45 cosas que ver y hacer en Praga

Praga se descubre no solo visitando sus imprescindibles, sino también haciendo esas cosas que no puedes hacer en ningún otro lugar del mundo, como tomar una cerveza frente al reloj astronómico o comer una fruta jugosa sobre la hierba mientras admiras la Torre de Petrín.

Si quieres planear tu viaje para vivir esas experiencias que solo Praga puede ofrecer, aquí te presentamos una lista con las 45 cosas que ver y hacer en Praga. Ve tachando una por una a medida que descubres la verdadera esencia de la ciudad.

1. Visitar una y otra vez la Plaza de la Ciudad Vieja. Para ver el reloj, para sentarte en un bar, para entrar en la iglesia de Nuestra Señora de Tyn. No dejes de regresar a ella, pues la echarás de menos cuando te vayas.

2. Beber la mejor cerveza del mundo. Un buen lugar para disfrutar de la excelente cerveza de la ciudad es el restaurante y cervecería U Medvídků. Se encuentra en el centro y prepara su propia cerveza. Incluso podrás ver algún barril de fermentado. Si quieres ir un poco más allá y conocer también la historia de la cerveza en Praga, puedes hacer un tour con degustaciones incluidas.

3. Conocer el Castillo de Praga a fondo. El principal monumento de Praga merece que le dediques el tiempo necesario. No dejes nada afuera, e incluso considera la posibilidad de contratar un tour con guía en español para poder conocer todos los detalles. Vale la pena.

Castillo de Praga

4. Subir andando hasta el Monasterio de Strahov. No creerás las preciosas vistas. Además, al llegar tendrás un premio extra: podrás probar la deliciosa cerveza artesanal que se elabora allí mismo.

5. Perderse por las calles de Staré Mesto. Este es el clásico esencial de la visita a Praga. En la Ciudad Vieja es donde más se respira esa esencia tan típica de Praga, que te hará sentir como dentro de un cuento de hadas. Hazlo sin prisa.

6. Subir a la torre del Monte Petrín. Las vistas desde la cima de esta mini torre Eiffel se quedarán grabadas en tu memoria. Cuando bajes, toma una fruta de algunos de los frutales del monte y échate en la hierba a disfrutarla.

7. Visitar el barrio judío de Josefov. Para leer en las tumbas amontonadas del cementerio la historia de la exclusión del pueblo judío y conocer sinagogas como la Española, una de las más bonitas de las seis que se encuentran en el barrio. Completa este recorrido acercándote a Terezín. Si puede ser en una excursión con guía historiador, mucho mejor.

8. Buscar el mejor lugar para asistir al espectáculo del reloj astronómico. Siempre estará repleto de gente, pero si llegas temprano, y te ubicas justo al frente, podrás ver a los 12 apóstoles danzando frente a ti. Vale la pena invertir esos minutos extra. El espectáculo es todas las horas en punto entre las 09:00 y las 22:00 h.

Reloj astronómico de Praga

9. Escaparse a la preciosa Ceský Krumlov. Realmente vale la pena romper el hechizo de Praga para acercarse a esta ciudad, con un castillo de cuentos, jardines barrocos y bonitas iglesias. Algunos dicen que es aún más bonita que Praga. ¡Comprueba si están en lo cierto!

10. Probar una delicia húngara. En Praga no puedes dejar de probar los trdelník, unos rollos de masa dulce asada que se venden por toda la ciudad (aunque no sean tradicionales de la República Checa, ¡sino de Hungría!).

11. Padecer el síndrome de Stendhal en la Biblioteca Barroca del Clementinum. Sí, puede ser que no encuentres pinturas como las del renacimiento florentino, pero solo ingresar en esa sala llena de libros y decorada con tan increíble gusto te hará temblar las piernas.

12. Conseguir la Prague Card. No solo te hará ahorrar dinero sino que te hará la vida más simple, porque te permitirá usar gratis la red de transporte público de la ciudad. Consíguela apenas llegues.

