Llegar en Coche a Copenhague

Para llegar en coche a Copenhague, primero hay que acceder a la Isla de Sealandia. Para ello, hay tres posibilidades: a través del paso de Øresund –conformado por 16 km de puente y túnel– que une Copenhague con Malmø, en Suecia; con el uso del servicio de ferrys; o por el paso de Storebæltsbroen, que une la isla con la zona peninsular de Dinamarca. En los tres casos habrá que abonar las tasas correspondientes en función del tipo de vehículo que llevemos.

El cruce de Øresund está en excelente estado y los precios del peaje para atravesarlo son de 28 € para motocicletas; 50 € para coches y 100 € para caravanas. El trayecto Malmø- Copenhague se realiza en aproximadamente 40 minutos.

Si se elige llegar con el ferry al puerto de Copenhague, para dirigirse al centro de la ciudad se debe tomar la calle Sankt Ann Plads y, luego, las autopistas E47 o E55 que constituyen un camino muy sencillo y perfectamente señalizado. La E47 también alcanza el puerto de Rødbyhavn, al sur de Copenhague, donde hay servicio de ferrys que conectan con Alemania.

El puente de Storebæltsbroen conecta la zona peninsular del país con la isla de Fyn y, continúa su recorrido hacia la isla de Sealandia. Para cruzarlo, se abona un peaje de entre 125 y 240 DKK (18-34 €) para las motocicletas, de entre 125 y 365 Kr (18-51 €) para los automóviles y de entre 240 y 965 Kr (34-135 €) para las caravanas. Luego, se sigue un largo trecho por la autopista E20, que conecta con las E55 y E47 hasta Copenhague.

Todas las autopistas están señalizadas con la letra “E” seguida de un número de dos dígitos, mientras que las rutas secundarias tienen un número de tres dígitos. Se exige que los conductores mantengan las luces del vehículo encendidas todo el tiempo mientras se circula por autopistas. El nivel máximo de alcohol permitido en sangre es de 0,05%.

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