza del vientre, para conocer un poco más del arte y la cultura marroquí. Puedes reservar una cena en el restaurante Le Narwama que incluye un excelente espectáculo de música y danza tradicionales.

29. Vivir la aventura de tu vida con una excursión de tres días en 4x4 desde Marrakech hasta Fez. Estás siempre acompañado de personas súper amables que conocen el terreno y ves lugares increíbles como las ciudades de Ourzazate, Tinghir y Erfoud; los valles de las Palmeras, Las Rosas y del Dades y los pueblos de Skoura y Merzouga y el desierto de Erg Chebbi. ¡Imperdible!

30. Alucinar con la lámpara de cobre que cuelga de la cúpula del museo de Marrakech.

31. Descansar en los jardines de Agdal. Una combinación perfecta de naturaleza, historia y diseño. Es imposible no enamorarse de este lugar cuando sus árboles están en flor o cargados de fruta. Eso sí, se llega después de una larga caminata desde la Medina y hay que confirmar el horario de apertura porque solo pueden visitarse cuando no está el rey.

32. Probar el menú del día en el restaurante Amal. Es uno de los mejores de la ciudad y en él trabajan solo mujeres viudas, divorciadas, huérfanas o en cualquier otra situación de desventaja. Vale la pena por la comida y para conocer el trabajo social que hacen. Está en la zona de los jardines Majorelle y cierra a las 15:30 h.

33. Hacer turismo responsable y evitar tomarse fotografías con animales en la Plaza de Djemaa el Fna.

34. Adentrarte en el corazón del país berbeber descubriendo el valle de Ourika. Puedes visitar un típico mercado, probar platos tradicionales o aventurarte hasta las Siete Cascadas. Con esta excursión puedes aprovechar el transporte y guía durante el viaje y después recorrer la zona a tu aire.

Valle de Ourika - Marrakech

35. Endulzarte con un sfenj de la Patisserie des Princes, muy cerca de Djemaa el Fna.