13. Hacer un crucero por el río Moldava. Por el día o por la noche, es sin duda la forma más romántica de conocer la ciudad. Hay una gran variedad de cruceros, desde los más opulentos, con cena y música en vivo, hasta los más sencillos, por cerca de 10 €. Si estás en forma, también puedes optar por alquilar una barquita a pedales (cerca del Puente de Carlos).

14. Tomar bando con respecto a la Casa Danzante. Las opiniones sobre este edificio emblemático de Nove Mesto están totalmente divididas. Acércate a él y decide si estás entre los que celebran su originalidad o entre sus detractores, que han llegado a llamarlo “La casa borracha”.

Casa danzante - Praga

15. Descubrir la ruta de Franz Kafka. Las huellas del escritor están por toda la ciudad. Puedes visitar su estatua, conocer su tumba, pasar por la casa que ocupó en el Callejón de Oro o descubrir los escenarios en los que escribió y ubicó sus cuentos y novelas.

16. Seguir el rastro del nazismo y el comunismo en la ciudad. La historia de Praga es tan apasionante como su arquitectura. Si te resulta complejo encarar la tarea por tu cuenta, hay muy buenas opciones de tours con guía especializado que te llevarán a conocer los lugares icónicos de las dos ideologías que llegaron a dominar la ciudad.

17. Conocer el hada verde de Praga. Las absenterías están por toda la ciudad. Si te animas a un experiencia extrema (con más de 70° de graduación alcohólica), siéntate a beber una copa de ajenjo en algún lugar con mucho charme, como la Absintherie, cerca de la plaza de la Ciudad Vieja.

18. Disfrutar de la música clásica. Si estás en Praga en mayo, no te pierdas el famoso Festival Primavera de Praga. Si visitas la ciudad en otra época del año, puedes sacarte las ganas asistiendo a un concierto en la Capilla del Espejo del Clementinum.

19. Subir a la torre del Ayuntamiento. Para tener las mejores vistas a vuelo de pájaro del centro histórico (y de una de las plazas más bonitas de Europa).

20. Caminar por Malá Stana. Y fotografiar las fachadas barrocas que saldrán a tu paso. En el barrio encontrarás la iglesia de San Nicolás, una obra maestra del barroco. En su interior reposa un órgano en el que tocó el mismísimo Mozart.

21. Comer como los checos. Hazlo en Havelska Koruna, un restaurante autoservicio en el que vivirás una experiencia al estilo de la Dimensión Desconocida. Con letreros en checo, comida checa y comensales checos. Prueba la ceská bramborová, la sopa emblema de la ciudad. Es 100% vegetal, así que resulta apta incluso para veganos.

22. Comprar un recuerdo de cristal de Bohemia. Para llevarles a tus familiares o amigos un trocito de Praga de regreso a casa.

23. Descubrir la historia de la Torre de la Pólvora. Sin duda querrás saber por qué lleva ese nombre y a qué se debe su color. Te dejamos desvelar el misterio por ti mismo.

24. Conocer la cercana Kutná Hora, conocida como “El Tesoro del País”. Es una joya medieval que gozó de gran riqueza gracias a sus minas de plata. Esa abundancia hoy la verás reflejada en sus increíbles monumentos y edificios medievales.

25. Cruzar el Puente de Carlos al amanecer. Es el mejor momento para disfrutar del puente en soledad. No importa cuántas veces te cruces con este consejo, nunca es demasiado reiterativo. Simplemente no es lo mismo pasar por el puente cuando está repleto de viajeros y artistas que cuando la calma y el silencio reinan en él. Madruga y tu esfuerzo se verá recompensado.

Puente de Carlos - Praga

26. Pasear por la isla de Kampa. Para conocer su museo, ver el muro de John Lennon, descubrir un antiguo molino y tener una de las mejores vistas del Puente de Carlos y el Castillo de Praga.

27. Asistir a una obra de teatro negro. ¿Qué mejor lugar para vivir esta fascinante experiencia artística que el lugar donde nació? Nuestra favorita es Aspects of Alice. El espectáculo es increíble y el precio, razonable.

28. Hacer una de las mejores excursiones en Praga. Hay muchos tours y excursiones que te ayudarán a descubrir lo mejor de la ciudad y sus alrededores sin que tengas que encargarte de organizar nada. Regálate un momento de relax durante el viaje con alguna de ellas. Te lo mereces.

