Guía de turismo y viaje de Nápoles

Casco antiguo de Nápoles

Pocos destinos se muestran a los visitantes de una manera tan abierta como Nápoles. En una visita a la ciudad no podrás evitar sumergirte de lleno en las costumbres y hábitos locales. La ropa colgada al sol, las callecitas laberínticas, los bares con asientos en la calle, la pastelería, la pizza… Todo en Nápoles es auténtico, y esa autenticidad apasiona.

Durante años la ciudad tuvo que luchar contra una mala fama que sus vecinas del norte de Italia no tienen. Que es sucia, que es peligrosa, que no vale la pena. El tiempo ha demostrado que esa fama no se condice con la realidad de Nápoles, una ciudad vibrante y enérgica de la que no podrás no enamorarte.

Muchos viajeros llegan a Nápoles con la idea de usarla como trampolín para llegar a Pompeya, Herculano, el Vesubio, las islas del archipiélago napolitano y la costa Amalfitana. Cada uno de estos destinos vale la pena, y Nápoles es el lugar perfecto para hacer base y dedicarse a recorrerlos uno por uno con calma.

Pero Nápoles tiene mucho para ofrecer por sí misma: castillos, ruinas subterráneas, lugares de compras y una calle de artesanías única en el mundo, entre otras cosas.

Si quieres conocer el costado más pasional e intenso de la cultura italiana, Nápoles es tu destino. Pídete una margarita en la ciudad que la vio nacer y siéntate a disfrutarla en plena calle. Antes de lo que imaginas, la atmósfera de Nápoles habrá entrado a tu corazón y se habrá ganado un lugar allí para siempre.

En esta guía práctica encontrarás información confiable y actualizada para resolver las cuestiones básicas de tu viaje de la manera más simple. Te proponemos empezar por estos esenciales:

Te recomendamos... 

  • Visitar Pompeya. Es una de las mejores cosas que hacer desde Nápoles. Para descubrir un increíble capítulo de la historia de la Humanidad. Podrás caminar por las calles de la ciudad, conocer típicas casas romanas, sorprenderte con los primeros restaurantes de la historia y ver bellísimos frescos y mosaicos.
     
  • Enamorarte de Capri. Es uno de los rincones más bellos de Italia. Cuando estés allí, no puedes perderte la Gruta Azul, una cueva marina de una belleza incomparable. Suele haber muchas horas de espera para ingresar en ella, pero vale la pena aguardar cada minuto para disfrutar después de la fascinante experiencia.
     
  • Disfrutar de un paseo por la costa Amalfitana y las islas del archipiélago napolitano. Las islas de los alrededores de Nápoles son dueñas de un encanto natural que deja sin palabras. El turquesa del océano, las casonas señoriales, los exuberantes jardines… todo se combina para dar como resultado postales que prenderán fuego tu Instagram.
     
  • Comer una margarita en Sorbillo o en Brandi. Son dos de las más famosas de la ciudad. En verdad, el arte de los pizzeros napolitanos está considerado un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, así que comer en casi cualquier pizzería de la ciudad te garantizará una experiencia de otro mundo.
     
  • Pasear por San Gregorio Armeno. Allí descubrirás un mundo de color, sobre todo en la época navideña, porque en esta calle se acomodan decenas de tiendas especializadas en la creación de pesebres artísticos. Los artesanos fabrican también personajes típicos de la cultura local y cada vez más tiendas permanecen abiertas durante todo el año.
Ruinas de la antigua ciudad de Pompeya