Iglesia de Santa Maria Novella

La Basílica Santa Maria Novella, una de las tres iglesias más grandes de Florencia junto con Santa Maria del Fiore y Santa Croce, es otro magnífico ejemplo del estilo gótico toscano y una de las iglesias más bellas de Florencia, por su maravillosa decoración interior.

Construcción de Santa Maria Novella

En el siglo IX se alzaba en el lugar un pequeño oratorio, sobre el que se construyó la iglesia Santa Maria delle Vigne en el 1049.

En 1219 se instaló en Florencia una congregación de monjes dominicos que en 1221 obtuvo autorización para administrar esa primera iglesia gótica.

Entre 1279 y 1357 se realizaron ampliaciones, según un diseño de dos de los monjes dominicos,  para albergar al creciente número de feligreses, y también se levantó un convento junto a la iglesia.  Fue consagrada en el 1420.

Decoración de Santa Maria Novella

La planta de la iglesia es de estilo gótico cisterciense, con una nave principal y dos  naves laterales separadas por columnas que sostienen las bóvedas del techo.

El campanario se agregó en 1330 y originalmente era una torre para avistamiento de incendios. Toda la torre, incluida la espira, mide 69 metros.

La fachada gótico-renacentista de mármoles verdes y blancos fue realizada entre 1456 y 1470 por Leon Battista Alberti, por encargo del comerciante florentino Giovanni Rucellai.

La parte inferior de la fachada, del 1350, está decorada con emblemas y escudos de armas de las familias que fueron enterradas en la Basílica. De 1572 son los relieves de elementos astronómicos y de 1616 las escenas bíblicas y las que representan a Tomás de Aquino. El motivo que se ve en el tímpano también es un símbolo de Tomás de Aquino, santo dominico.

 La iglesia fue remodelada varias veces en los siglos siguientes y, en 1566, por obra de Vasari, recuperó su aspecto gótico.

Interior de Santa Maria Novella

El interior de Santa Maria Novella está decorado con obras de arte de valor incalculable, realizadas por los artistas más renombrados de los siglos XIV al XVII.

Una de las primeras obras que vemos al entrar a la basílica es el enorme Crucifijo de Giotto, realizado en 1288 o 1289, que  cuelga del techo justo sobre los escalones que separan la iglesia inferior de la iglesia superior. Originalmente estaba ubicado en el altar mayor.

En la nave izquierda se encuentra una de las más espléndidas obras de Masaccio, La Trinidad, del 1425-1426, una de las primeras obras en las que se puede apreciar la llamada "perspectiva renacentista".

En la Capilla Gondi  está el Crucifijo de Brunelleschi, única escultura en madera del artista que, se dice, fue hecha en contraposición al Cristo de Donatello (en la Basílica Santa Croce) el cual, según Brunelleschi, parecía "un campesino", por su realismo, y no "el hombre más perfecto jamás nacido".

 Otras obras del interior de la basílica son los frescos de Filippo Lippi en la Capilla Strozzi; los de Ghirlandaio en la Capilla Tornabuoni (la Capilla Mayor de la iglesia), dedicados a la vida de la Virgen; el Crucifijo de Giambologna; los vitrales, también de Ghirlandaio; los frescos de Duccio en la Capilla Baldi.

Claustro de Santa Maria Novella

A través de un magnífico portal barroco se accede al claustro principal de Santa Maria Novella, de estilo gótico italiano, el Claustro Verde, que recibe ese nombre por el color que domina en los frescos que lo decoran, realizados por Paolo Ucello.

iglesia santa maria novella

Horario: 

Lunes a jueves de 9:00 a 17:30, viernes de 11:00 a 17:30, sábados de 9:00 a 17:00, domingos de 12:00 a 17:00 (julio a septiembre) y de 13:00 a 17:00 (octubre a junio).

Precio: 

5€ - 5,56 usd. Incluye entrada a la Basílica, claustros y capillas. Si tienes la Firenze Card, la entrada es directa por Piazza della Stazione.

Dirección: 

Piazza Santa Maria Novella 18.

Cómo llegar: 

Autobuses líneas C2, 1, 2, 4, 6, 11, 13, 14, 17, 22, 23, 28, 36, 37.