Historia de Florencia

A pesar de haber estado habitada, según se cree, en la época neolítica, Florencia nació, como todas las ciudades importantes de Italia, de un temprano asentamiento romano.

Origen de Florencia

Como ocurre con muchas otras ciudades de Europa, los orígenes de Florencia no están totalmente claros. Se supone que los primeros habitantes fueron tribus neolíticas, que habían llegado al Valle del Arno desde la Italia Septentrional. Lo que sí está documentado es que, alrededor del siglo IX AC, había en el lugar un asentamiento etrusco.

En la época romana, año 59 AC, siendo cónsul César, decidió la construcción de una guarnición en este punto estratégico del imperio, la Via Cassia, ruta principal entre Roma y el norte. La construcción comenzó, probablemente, en el año 30 AC, y se llamó a esta guarnición Florentia (“la fiorente”, la floreciente). Las dos calles principales de la ciudad, Cardo y Decumano, se cruzaban en lo que hoy es la Piazza della Repubblica, y un muro de 1800 metros de largo protegía a sus habitantes.

En el siglo II AC se construyeron termas, un anfiteatro, un sistema de alcantarillado, pavimentos, y el Templo de Isis. En el siglo I AC se levantó también el antecesor del actual Ponte Vecchio, de madera, para unir ambas orillas del Arno.

Su rápido crecimiento económico le valió ser nombrada capital de las regiones de Toscana y Umbria a finales del siglo III DC. Pero también la convirtió en el foco de repetidas invasiones bárbaras, tanto por su prosperidad como por su situación estratégica.

Es así que Florencia se vio, primero, envuelta en la guerra entre Godos y Bizantinos, para pasar en el siglo V al dominio de los Longobardos. En el siglo VIII, durante el Imperio Carolingio, Florencia pasó a ser una provincia del Sacro Imperio Romano.

La ciudad comenzó a florecer en este período y las murallas se expandieron. En el siglo XI, Florencia era una de las ciudades más importantes de la Toscana y se mantuvo independiente del papado, eliminando cualquier influencia eclesiástica en su política.

La República - Siglos XII al XVI

A partir del siglo XII Florencia tuvo un período brillante. Estaba organizada políticamente como una comuna independiente y no aceptaba la autoridad del Emperador.

Fue, también, un período de expansión territorial a costa de ciudades vecinas, como Fiésole.

En Florencia había tres grupos dominantes: los nobles, los mercaderes y los militares de caballería, espina dorsal de las fuerzas militares. En la segunda mitad del siglo XII se hizo evidente que el comercio y las finanzas eran los verdaderos responsables del crecimiento de la ciudad y rivalizaban con los nobles por el poder.

La ciudad continuó prosperando económicamente y expandiéndose territorialmente. También es la época en la que aparecen ejemplos de arquitectura gótica, promovida por las órdenes religiosas que comenzaron a llegar a la ciudad: en el siglo XIII se levantaron Santa Croce, Santo Spirito y Santa Maria del Fiore.

Políticamente los habitantes se dividían en dos grupos: Güelfos y Gibelinos, que se sucedieron en el poder durante todo el siglo XIII.

La ciudad continuó creciendo de forma ininterrumpida hasta el siglo XIV, en que se sucedieron varias conmociones políticas, guerras y epidemias. En el siglo XV apareció un nuevo líder popular, Giovanni de Medici, quien inició un largo período de la dinastía que lleva su nombre.

El Renacimiento  

Durante el gobierno de los Medici, desde alrededor del 1400 hasta el 1723, año de la muerte del último Gran Duque, las letras y las artes florecieron en Florencia, especialmente en los siglos XV y XVI. Es la época de Brunelleschi, Miguel Ángel, Leonardo, Donatello, Masaccio, Filippo Lippi, Domenico Ghirlandaio, Sandro Botticelli, Beato Angelico, Michelozzo… y más adelante las Academias, en los siglos XVI y XVII.

Después de la muerte del último Medici, Florencia estuvo gobernada por los Lorena. En esta época floreció la arquitectura neoclásica florentina, caracterizada por su elegancia.

En 1859 los Lorena abandonaron Florencia y la Toscana se unió al reino de Italia, gobernado por los Savoia. Florencia se convirtió en capital de Italia entre 1865 y 1870.

Siglos XIX, XX y XXI

Durante los siglos XIX y XX Florencia experimentó un gran crecimiento urbanístico y demográfico. Se construyeron nuevos barrios residenciales y plazas, con lo que se perdió parte de su arquitectura medieval.

Durante la Segunda Guerra Mundial la ciudad fue ocupada por el ejército alemán y muchos edificios fueron destruidos en 1943, durante un bombardeo. Mayores daños aún sufrió la ciudad durante la retirada de los alemanes, que volaron varios puentes sobre el Arno (que fueron reconstruidos tal cual eran los originales) para dificultar la llegada de las tropas británicas. Aunque el Ponte Vecchio no fue destruido, sí se derrumbó parte del Corredor de Vasari.

En 1996 Florencia sufrió una gran inundación que destruyó obras invaluables, parte de su patrimonio histórico.

Actualmente Florencia sigue siendo uno de los centros culturales más importantes del mundo y atrayendo a millones de turistas cada año.

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