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Lanzarote

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Al igual que Fuerteventura, La Gomera y cualquier otra isla de las Canarias, Lanzarote tiene origen volcánico, y en este caso es incluso mucho más evidente que en el resto de islas. Se trata de una isla seca, árida y que cuenta con muy poca vegetación, pero que constituye una maravilla en sí misma por la belleza de sus paisajes, de sus costas integradas con rocas volcánicas, de su cultura e historia.

Breve historia

Lanzarote fue poblada por primera vez hacia el año 500 a. C. Según afirman algunos historiadores, embarcaciones del norte de África llegaron a sus costas impulsadas por los fuertes vientos. Fue entonces cuando le dieron el nombre de ‘Montaña rojiza’.

En el siglo XIV llegó el primer europeo, llamado Lancelotto Malocello, quien puso el pie en la isla y acabó quedándose en ella 20 largos años. El nombre de la isla vendría de él.

No fue hasta el siglo XV cuando empezó la conquista de Castilla, quienes subyugaron a las tribus aborígenes e instauraron un sistema feudal que perduraría hasta bien entrado el siglo XIX.

A mediados del siglo XVIII se produjeron una serie de erupciones volcánicas que acabaron con pueblos enteros. La última fue la del Timanfaya en 1824. No sería hasta el siglo XX cuando se desplegó la industria del turismo, lo cual contribuyó a mejorar las condiciones económicas del lugar. En esa época se abrió un aeropuerto que la conectaría con el resto del mundo y haría del turismo su principal fuente de ingresos.

Qué ver en Lanzarote

  • Parque Nacional de Timanfaya. Se trata de uno de los parques nacionales más característicos de España, porque su orografía hace que parezca que estás en la luna. Es un parque muy protegido, por lo que solo se puede acceder en autobús, por rutas de senderismo guiadas o senderos libres que recorren el perímetro exterior. El paisaje es verdaderamente una maravilla: un mar de lava petrificada, con decenas de cráteres y conos volcánicos, con diferentes tonos cromáticos.
     
  • Mirador del Río. Pasar por este mirador es una auténtica maravilla por las vistas que ofrece a Lanzarote. Este lugar, con sus vistas, es capaz de captar toda la personalidad de la isla en una sola instantánea, a través de una panorámica completa en la que verás el tono ocre de la isla, en comparación con las tonalidades azules intensas de ese mar que se abre al horizonte.
     
  • Cuevas de los Verdes. Es un tubo volcánico que posee miles de años de antigüedad, y que constituye una aventura ideal para los amantes de las cuevas, puesto que pasearás por diferentes galerías a diferentes niveles, en un entorno natural indescriptible. Las cuevas se formaron a raíz de la actividad eruptiva del Volcán de la Corona, y en la actualidad, la naturaleza misma del lugar, con las caprichosas formas de las cavernas y las rocas, su acústica y las diferentes tonalidades de ocres, conforman una estampa inolvidable.
     
  • El Charco Verde. Así como lo lees. En Lanzarote es el escenario de paisajes que parecen de otro mundo, como el Charco Verde, ubicado en una playa de arena roja y negra, que se contrapone al azul del mar. Justo al lado, hay una laguna de color verde que es en realidad un cráter muy antiguo, y que debido a las filtraciones del agua y a los organismos vegetales, ha adquirido un color muy característico.
     
  • Los Hervideros. Uno de los paisajes más bonitos de Lanzarote son estos acantilados con rocas volcánicas porosas que se crearon a raíz de la acción erosiva del mar, con infinidad de cuevas y bufaderos que cuando el mar está enfurecido, parece que estén hirviendo. Sin duda, una cita ineludible para los amantes más acérrimos del mar y los paisajes más románticos y nostálgicos.
Lanzarote - Charco Verde

Cómo llegar: 

Avión: La compañía aérea Binter conecta las islas en un trayecto de 50 minutos.

Ferry: La compañía Navira Armas llega a la isla, aunque el trayecto es muy largo y no te lo recomendamos. 

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