Aeropuerto McCarran

Una de las mejores opciones para llegar a Las Vegas es en avión. Hay vuelos directos desde las principales ciudades de Estados Unidos y el mundo. Los precios para viajar desde otra ciudad de Estados Unidos no suelen ser caros (desde Los Ángeles puede costar cerca de 60 USD).

El McCarran es un gran aeropuerto con dos terminales en dos edificios distintos: la Terminal 1, para vuelos locales, y la Terminal 3, donde operan principalmente vuelos internacionales pero también algunos locales. Cada terminal tiene su propio estacionamiento, área de check-in, equipaje, paseo de compras y patio de comidas. Como las dos terminales no están conectadas físicamente y para ir de una a otra hay que usar un servicio de tranvía interno, es importante conocer la compañía y la terminal antes de dirigirse al aeropuerto.

Vuelos a Las Vegas desde España

No existen vuelos directos desde España hasta Las Vegas. Los vuelos que salen desde Madrid o Barcelona hacen al menos una escala en ciudades como Londres, Zurich, Nueva York, Atlanta o Dallas.

Los precios varían mucho dependiendo la época del año, la aerolínea y la duración del viaje. Pero se pueden encontrar billetes desde los 600€ en adelante.

Cómo llegar a la ciudad

Hay varias opciones para viajar desde y hacia el aeropuerto: en taxi, en limusina, en auto de alquiler, en Lyft o Uber o en autobús.

Autobús

Dependiendo del hotel donde te alojes, podrás llegar a él en autobús desde el aeropuerto en las líneas 108, 109 o WAX.

Viajes compartidos

Las compañías Lyft y Uber están autorizadas para realizar viajes compartidos desde y hasta el aeropuerto. El servicio se contrata desde la app.

Taxi

Un taxi desde el aeropuerto McCarran hasta los principales hoteles de Las Vegas puede costar entre 25 y 35 USD. Es una forma sencilla y económica de llegar hasta el hotel.

Autos de alquiler

En el aeropuerto también hay un espacio para retirar y devolver los autos de alquiler, con lo que el trámite resulta muy sencillo.

Limusina

Para hacer una gran entrada a Las Vegas se puede contratar un servicio de limusina. Si el servicio se contrata con antelación (por ejemplo, el hotel puede encargarse de los arreglos), el chofer puede aguardar a los pasajeros en el área de equipaje para ayudarlos con sus maletas y conducirlos hasta el vehículo.