Heidelberg desde Frankfurt

Heidelberg es mundialmente famosa por albergar la universidad más antigua de Alemania.  Pero es mucho más que eso: si le añades un paisaje idílico,  un casco histórico de ensueño y una real y efectiva preocupación por el medio ambiente y la sostenibilidad, verás que es un destino perfecto para una excursión desde Frankfurt

Breve historia de Heidelberg

En el año 1907 un grupo de arqueólogos descubrió al sur de Heidelberg una mandíbula de 550.000 años de antigüedad, del que se llamó “Hombre de Heidelberg”. Es la más antigua prueba de vida humana en Europa.

También se sabe que en el siglo V AC  los celtas construyeron en esa zona una fortaleza y un lugar de culto. Mucho más tarde, en el siglo I DC los romanos levantaron un campamento en el valle del río Neckar, donde se ubica la actual Heidelberg. En el año 260 los germanos expulsaron a los romanos y hay menciones de una aldea del siglo VIII llamada “Bergheim”.

En el 1155 el rey Konrad III tomó posesión de esas tierras y en 1196 por primera vez  se hace mención de la aldea como “Heidelberch”. Se sabe que en el 1300 se levantó allí un castillo, cuyas ruinas se pueden ver en la actualidad.

En el 1386 se fundó la Universidad de Heidelberg, la más antigua de Alemania, y en el 1400 comenzó la construcción de la Heiliggeistkirche,  Iglesia del Espíritu Santo.

Durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) la ciudad pasó a formar parte del Ducado de Bavaria.

En 1688 la invasión de las tropas francesas, en medio de una guerra por la herencia del Palatinado, destruyó la ciudad, el castillo y todas las villas del valle del Rhin. La reconstrucción comenzó en 1697, cambiando el estilo gótico anterior de los edificios por el estilo barroco.

En 1803 Heidelberg quedó bajo control del Duque de Baden.

En 1840 llegó a Heidelberg el ferrocarril que la unía con Mannheim.

Durante la Segunda Guerra Mundial el partido nazi construyó el enorme anfiteatro Thingstätte, ubicado al nort6e del casco histórico y que aún se usa.

En 1945 el ejército estadounidense tomó control de la ciudad, que no había sido muy afectada por los bombardeos por no ser una ciudad estratégicamente importante. El General Patton falleció en Heidelberg en diciembre de 1945.

Qué ver en Heidelberg

Se puede recorrer  el centro histórico (Alstadt)  de Heidelberg a pie, lo que es no sólo recomendablee sino, ante todo, fascinante. Los edificios, fuentes, iglesias con espiras, el río y las colinas circundantes, todo parece de cuento de hadas. La Ciudad Vieja  se extiende a lo largo del río desde Karlstor hasta Bismarckpaltz.

  • Castillo de Heidelberg y sus jardines: aunque sólo quedan las ruinas, no deja de ser una visita imprescindible.  Este antiguo castillo fue la sede de los Príncipes Electores del Palatinado durante cinco siglos. Es un conjunto de edificios construidos a través de los siglos en distintos estilos. Verás la Torre del Portal, la Gran Torre del siglo XVI, la Puerta de Isabel del siglo XVII, los hermosos jardines y el Friedrichsbau, del siglo XVI, con una enorme terraza desde donde se ve el río Neckar y toda la ciudad.
  • Iglesia del Espíritu Santo: es uno de los edificios que sobrevivió a todas las guerras que asolaron la ciudad. Se construyó entre 1398 y 1544. Está en Marktplatz. En el año 1706 se hizo una división, que se mantuvo hasta 1930, para que tanto católicos como protestantes pudieran usar la iglesia.
  • Karlstor: es un arco triunfal de estilo neoclásico que se alza al este de Heidelberg, construido entre 1775 y 1781 en honor del Príncipe Elector Karl Theodor. Está coronado por cuatro leones y decorado con retratos del príncipe y su esposa.
  • Rathaus (ayuntamiento): El edificio original fue destruido en 1689 por tropas francesas. El actual se construyó en el 1701.
  • Kornmarkt (mercado del trigo): es una antigua plaza de Heidelberg  donde antiguamente se comerciaba trigo y otros productos agrícolas. Hay una estatua de la Virgen del siglo XVIII, levantada por los jesuitas.
  • Markplatz: es la plaza principal de Heidelberg. En el centro de la plaza hay una fuente con una estatua de Hércules, del 1703, que simboliza el esfuerzo de los habitantes por reconstruir la ciudad después de la ocupación francesa. Dos veces por semana funciona allí un mercado.
  • Brükentor y Puente Viejo: Brückentor es un antiguo edificio que oficiaba de puerta de acceso al Viejo Puente sobre el río Neckar. En las dos torres, que alguna vez formaron parte de las murallas, aún se pueden ver las mazmorras donde se encerraba a los prisioneros. El puente está decorado con estatuas de antiguos funcionarios de la ciudad y dioses. El conjunto fue construido entre 1786 y 1788.
  • Universidad de Heidelberg: la antigua universidad fue construida entre 1712 y 1718 por Ruperto I. Aunque pasó por un período de decadencia a partir de la Guerra de los Treinta Años  y hasta 1803, recuperó su condición de una de las mejores universidades de Alemania. Es reconocida por su carácter de universidad libre y democrática, aunque durante la Segunda Guerra Mundial apoyó al nazismo y perdió muchos de sus brillantes profesores. Grandes pensadores y científicos de mundo asaron por sus aulas, como alumnos o profesores.

Para visitar Heidelberg

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Si lo deseas quédate un día más en Heidelberg,  recorre parte del Valle del Rhin y visita Mannheim, a menos de 20 kilómetros al noroeste, para conocer el Palacio del Principado, uno de los palacios más grandes de Europa, construido en el siglo XVIII.

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Cómo llegar: 

Tren

Tren dirección a Karlsruhe Hbf. Tarda 55 minutos y sale una vez por hora.

Tren nocturno CityNight: tarda 56 minutos y sale cada cuatro horas.

Autobús

Autobús Flixbus: sale de Mannheimer Straße. Tarda 1 hora 25 minutos.