Prisión de Kilmainham

Ubicada en Inchicore, al sur del río Liffey, la Prisión de Kilmainham es uno de los principales lugares históricos de Dublín.

Su trágica fama se debe a que aquí se encerró, torturó y ejecutó a muchos de los líderes revolucionarios que participaron de las luchas por la independencia de Irlanda, ocurridas entre 1798 y 1916.

Breve historia

La cárcel de Kilmainham abrió sus puertas en 1796 como una de las prisiones más modernas de Irlanda, aunque siempre distó mucho de serlo.

Las condiciones eran crueles, ya que durante medio siglo el edificio no contó con ventanas ni luz. Los reclusos estaban hacinados en pequeñas celdas con sólo una vela para iluminarse.

Tanto hombres como mujeres y niños (estos últimos generalmente arrestados por pequeños robos) convivían en un único pabellón. Las condiciones para las mujeres eran mucho peores que para los hombres, ya que ni siquiera eran alojadas en celdas, sino que dormían en los corredores sobre colchones de paja.

Si bien su objetivo declarado era la rehabilitación de los presos, los ahorcamientos eran frecuentes y se hacían frente a la prisión de forma pública.

Los presos políticos de Kilmainham

Aunque su fin era albergar (en su mayoría) prostitutas, ladrones, deudores, alcohólicos o mendigos, muy pronto comenzaron a llegar presos políticos. El primero de ellos fue Henry Joy Mc Cracken, de Irlandeses Unidos, en 1796. Fue ahorcado dos años después.

Entre los grupos nacionalistas más importantes que fueron encerrados en Kilmainham estuvieron: los Irlandeses Unidos (1798), Los Invencibles (1882), los Jóvenes Irlandeses (1848) y Los Fenianos (1867). 

En 1848, tras la revuelta de los Jóvenes Irlandeses, muchos de sus líderes fueron encarcelados y condenados a la horca. La Reina Victoria conmutó la sentencia y fueron trasladados a Australia.

En 1867 la prisión fue dedicada casi exclusivamente a prisioneros políticos, y en 1881 se trasladó a todas las mujeres a otras cárceles.

En 1910 dejó de ser una prisión civil y pasó a ser prisión militar hasta 1924, año en que fue liberado el último prisionero, Eamon de Valera, y Kilmainham fue cerrada.

A partir de 1960 comenzó la restauración del edificio, que había sido abandonado. Abrió como museo en 1966 y fue inaugurado por Eamon de Valera, en ese momento Presidente de la República de Irlanda.

Qué ver en Kilmainham

Recorrer las instalaciones de la Prisión de Kilmainham permite percibir parte de ese pasado oscuro, vinculado con la tortura y la muerte.

La visita comienza en la capilla de la cárcel, sigue por los pasillos y las celdas donde permanecieron los presos participantes de la revuelta de 1916, y culmina en el patio donde se realizaban las ejecuciones.

También se puede acceder al museo, en el que se exhiben algunos objetos personales de los prisioneros.

prision kilmainham

Horario: 

Todos los días del año de 9:30h a 17:30h.

Precio: 

Adultos: 8€.

Mayores de 60 años: 6€.

Menores: 4€.

Dirección: 

Inchicore Rd, Kilmainham, Kilmainham, Dublin 8, Co. Dublin.

Cómo llegar: 

Autobús: desde Aston Quay, autobuses 69 y 79. Desde O’Connell St. o College Green, autobuses 13 y 40.

Tranvía: Luas Tram, línea roja, estación Suir Road.