Historia de Oslo

A través de la historia, tanto la ciudad en sí como su nombre han experimentado grandes cambios. Primero fue Oslo, desde su fundación hasta 1624; luego Christiania (1624-1877). En 1877 pasó a llamarse Kristiania y en 1925 volvió a ser Oslo.

Siglos XI al XV - De la fundación a la Unión de Kalmar

Desde antes del año 1000 había asentamientos vikingos en la zona de Ekeberg, aunque la ciudad fue fundada en el 1040 ó 1048, por el rey de Noruega Harold Hardrade.

No era una ciudad importante a nivel político ni a nivel comercial, por lo que permaneció relegada hasta el año 1314 en que fue designada capital del reino de Noruega por el rey Haakon V, quien fijó su residencia allí alrededor del 1300. Fue este rey el que ordenó la construcción de la Fortaleza y Castillo Akershus.

Durante los años siguientes varios incendios asolaron y destruyeron la ciudad, pero siempre fue reconstruida. Todavía quedan en la Ciudad Vieja (Gamlebyen) algunos restos de las construcciones medievales, que se pueden recorrer con una visita guiada.

En el 1319 se produjo la primera unificación entre los reinos de Noruega y Suecia, con Magnus II de Suecia y VII de Noruega, hijo de Haakon V.

En 1397, por la Unión de Kalmar, Noruega, Suecia y Dinamarca quedaron unificados por el matrimonio de Margarita de Dinamarca y Håkon V de Noruega y Suecia (hijo de Magnus).

Siglos XV al XVIII - Declinación de Oslo y fundación de Christiania

Suecia salió y volvió a entrar en esta unión varias veces a lo largo del tiempo hasta 1521, en que la abandonó definitivamente para formar un reino independiente. Dinamarca y Noruega, por su parte, formaron el Reino de Dinamarca y Noruega en 1536. En este período Oslo perdió su carácter de ciudad capital del reino.

En los años siguientes estallaron dos guerras que destruyeron parcialmente la ciudad: la Guerra Nórdica de los Siete Años (1563-1570) y la Guerra de Kalmar (1607-1613).

Un incendio de tres días en 1624 terminó de destruirla y el rey Christian IV decidió construir una ciudad nueva, al estilo renacentista, cerca de la Fortaleza Akershus. La bautizó Christiania. Esta nueva ciudad estaba totalmente fortificada y protegida con bastiones.

Siglo XIX - De la unión con Dinamarca a la unión con Suecia

Durante la Gran Guerra del Norte (1700-1721) Suecia invadió Noruega en varias ocasiones, pero no logró la conquista.

Después de esta guerra hubo una época de florecimiento del reino de Dinamarca-Noruega, básicamente gracias a la explotación de los recursos naturales noruegos y al comercio marítimo a través de Christiania.

Durante las guerras napoleónicas surgieron en Noruega varios movimientos nacionalistas. En 1814, tras la derrota de Napoleón, se declaró la independencia de Noruega, se proclamó la nueva Constitución y se eligió como rey a Cristian Federico, virrey de Noruega en ese momento. 

 Pero Dinamarca había firmado con Suecia  el Tratado de Kiel, por el cual Noruega pasaba a dominio sueco. Esto dio origen a la Guerra Sueco-noruega, que tuvo lugar entre julio y agosto de 1814. Finalmente se firmó un acuerdo por el cual Noruega y Suecia formaban una unión personal, con Carlos XIII de Suecia como rey.

Noruega mantuvo su constitución y tenía sus propias leyes. Christiania fue nombrada capital de Noruega.

En 1825 el rey Karl Johan ordenó la construcción del Palacio Real, que finalizó en 1848. Y en 1866 se inauguró el edificio del Parlamento.

A partir de 1850, aproximadamente, hubo un gran crecimiento industrial y también de población. En 1877 la ciudad pasó a llamarse Kristiania y tenía casi 200.000 habitantes.

Siglos XX y XXI

A comienzos del siglo XX hubo un importante crecimiento urbanístico en la ciudad. Se construyeron nuevos barrios en los alrededores del centro y se fomentó la industria.

En 1924 recuperó su nombre original, Oslo, y en 1931 comenzó la construcción del Ayuntamiento, aunque debió detenerse por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, período en el que Oslo fue ocupada por el ejército alemán. El edificio fue inaugurado en 1950.

Actualmente Oslo sigue siendo la principal ciudad de Noruega y concentra el poder económico, político y cultural.