Basílica de San Ambrosio

La Basílica de San Ambrosio es una de las más antiguas de Milán. Fue construida a fines del siglo IV a instancias de San Ambrosio, en ese entonces obispo de la ciudad y actual patrono, quien eligió un lugar donde habían sido sepultados varios cristianos muertos por los romanos.

El objetivo de San Ambrosio era sepultar en esta nueva iglesia los restos de estos mártires y a ellos la dedicó, con el nombre de Basilica Martyrum. Él mismo también fue sepultado allí, y desde ese momento se le llamó Basílica de San Ambrosio.

La arquitectura

La iglesia fue construida en estilo románico lombardo, con una fachada baja, tres naves con bóveda de crucería y dos logias superpuestas.

Su decoración, tanto exterior como interior, es muy austera, acorde al estilo de la época, y fue construida con materias locales.

A lo largo de los siglos fue remodelada varias veces. Los campanarios se añadieron en dos etapas: el más bajo, el Campanario de los Monjes, en el siglo VII; y el más alto, el Campanario de los Canónigos, en el siglo XII. Las dos plantas superiores de este último se construyeron en el siglo XIX.

Altar de San Ambrosio

El esplendor del altar se contrapone a la austeridad del resto de la decoración. Se trata de una obra maestra de la orfebrería del período carolingio, en la que se usaron oro, plata, esmaltes y piedras preciosas. Aunque tiene forma de caja, los restos del santo no están en este altar sino en la cripta.

Las imágenes talladas responden a la iconografía paleocristiana y además representan escenas de la vida del santo. Los mosaicos esmaltados muestran las figuras de los arcángeles Miguel y Gabriel y de dos de los mártires cuyas reliquias alberga esta iglesia: Gervasio y Protasio.

Basílica de san Ambrosio

Horario: 

Lunes a Sábado de 10:00 a 12:00 y de 14:30 a 18:00; domingos de 15:00 a 17:00.

Precio: 

Gratis. 

Dirección: 

Piazza Sant'Ambrogio 15.

Cómo llegar: 

Metro: línea 2, estación Sant'Ambrogio. 

Autobús: líneas 94 y NM2, parada Piazza Sant'Ambrogio Via Carducci.