Templo de Hibis

El templo de Hibis es uno de los lugares alternativos más interesantes para visitar cerca de El Cairo. No es tan popular como los cruceros por el Nilo o la visita a Alejandría, pero tiene también un encanto incomparable.

El templo de Hibis es el mejor conservado de la zona del oasis de Kharga. Es también la única estructura en Egipto perteneciente al periodo de dominación persa que llegó hasta nuestros días en buen estado de conservación.

Kharga

Kharga es un oasis del desierto de Libia que se encuentra a 200 kilómetros al oeste del valle de Nilo. Es principalmente conocido por guardar una serie de fortalezas de origen romano que protegían la ruta de caravanas entre el Egipto Medio y Sudán.

Reliquia única

Levantado en piedra caliza local en el siglo VI a. C., el templo de Hibis es el más grande de la zona y uno de los pocos monumentos persas en Egipto. Fue construido por Darío I el Grande y utilizado como cuartel hasta el siglo IV d. C.

La calle que conduce a su entrada está flanqueada por esfinges y atravesada por pilonos, grandes portales en forma de pirámide trunca. Todas estas esculturas aportan notas de monumentalidad al ingreso.

Por su parte, la sala hipóstila tiene las paredes talladas con forma de inmensos papiros y presentan numerosas inscripciones dedicadas a Amón.

Llamativos dibujos

Tanto las paredes como el techo se encuentran ornamentados con dibujos y grabados de dioses del panteón egipcio y perfiles de personajes de la realeza. Los dibujos han conservado sus brillantes colores y sorprenden por su vivacidad. Entre ellos sobresale una imagen de Seth derrotando a Apep.

Cuidadosamente restaurado

Aunque fue deteriorado por el paso del tiempo, la acción del agua y los saqueos, el templo fue restaurado a principios de 2000, lo que permitió que hoy los viajeros puedan seguir disfrutando de sus exquisitos detalles en todo su esplendor.

Cómo llegar: 

La mejor forma de llegar desde El Cairo es con una excursión particular. Si prefieres ir por libre, encontrarás autobuses en la estación de Midan Ataba.