Bodas en Las Vegas

La tradición de casarse en Las Vegas es de larga data, y lejos de ir desgastándose, con el tiempo se renueva y cobra formas verdaderamente increíbles. Las bodas reales, los simulacros de boda y la renovación de votos están a la orden del día en la capital mundial del juego.

¿Por qué la gente se casa en Las Vegas?

A diferencia de cualquier otro lugar, casarse en Las Vegas es fácil, rápido, divertido y económico:

  • No se necesita reservar cita con antelación. Puedes ir y contraer matrimonio en el momento...como quien se compra unos zapatos nuevos!
     
  • Te puedes casar por unos 100 USD en total… ¡super low-cost!
     
  • Puedes hacer tu boda temática y casarte disfrazado de Elvis o Marilyn, además existen las “autobodas”, como si compraras una hamburguesa en Burger King, te puedes casar sin bajarte del coche.
     
  • No existe ningún tipo de análisis o prueba de sangre antes de casarse.
     
  • La ciudad de Reno (cerca de Las Vegas) ofrece divorcios igual de rápido: en 10 minutos puedes estar divorciado.

Capillas famosas

Hay cientos de capillas en Las Vegas, e incluso los mejores hoteles suelen tener una (el Paris y el Venetian suelen ser los preferidos para bodas por su costado romántico). Entre las capillas independientes más famosas se encuentran la Graceland Wedding Chapel y Viva Las Vegas Wedding Chapel. Ambas ofrecen bodas tradicionales, temáticas, de Elvis y de aventura (en sitios como el Gran Cañón).

Precios

Como en cualquier otra ciudad, los precios varían mucho de acuerdo al tipo de ceremonia que elijas. Los gastos que sí o sí tendrás son los de la licencia de matrimonio (77 USD), el certificado de matrimonio (15 USD) y la apostilla (25 USD). Fuera de eso, la boda más sencilla en The Office of Civil Marriages ronda los 80 USD, y una boda con Elvis puede costar desde 200 USD.

Bodas extremas

Las Vegas ofrece algunas de las opciones más delirantes del mundo para dar el sí: boda en helicóptero en el Gran Cañón, boda en una esfera de la High Roller o incluso a bordo de la Big Apple Coaster, ¡una montaña rusa!