35 cosas que ver y hacer en Dublín

¿Quieres descubrir las experiencias únicas que Dublín tiene para ofrecer? ¿Te interesa saber cuáles son las cosas que hacer en la ciudad para saborear su esencia y sentirte un dublinés más? Entonces estás en el lugar indicado. En nuestra lista encontrarás los datos esenciales para hacer de tu viaje una experiencia de inmersión total en el espíritu de Dublín.

Y si eres un alma curiosa y ya estás preguntándote qué se podrá hacer en sus alrededores, es tu día de suerte, porque aquí incluimos también un plus con las 10 mejores actividades para hacer cerca de Dublín. ¡Comencemos!

1. Ver la ciudad desde el Gravity Bar de la Guinness Storehouse. Sumar a la mejor vista panorámica de Dublín una pinta de Guinness es una propuesta que no puede fallar.

2. Visitar el Dubh Linn Garden, el punto que le dio su nombre a la ciudad. Cuando salgas del Castillo de Dublín, haz una parada en el Dubh Linn Garden, donde se encontraba la famosa dubh linn (laguna negra).

3. Conocer los mejores bares de Temple Bar. Puedes hacer un tour nocturno por Temple Bar y pubs de Dublín para que un guía experto te guíe en la travesía. Es una de las mejores excursiones para hacer en Dublín.

4. Cruzar el Ha’penny Bridge. Después de tomar unas cervezas en la zona de Temple Bar, dirígete al puente para verlo con las luces encendidas. Un clásico.

5. Escuchar música irlandesa tradicional. ¿Dónde? The Foggy Dew, un bar de Temple Bar, es una buena opción. Los domingos hay música tradicional en vivo y el ambiente invita a participar bailando, cantando o haciendo ambas cosas.

6. Observar los tesoros de la biblioteca del Trinity College. No solo el legendario Book of Kells, sino también una de las copias de la Proclamación de la República Irlandesa de 1916 y el harpa más antigua del país.

Trinity College - Dublín

7. Asistir a una misa cantada en la Catedral de San Patricio. La tradición del coro en la catedral se remonta a 1742. El espectáculo es de otro mundo. Si cierras los ojos fácilmente puedes creer que estás escuchando un coro de hadas y elfos en una tierra encantada.

8. Descubrir un misterio sin resolver. Si haces una visita guiada al castillo de Dublín, pregúntale a tu guía sobre el robo de las joyas de la corona. Es uno de los grandes misterios de la historia del castillo.

9. Tomarte una foto con Molly Malone y aprenderte un pedacito de su canción. Así probarás que has estado en Dublín. La estatua de la mítica vendedora de pescado es una parada obligada. Y la canción la escucharás más de una vez cuando vayas a un bar a tomar una cerveza.

Molly Malone - Dublín

10. Disfrutar la arquitectura medieval de Christ Church. Puedes hacer un tour privado por Dublín para conocer este y otros atractivos en compañía de un guía experto en español y hacerle todas las preguntas que tengas acerca de la ciudad.

11. Ir en busca de los ciervos del Phoenix Park. Para que sea un triunfo, la visita al parque tiene que estar sellada por un selfie con los ciervos. Se los suele encontrar en las zonas de Fifteen Acres y Garda Athletic Grounds. Siéntate a celebrar el encuentro en la cafetería cerca de la White Gate: tiene una terraza con una hermosa vista al lago.

12. Conocer parte de la historia de Irlanda con la visita guiada a Kilmainham Gaol. Puedes llegar hasta allí con el autobús turístico, un medio muy práctico para ver la ciudad si tienes poco tiempo.

13. Descansar en St. Stephen’s Green viendo los cisnes de su lago. Lleva provisiones para un picnic.

14. Probar el famoso fish and chips. En Presto Chipper los prepara el dueño a un precio sumamente razonable. Tanto, que las colas son permanentes. Si puedes soportar la espera, te harás con el mejor fish and chips para llevar de la ciudad. En 8 South Lotts Road.

15. Ver The Spire desde abajo. El Monumento de la Luz impresiona cuando te paras junto a él y miras hacia arriba. Tiene 119 metros y se levanta donde antes estaba el monumento de Nelson, que fue destruido en un atentado del IRA.

The Spire - Dublín

16. Descubrir la historia y los monumentos de la avenida O’Connell. Partiendo desde el río Liffey y cruzando el O’Connell Bridge, te encuentras con la estatua de Daniel O’Connel, el líder nacionalista que le dio nombre a la calle a partir de 1924, cuando Irlanda se independizó del Reino Unido. Es la primera de muchas estatuas de líderes políticos que se ven en esta calle.

17. Probar el whisky de The Old Jameson Distillery. No solo de cerveza viven los dublineses. Cuando te acercas a la destilería descubres cómo se fabrica el whisky y puedes hacer una degustación de diferentes tipos de whisky.

18. Visitar un tradicional salón de té irlandés. En Queens of tarts todo es casero y fresco. Además de la gran variedad de tartas, incluidas opciones sin gluten y veganas, tienes un gran surtido de tés y cafés. Los precios pueden ser algo elevados, ¡pero es el precio de probar un pedacito de paraíso!