29. Visitar el Mercado de Havelská. Ubicado en el corazón de Stare Mesto, es el más antiguo de la ciudad. En él se consiguen recuerdos, regalitos y comida a excelentes precios. 

30. Probar el goulash o un buen codillo asado en algún restaurante local. Nuestra recomendación: U Magistra Kelly, un restaurantito escondido en una calle de Mala Strana. Bueno, bonito y barato.

31. Descubrir la famosa Karlovy Vary. ¿Sientes curiosidad por conocer el lugar que eligen los checos para pasar las vacaciones? ¡Hazte una escapada a esta ciudad balnearia! Descubrirás su elegancia y hermosos paisajes.

32. Pasear por el Callejón del Oro. Y aquí, nuevamente, trata de hacerlo al amanecer, como con el Puente de Carlos. Durante el día suele llenarse (¡demasiado!) de gente. Y si te tientas con una de las marionetas de sus tiendas de artesanías, resiste el impulso y ve al mercado de Havelská. Como ya te contamos, allí encontrarás los mejores precios.

33. Subir al Parque Letna. Para hacer una excelente foto panorámica de los puentes de Praga, ¡y ver un metrónomo gigante!

34. Ver Praga de noche desde las alturas. Sube a la torre de la televisión, el edificio más alto de Praga, y admira las luces de la ciudad desde el mirador a 100 metros de altura.

35. Visitar el Café Louvre. Si quieres pasar una tarde snob, qué mejor que sentarte en el mismo bar en que Einstein, Kafka y otros tantos personajes solían pasearse y beber café.

36. Alojarte en el lugar perfecto para ti. Si eliges Stare Mesto, estarás a pasos de las principales atracciones. Si eliges alejarte de los distritos 1 y 2, obtendrás los mejores precios. Chequea todas las opciones de alojamiento y haz tu reserva con tiempo para no quedarte sin tu favorito: ¡Praga es una ciudad muy visitada y los alojamientos vuelan!

37. Acercarte a la iglesia de San Cirilo y San Metodio. Es un lugar clave en la historia de la ciudad, ya que allí se llevó a cabo la Operación Antropoide. Descubre de qué se trata.

38. Asistir al cambio de guardia en el Palacio Real. Todos los días a las 12:00 h. No esperes grandes despliegues, pero si puedes acomodar tu itinerario para estar allí a la hora designada, verás una bonita ceremonia que le pondrá un toque extra a la ya imperdible visita al Castillo de Praga.

39. Ver la Plaza de Wenceslao. Y los edificios art noveau que se levantan a su alrededor.

Plaza Wenceslao - Praga

40. Conocer la campana de piedra. Una curiosidad que encontrarás en la llamada Casa de la Campana de Piedra. Esta residencia medieval conserva además la torre gótica más antigua de la ciudad. Una perlita.

41. Visitar el lugar donde se cultivaron los primeros tulipanes de Europa. Si tomas la línea 22 del tranvía y bajas en la estación Královský letohrádek, podrás pasear por el Jardín Real de Praga. De paso, tendrás la oportunidad de ingresar al Castillo por la entrada norte, ¡que suele tener la cola más corta!

42. Admirar los graffitis del Muro de John Lennon. Sentirás vivo el espíritu pacifista que inspiró a la juventud praguense a buscar la libertad en tiempos del régimen comunista.

43. Comer junto al Moldava. Hay muchos restaurantes con terrazas que te darán excelentes vistas de la ciudad. Una excelente opción es Marina Ristorante: cocina fusión checo-italiana, con opciones veganas y apto para todos los bolsillos. Platos desde 175 CZK.

44. Recorrer los mercadillos navideños. Si visitas Praga en Navidad, piérdete en los mercadillos de la Plaza de la Ciudad Vieja, la Plaza de Wenceslao y la Plaza de la República.

45. ¡Alejarse de la ciudad! Hay excursiones que te llevan a Dresde o Viena en el día y que te permitirán seguir conociendo las ciudades más bonitas de Europa de la manera más cómoda y simple.