Historia de Oporto

Como en Lisboa, los primeros asentamientos, esta vez a orillas del Duero, fueron de tribus pre-celtas y celtas. Al llegar los romanos construyeron un puerto, al que llamaron Cale. Del nombre "Porto Cale" derivó luego el nombre del país, Portugal.

Siglos I a XIV

Con el paso del tiempo el puerto de Oporto se convirtió en un nexo comercial entre Olissipona (Lisboa) y la actual Braga, en ese entonces llamada Bracara Augusta.

Cuando los romanos fueron desplazados por una invasión de tribus bárbaras, los suevos tomaron control de la región. Durante la invasión de los alanos en el 417 los suevos fueron obligados a retroceder hasta la orilla derecha del Duero, pero impidieron que los alanos tomaran la ciudad.

Después de ese episodio el rey Hermerico I ordenó construir murallas alrededor del castillo que habitaba, dentro de las cuales estaban también las viviendas de sus soldados. Este asentamiento, a cuyos pies estaba el puerto, recibió el nombre de Cale Castrum Novum (Castillo Nuevo de Cale). Sobre la otra orilla del Duero se levantó otro castillo defensivo. Estos castillos son los que se ven en el escudo de la ciudad.

En el 711 los moros invadieron la Península Ibérica y en el 868 la región fue reconquistada por un vasallo de Alfonso III, el conde Vimara Peres. Estableció el Condado de Portugal, que ocupaba toda la zona al norte del Duero y que en el 1139 pasaría a ser el Reino de Portugal cuando expandió su territorio hacia el sur, expulsando definitivamente a los moros. El primer rey de Portugal fue Alfonso I, Alfonso Henriques.

En el año 1387, con el casamiento en la Catedral de Oporto de Felipe de Lancaster, hija de Juan de Gante, y Juan I de Avis, se selló una alianza militar entre Portugal e Inglaterra que aún persiste en la actualidad.

De esta época es la Iglesia gótica de San Francisco.

Siglos XV al XVIII

Cuando Enrique el Navegante organizó la flota portuguesa  con el fin de llegar en forma directa a los países que vendían las materias primas que Lisboa comercializaba, también la ciudad de Oporto contribuyó con el envío de sus naves. Además, muchas de las naves que partían hacia el norte de África zarpaban desde el puerto de Oporto.

Ya a finales del siglo XIV Oporto se caracterizaba por los vinos que producía, y estos eran trasladados para su venta en veleros, "barcos rabelos". El acuerdo con Inglaterra generó un comercio bilateral de vinos portugueses hacia Inglaterra, que pagaban menos impuestos que los vinos franceses, por ejemplo,  y paños de lana ingleses hacia Portugal.

Con el tiempo, los ingleses establecieron un puesto comercial en Oporto e incluso llegaron a comprar algunas bodegas, pero en tiempos del Marqués de Pombal se restableció el monopolio portugués para los vinos producidos en el Valle del Duero.

 En el siglo XVIII se construyeron la Iglesia y Torre de los Clérigos y la Iglesia de San Ildefonso.

Siglos XIX al XX

A comienzos del siglo XIX Portugal fue invadida por tropas napoleónicas. El enviado a Oporto fue el Mariscal Jean de Dieu Sault, quien venció a las tropas portuguesas en la Primera Batalla de Oporto, el 28 de marzo de 1809. Un día después se produjo una catástrofe cuando la gente trataba de huir del avance francés y, al cruzar el Ponte das Barcas, este colapsó. Más de 6000 personas murieron ahogadas.

Los franceses fueron definitivamente expulsados de Oporto por un ejército anglo-portugués comandado por el general Arthur Wellesley, quien venció a las tropas de Napoleón en la Segunda Batalla de Oporto, el 12 de mayo de 1809.

Con la llegada de los franceses la familia real había huido a Brasil. Después de la ayuda ofrecida a Portugal, los ingleses virtualmente tomaron control del país, lo que, sumado a las ideas revolucionarias que imperaban en toda Europa, condujo a la Revolución Liberal de Oporto de 1820.

En 1822 se estableció una Constitución. En 1828 Miguel de Portugal ascendió al trono y pretendió abolir la Constitución, lo que inició una guerra civil, que concluyó con la abdicación del rey en 1834 y el restablecimiento de la Constitución.

En 1832, durante la rebelión en contra del rey, la ciudad fue sitiada por 18 meses, pero no pudo ser tomada. Por este motivo, y por la valentía de sus habitantes, el rey Pedro IV la llamó "la ciudad jamás vencida".

En 1891 ocurrió una nueva revolución, esta vez del Partido Republicano, que llevó al establecimiento de la república en 1910, después de lo cual se produjo una remodelación urbana de importancia.

En 1915 se construyeron el puente Dom Luis I y el puente ferroviario Maria Pia y la Estación Sao Bento en 1916. La arquitectura Art Nouveau tiene grandes ejemplos en Oporto, como el Café Majestic, aunque no imperó en su época.

Siglo XXI

Actualmente Oporto es una ciudad con un gran desarrollo cultural y artístico y un importante patrimonio cultural. Su arquitectura moderna destaca en el mundo, con ejemplos como la Casa da Musica y el Estadio del Dragón o la nueva terminal aérea.

Y aunque no es uno de los principales destinos turísticos de Europa, tiene muchas atracciones históricas y sitios naturales que vale la pena conocer y disfrutar.