Rothenburg

Forma parte de la llamada Ruta Romántica, un recorrido de ensueño por 60 pequeñas localidades de Baviera. Está ubicado en el cruce de la Ruta Romántica y la Ruta de los Castillos, a unos 180 kilómetros de Frankfurt.

Si eres de los que sueñan con viajar en el tiempo hasta la Edad Media, en Rothenburg podrás hacer realidad tu deseo. El casco histórico de este pequeño pueblo de sólo 10,000 habitantes aún conserva sus murallas, fuentes, plazas y tabernas originales, tal y como si el tiempo se hubiera detenido hace casi diez siglos.

La Ruta Romántica es un recorrido imperdible. Explora Rothenburg y varias encantadoras aldeas de Bavaria, para luego llegar a Munich, la tercera ciudad más importante de Alemania.

Breve  historia de Rothenburg

Rothenburg ob der Tauber (tal su nombre completo) tuvo su origen en el año 970, aproximadamente, cuando se creó la parroquia de Detwang en el Valle del Tauber.

En el año 1080 los Condes de Komburg construyeron una fortaleza. En el 1116 la misma familia construyó un convento, el Convento de Komburg, y el Monasterio de Neümunster, en Würzburg.

En el año 1142 el rey Conrado III compró la región entera a los condes de Komburg y construyó la “Rote Burg” o “Fortaleza Roja” (que luego dio nombre a la ciudad) sobre una colina junto al río Tauber.

En 1241 se construyó la primera muralla y luego la plaza del mercado, la iglesia, dos monasterios (uno dominico y otro franciscano). Rothenburg comenzaba a tomar forma de ciudad.

De la  Ciudad Imperial a la ruina

En 1274 el rey Rudolph le concedió la categoría de Ciudad Libre. Para finales del siglo XIV Rothenburg era una ciudad autónoma cuya única autoridad  era el emperador, lo que la convirtió en Ciudad Imperial.

Los siguientes fueron siglos de expansión, tanto en cantidad de población como en territorio. Pero en el siglo XVI se produjo la Revolución Campesina que debilitó la economía y la fortaleza política de Rothenburg. En 1544 la ciudad se convirtió al luteranismo y los dos conventos fueron cerrados. Esta situación generó conflictos con el emperador, que era católico. La ciudad cayó en la ruina con la Guerra de los Treinta Años, ya que sufrió ocupaciones, ataques, saqueos y hasta una plaga.

Siglos XIX y XX

Entre 1802 y 1803 perdió su rango de Ciudad Imperial y en 1810 debió ceder parte de su territorio a Würtemberg.

La recuperación comenzó en 1873 con la llegada del ferrocarril. Conocida por su característica de “ciudad vieja”, era el lugar elegido como residencia de descanso por artistas, escritores y académicos. También el turismo general comenzó a fluir.

Durante las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial un bombardeo estadounidense arrasó con el 45% de la ciudad antigua, pero el resto permaneció en pie. Lo destruido se reconstruyó siguiendo el estilo original medieval.

Qué ver en Rothenburg

Sin duda, nada habrá más placentero que caminar a tu aire por esta verdadera joya medieval, recorrer sus plazas y jardines y admirar los antiguos edificios originales. 

Murallas y puertas

Aún se conservan las murallas originales que protegían la ciudad. Había 42 puertas y torres alrededor de la muralla. Las puertas más interesantes:

  • Klingentor, con su torre de 30 metros que, desde el siglo XVI, se convirtió en torre de agua y alimenta las fuentes de agua potable de la ciudad.
  • Markusturm, una torre que, en conjunto con la fuente Röderbrunnen y el Arco Röderbogen del siglo XII, forma una de las vistas más famosas de la ciudad.
  • Rathaustrum es la torre gótica del Ayuntamiento. En la parte superior hay una plataforma para ver la ciudad desde lo alto. Se accede a través de 220 escalones.
  • Rodertor es una pequeña puerta flanqueada por dos casetas de guardia con techos puntiagudos. La torre principal, del siglo XIII, es la parte más antigua del conjunto.

Jardines y parques

Los más interesantes son los Jardines del Castillo. No pertenecían al castillo sino que estaban junto al castillo de los Hohenstaufen de 1142. El castillo fue destruido por un terremoto en 1356 y sólo se reconstruyó la Capilla de San Blas.

En el centro de este parque hay un jardín geométrico de los siglos XVII y XVIII. Desde un extremo del jardín se puede ver el valle del Tauber.

Otros dos jardines que puedes visitar si tienes tiempo son el Klostergarten, el jardín del antiguo convento de los dominicos. Y el Lotosgarten, un jardín acuático de 5000 m2, al estilo jardín japonés, con estanques, puentes, cascadas y cursos de agua.

Iglesias

Las numerosas  iglesias  de Rothenburg están todas en el casco antiguo de la ciudad.

La más importante es la Iglesia de Santiago (St. Jakobs Kirche), terminada en 1458. La joya de la iglesia es el Altar de la Sagrada Sangre, realizado entre 1499 y 1505, que representa la Última Cena.

La Iglesia de San Juan (St Johannis Kirche) es una de las pocas iglesias católicas de la ciudad. En el 1200 el edificio era la sede de la Orden de los Caballeros de San Juan. La renovación del año 1400 le dio su actual aspecto gótico.

Edificios y lugares histórico

Como te decíamos, basta con caminar por la ciudad para sentirte transportado en el tiempo. Y aunque todos los edificios tienen su encanto, hay algunos que llamarán particularmente tu atención.

  • Feuerleinserker, un mirador del siglo XVII.
  • Hegereiterhaus, la antigua cocina del hospital, con un típico tejado puntiagudo y una torre con linterna a la que se accede por una escalera en espiral.
  • Fleish und Tanzhaus, o Casa de Baile de Carnicería (el piso inferior era carnicería y el superior salón de baile), con el típico entramado de madera que cubre totalmente el frente.
  • Marktplatz, la Plaza del Mercado donde, desde hace cientos de años, funciona un mercado semanal y se realizan las fiestas de la ciudad.

Para visitar Rothenburg

Puedes aprovechar tu visita a Rothenburg para conocer otras ciudades de la Ruta Romántica.

Alojamiento

Busca las mejores ofertas de alojamiento.

Hoteles en Rothenburg

Si pernoctas en Rothenburg, en un día visitas la ciudad y al día siguiente podrás viajar a ciudades cercanas como Wurzburg, a 65 kilómetros, famosa por sus viñedos. No dejes de visitar la Fortaleza Marienberg y el Palacio Residence, Patrimonio de la Humanidad.

Más cerca aún está Dinkelsbühl, (menos de 50 kilómetros), donde podrás recorrer las murallas y torreones acompañando al vigilante nocturno.

rothenburg ciudad

Cómo llegar: 

Tren: hasta Würzburg o Ansbach y luego el tren regional (Regionalbahn) que va hacia Steinach. Se hacen dos transbordos.

FlexiBus: consultar todas las rutas y precios en su web oficial.