Qué visitar en Viena: 10 lugares imprescindibles

Hay muchos motivos para visitar Viena y regresar a ella. En esta lista te mostramos los 10 imprescindibles, esos que te ayudarán a descubrir la esencia de la ciudad y comprender por qué muchos viajeros coinciden en que es uno de los destinos más encantadores de Europa.

La historia, la arquitectura y la naturaleza forman un elegante mosaico en Viena. Como era de esperarse, sus famosos palacios imperiales ocupan varios lugares de nuestra lista de imprescindibles, pero en ella también encontrarás bonitos lugares para pasear al aire libre, un animado mercado callejero y un ejemplo de arquitectura moderna del que te enamorarás.

Y si quieres conocer también cuáles son las mejores experiencias para vivir en la ciudad, no te pierdas nuestra recomendación de 30 cosas para ver y hacer en Viena. Ahora sí, sin más preámbulos, vayamos a lo nuestro. 

1. Schönbrunn

El palacio de Schönbrunn es el lugar perfecto para empaparse un poco de ese halo imperial que aún rodea toda Viena. Durante siglos fue la residencia de verano de los Habsburgo, y es uno de los palacios barrocos más exquisitos de Europa. La visita por el interior te llevará a conocer 40 salas en las que encontrarás objetos y muebles de Francisco José I y Sissí, entre otros.

Si después de pasear por los interiores quedas sorprendido con el lujo, prepárate, porque lo mejor está por venir. Los jardines de Schönbrunn son tan impactantes como el palacio mismo (¡o más!). Dos imperdibles: el laberinto y la Glorieta en la cima de una colina.

Puedes conocer el palacio por tu cuenta con una audioguía o en un tour junto a un guía experto. Si te apasionan las experiencias únicas, no querrás perderte este tour con concierto incluido.

Schönbrunn - Viena

2. Ringstrasse

Es una calle emblemática, y en ella se encuentran muchos edificios que vale la pena visitar: la Ópera, el Ayuntamiento, el palacio de Hofburg, el Parlamento y la iglesia Votiva son los más conocidos, pero no los únicos. También allí se levantan los edificios de la Biblioteca Nacional la Iglesia Votiva y varios museos, como el Historia Natural o el de Bellas Artes.

Además de los edificios históricos, también hay espacios verdes sumamente recomendables, como Stadtpark, el Rathauspark, el Volksgarten y el Burggarten.

La Ringstrasse rodea el centro de la ciudad formando un anillo y puedes recorrerla fácilmente usando alguno de sus tranvías (el 1, el 2 o el turístico, de color amarillo). Sin embargo, lo más recomendable es juntar fuerzas y recorrer esta calle icónica a pie, para ir saboreando su esencia y su arquitectura paso a paso.

Ringstrasse - Viena

3. Ópera

La Ópera de Viena es una de las más famosas del mundo. Si estás en la ciudad es casi un deber asistir a un espectáculo en ella. Las entradas se ponen a la venta al comienzo de la temporada, en abril, y las más baratas suelen agotarse pronto...

Sin embargo, hay algunos trucos para disfrutar de la ópera sin gastar de más. ¿Te interesan? Pues bien, si visitas Viena en abril, mayo, junio, septiembre o diciembre puedes asistir a la retransmisión de óperas y ballets en pantalla gigante en la plaza de la Ópera.

Pero si eres de los que no se conforman con vivir la experiencia a medias, en las taquillas en la parte izquierda de la Ópera puedes conseguir billetes por 3 o 4 € una hora antes de que empiecen los espectáculos. Las ubicaciones son de pie y no siempre se tiene suerte, porque se agotan pronto, pero no cuesta nada probar.

El bus turístico de la ciudad te lleva hasta la Ópera y otras atracciones de Viena. Puedes comprar tu billete online y descubrir fácilmente los imprescindibles de la ciudad.

Ópera de Viena

4. Palacio Belvedere

El Palacio Belvedere fue la residencia veraniega del príncipe Eugenio de Saboya. Está compuesto por dos edificios: el Belvedere Superior y el Inferior y unos bonitos jardines con fuentes.

Aunque su arquitectura y decoración no sorprenden tanto como los de Schönbrunn, el palacio Belvedere es también un verdadero imprescindible, sobre todo para los amantes del arte. En él funciona la Galería Belvedere, en la que encontrarás varias obras de Gustav Klimt, entre ellas, la mundialmente conocida “El beso”.

Tanto si eres un apasionado del arte como si no, sin duda querrás visitar el palacio para no perderte sus jardines. Son encantadoramente simétricos y están adornados con bonitas fuentes y setos podados.

La entrada está incluida en el Viena Pass. Si no tienes el pase, te recomendamos comprar las entradas con anticipación para ahorrarte la fila.

Palacio Belvedere - Viena

5. Hofburg

El Palacio de Hofburg fue residencia real de los Habsburgo durante 600 años aproximadamente. De hecho, sus paredes vieron nacer a la mismísima María Antonieta, que de niña solía pasar los inviernos en este castillo y los veranos Schönbrunn.

