Guía de Turismo y viaje de Menorca

Cova d'en Xoroi - Menorca

Menorca es una isla del Mediterráneo que pertenece al conjunto de las islas Baleares. Se sitúa en el extremo oriental y septentrional y, por eso, es el lugar donde antes se puede ver el sol de toda España. Tiene dos centros urbanos principales, Ciudadela de Menorca al oeste, y al este, la capital de la isla, Mahón.

Declarada Reserva de la Biosfera, la isla de Menorca conserva su naturaleza y el estado de sus costas, y eso la convierte en uno de los destinos más deseados por los viajeros. Tanto los amantes de las playas y calas preciosas, como aquellos que disfrutan de las excursiones encontrarán en Menorca una isla llena de paisajes impresionantes.

Se sabe que los fenicios llamaron a la isla “Nura”, derivado de nur que significaba fuego. Quizá por los fuegos encendidos del pueblo talayótico, aunque esto es solo una teoría. Sea como sea, por Menorca han pasado cartaginenses, romanos, bizantinos, musulmanes, ingleses, franceses... y eso la ha enriquecido mucho hasta el punto de convertirla en el referente cultural que hoy en día es. 

Menorca, por otro lado, es una de esas islas románticas y encantadoras que enamora, y que nada tiene que envidiar a las playas del Caribe. Sus aguas cristalinas, sus pueblecitos desasosegados, su tradición gastronómica y su gente, convierten a esta isla en un auténtico paraíso.

En ella se encuentran diversos ecosistemas que coexisten entre sí, a pesar de las reducidas dimensiones de la isla, y se encuentran divididos en dos grandes unidades diferenciadas desde un punto de vista geográfico:

  • La Menorca del norte, conocida como la Tramontana, que es un conjunto de terrenos antiguos con costas irregulares y muy accidentadas, pero no son demasiado elevadas.
     
  • La Menorca del sur, conocida como Migjorn, surcada por profundos barrancos perpendiculares a la costa y a menudo con imponentes paredones calizos. Sus costas son bastante menos irregulares y accidentadas que las del norte.  

También los ecosistemas marinos son especialmente ricos, sus aguas calmadas, sus tonalidades azules y su riqueza submarina, lo convierten en un escenario ideal para practicar deportes acuáticos y náuticos.

Te recomendamos... 

  • Disfruta de un barco por la isla. Déjate seducir por sus aguas y sus entornos paradisíacos, y realiza alguna excursión en barco para vivir el mediterráneo y las maravillosas puestas de sol en el horizonte.
     
  • Piérdete en el encanto de sus calas. Si por algo se caracteriza esta isla es por sus calas y la tranquilidad que emanan sus aguas cristalinas. Algunas de las más bonitas son la Cala d’en Porter, la Cala Macarella, la Cala Galdana o la Cala Turqueta.
     
  • Ve a la Ciudadela. Se trata del segundo núcleo urbano más importante de la isla, donde podrás disfrutar de su Catedral, de sus plazas, callejuelas, museos y su magnífico puerto.
     
  • Apréndelo todo sobre la Menorca talayótica. Esta isla fue la cuna de la cultura talayótica, que se originó a finales del II milenio a.C. Es especialmente interesante recorrer sus yacimientos arqueológicos para reconstruir su importancia histórica.
     
  • Visita la Cova d’en Xoroi. Una cueva ubicada en un acantilado en la costa sur de Menorca. Se trata del lugar más visitado de la isla y es espectacular tanto de día como de noche. Siéntate en alguna de sus terrazas y disfruta del romántico paisaje al infinito mientras tomas un vino de la región.
Calas de Menorca