19. Pasear por Grafton Street. Es la calle comercial más popular de Dublín. Además de las tiendas hay un animado ambiente, con gente todo el tiempo y músicos callejeros. La estatua de Molly Malone se encuentra en esta calle, al igual que el Bewley's Oriental Café, famoso entre viajeros y locales. Grafton Street es un verdadero imprescindible de la ciudad.

Grafon Street - Dublín

20. Seguir las huellas de Leopold Bloom, el legendario personaje de James Joyce. Si estás en la ciudad un 16 de junio, puedes participar de las actividades junto a otros cientos de entusiastas. Si estás por tu cuenta, acércate por lo menos hasta No. 7 Eccles Street, una de las direcciones más famosas de la literatura universal.

21. Tomar un helado de Murphy’s Ice Cream. Con productos biodinámicos y originales sabores. ¿Qué tal un helado de pan negro? ¿O uno de sal marina? También tienen opciones veganas, como mango o frambuesa.

22. Ver la cúpula del Ayuntamiento de Dublín. La visita al edificio del Ayuntamiento es uno de los mejores paseos gratuitos de la ciudad. No te pierdas la exposición de la planta baja, que muestra cómo fue cambiando la ciudad a lo largo de los años. Puedes pasar cerca de una hora recorriéndola y terminar en la cafetería. Muy recomendable.

23. Entrar en la frecuencia irlandesa en el Pub O’Neills. Un típico pub irlandés con buffet, frente a la estatua de Molly Malone. Platos irlandeses típicos y buenas cervezas. El precio, razonable: plato completo y una pinta por 22 euros.

24. Desvelar el secreto detrás de las puertas de color de Dublín. Bueno, te lo adelantamos aquí. Cuenta la leyenda que un hombre volvió a su casa después de unas pintas de más y encontró a su mujer con otro. En el momento se abalanzó sobre ellos, y recién al día siguiente reconoció que había entrado en la casa del vecino por error. Desde entonces, todas las puertas están pintadas de un color bien distinto para que no haya lugar a confusiones.

25. Tomar el DART hasta Howth o Bray. El tren de cercanías recorre la bahía de Dublín de norte a sur. Tienes muchos lugares para elegir. Súbete al tren, haz el recorrido paralelo a la costa y bájate en el pueblo que más te apetezca.

Howth desde Dublín

Cosas que ver y hacer en los alrededores de Dublín

26. Alucinar con los acantilados de Moher, uno de los paisajes más bonitos de Irlanda. En esta escapada tienes las clásicas vistas de los acantilados irlandeses junto al mar embravecido. Una de las postales más típicas del país. Puedes visitarlos en esta excursión que incluye también una visita a la bohemia ciudad de Galway.

27. Hacer una escapada a los Montes de Wicklow y Glendalough. Es la clásica visita en un día para hacer desde Dublín. Si alucinas con la magia de la naturaleza irlandesa repleta de bosques y espectaculares lagos, este es tu paseo perfecto.

28. Descubrir el encanto de la costa este de Irlanda. Puedes visitar Glendalough, Wexford y el Castillo de Johnstown y perderte entre lagos, montañas y castillos durante todo un día.

29. Flipar con las columnas de basalto de la Calzada de los Gigantes. Es un lugar único en la tierra, con 37 mil columnas de basalto que se crearon hace 60 millones de años. ¡La sensación de estar caminando sobre esas extrañas columnas naturales es indescriptible! Puedes llegar hasta allí reservando esta excursión a la Calzada de los Gigantes, que te lleva también a Belfast, la capital de Irlanda del Norte.

Calzada de Gigantes - Dublín

30. Ir tras las huellas de Juego de Tronos. Si eres fan de la serie, sabrás que Irlanda sirvió de escenario para muchas escenas claves de GoT. Apuntándote a un tour por los escenarios de Juego de Tronos puedes ver las tierras donde los Stark encontraron a sus huargos y el patio de Invernalia, entre otras cosas.

31. Visitar el corazón de la Irlanda medieval. Kilkenny es famosa por las canteras de piedra negra de sus alrededores y su fabulosa arquitectura. Callejuelas laberínticas, murallas y preciosos jardines esperan a los viajeros en la ciudad más pequeña de Irlanda.

32. Conocer los castillos del interior de Irlanda. Puedes pasar todo un día viendo castillos y descubriendo leyendas de reyes y reinos lejanos organizando un paseo por el castillo Blarney, el castillo de Cahir y la Roca de Cashel, el lugar donde se asentaron los reyes de Munster desde el siglo V.

33. Vivir la tradición celta. No hace falta alejarse mucho de Dublín para poder descubrir el legado celta en la región. El recorrido es mucho más sencillo cuando te dejas llevar por una excursión con los traslados incluidos y un guía experto que te vaya relatando todo lo que hay por descubrir.

34. Pasear por el English Market de Cork, ubicado en el corazón de la ciudad. Puedes aprovechar la escapada para conocer otros destinos cercanos, como el Castillo de Cahir o Rock of Cashel. Esta excursión lo tiene todo organizado.

Rock of Cashel - Dublín

35. Sumergirte en la naturaleza extrema del oeste de Irlanda. Las verdes praderas de Connemara y el fiordo Killary son gemas naturales de la costa oeste del país. En Connemara se levanta la Abadía de Kylemore, una impresionante construcción que un hombre de negocios levantó para honrar al amor de su vida y madre de sus nueve hijos. Una historia de amor de película.