Tal vez lo que más impacta de Hofburg son sus dimensiones. Es el castillo más grande de la ciudad, y en sus 18 construcciones alberga, entre otros, la Biblioteca Nacional Austríaca, la Escuela Española de Equitación y el Museo de Sissi. Este museo es uno de los más visitados, y cuenta la trágica y apasionante historia de Sissi desde su nacimiento hasta su asesinato.

En Hofburg también podrás ver los Apartamentos Imperiales, con su decoración y mobiliario originales, y la Colección de Platería, con asombrosos objetos de plata de los Habsburgo.

Para no perderte ningún detalle, puedes hacer la visita con una completa audioguía.

Hofburg - Viena

6. Catedral de San Esteban

Es el templo más emblemático de la ciudad, el más antiguo ¡y también el más bonito! Tiene una ubicación muy céntrica, y te será muy fácil reconocerla por su colorido techo y sus gárgolas.

Es altamente recomendable subir a la torre sur para ver la ciudad desde las alturas. El esfuerzo (¡son más de 300 escalones!) vale la pena. Pero las vistas son solo parte del encanto, porque la iglesia también cuenta con la magnífica Campana Pummerin, un púlpito gótico único en su clase, y unas catacumbas donde descansan destacadas personalidades de la historia de Austria.

¿Sabías qué?

  • En la catedral hay un órgano de diez mil tubos.
  • La Puerta del Gigante tiene ese nombre debido al fémur de mastodonte que colgaba sobre ella.
  • Esta catedral fue el lugar donde Mozart celebró su boda.

Como verás, son muchas las razones para no perderte la visita. Y si vas entre junio y septiembre, incluso puedes hacer una visita guiada nocturna a los tejados de la Catedral. ¡Imperdible!

La entrada a la Catedral de San Esteban está incluida en el Viena Pass.

Catedral de San Esteban - Viena

7. Hundertwasserhaus

Este pintoresco y colorido edificio se ha convertido en una de las visitas imprescindibles de Viena a fuerza de puro encanto. Lejos de la elegancia y el refinamiento de los palacios vieneses, esta construcción levantada en 1985 llama la atención con su decoración irregular, sus colores y la vegetación que parece avanzar irrefrenable por su fachada.

Los departamentos de Hundertwasserhaus no están abiertos al público, pero frente a él se encuentra el Hundertwasser Village, un centro comercial del mismo creador: Friedensreich Hundertwasser. Allí si puedes entrar para tomar algo en el bar, descubrir más obras de arte de Hundertwasser en su museo y llevarte algún recuerdo de las tiendas. Una visita muy recomendable y amena que será un soplo de aire fresco en tu viaje.

Hundertwasserhaus - Viena

8. Bosques de Viena

En el sur de la ciudad, a poca distancia de Viena, se encuentran estos espléndidos bosques donde podrás disfrutar de la fuerza de la naturaleza en su máxima potencia. Ríos, montañas y lagos se extienden en una superficie de mil metros cuadrados que incluye parte de la cordillera de los Alpes.

Además de disfrutar de la naturaleza plenamente, en los bosques de Viena puedes conocer el convento de Mayerling, la Abadía de Heilingerkreuz, la residencia de los príncipes Esterhazy y los balnearios de Baden.

Los bosques de Viena son el lugar perfecto para pasar un día combinando naturaleza y cultura sin alejarse demasiado del centro de Viena.

Puedes hacer la visita con un tour para simplificar los traslados y conocer también el lago subterráneo Seegrotte, el más grande de Europa.

Bosques de Viena

9. Prater

El parque de atracciones más antiguo de la ciudad (y uno de los más antiguos del mundo) no podía faltar en esta lista de imprescindibles de Viena. Fue inaugurado en 1766 y su icono indiscutible, Wiener Riesenrad, es una magnífica noria con más de 100 años de antigüedad: ¡fue construida nada menos que en 1897! Tanto si te gustan los parques de atracciones como si te apasiona la historia viva, la visita vale la pena. Además, no pierdes nada, ya que la entrada es gratis (se paga por atracción).

El parque se encuentra en pleno funcionamiento entre marzo y octubre, pero la noria y otras atracciones clave están abiertas todo el año.

Muy cerca del Prater se encuentra el Stadtpark, el parque más importante de Viena. Puedes organizar la visita a ambos en el mismo día para pasar un día a pura diversión al aire libre.

Prater - Viena

10. Naschmarkt

De lunes a sábados funciona en la calle Wienzeile este mercado callejero con más de 100 puestos con delicias tradicionales de Viena y muchas otras partes del mundo. Es el mercado más popular de la ciudad, y sus raíces se remontan a 1793, cuando concentraba las frutas y verduras que llegaban a Viena. Hoy es un lugar perfecto pasar un momento animado, probando platos típicos de la cocina local o descubriendo especialidades de otras partes del mundo.

Si vas un sábado, junto al Naschmarkt encontrarás el Flohmarkt, donde podrás conseguir ropa usada, obras de arte, artículos para el hogar y antigüedades, entre otros productos. Eso sí, prepárate para las multitudes, porque en este día ambos mercados explotan.

Naschmarkt - Viena