Puente de Triana (Puente de Isabel II)

Un sitio emblemático de Sevilla que ofrece la chance de dar un tranquilo paseo observando las dos orillas del Guadalquivir.

Visita obligada para los turistas de paso por la ciudad, ya sea de día o de noche, cuando el puente se encuentra bellamente iluminado y el juego de luces sobre las aguas del río es encantador. Las vistas panorámicas que ofrece hacia Sevilla o hacia Triana son un espectáculo único, digno de ser fotografiado.

El puente más antiguo

La construcción vino a sustituir un antiguo puente de barcas que existía en el lugar desde la antigüedad y traía numerosos problemas por su inestabilidad. En 1844 los ingenieros franceses Fernando Bernadet y Gustavo Steinacher presentaron una propuesta con tres posibles opciones para la construcción de un puente estable: de piedra, colgante o de hierro. La opción elegida fue la que presentaba arcos de hierro y dos pilares de piedra y hierro en el río, inspirada en el Puente de los Santos Padres sobre el río Sena. Inaugurado en 1852 y declarado Monumento Histórico Nacional en 1976, el puente de Isabel II, es el puente de hierro más antiguo de España.

Símbolo sevillano

En la actualidad se ha convertido en una marca registrada de Sevilla y es uno de sus principales atractivos turísticos. La gente acude a dar tranquilos paseos sobre el Guadalquivir, sentarse para disfrutar el fresco y tomar fotografías de las espléndidas vistas de la ciudad y el Barrio de Triana. En sus alrededores hay numerosos bares y restaurantes y el famoso Mercado de Triana, con los mejores puestos de frutas y pescados de Sevilla.