55 cosas que ver y hacer en París

París es un destino para visitar una y mil veces. Ya sea que estés cumpliendo el sueño de visitar la Ciudad de la Luz por primera vez o que estés regresando a ella, esta lista de 55 cosas para ver y hacer te ayudará a descubrir experiencias únicas que transformarán tu viaje en algo inolvidable.

En ella encontrarás un cocktail con planes y consejos de todo tipo, desde cuál es la mejor hora para visitar la torre Eiffel, hasta dónde probar las mejores crepes.

Y si aún no sabes cuáles son los lugares imperdibles de París, te invitamos también a echarle un vistazo a nuestro Top 15 de imprescindibles. Estos dos posts son todo lo que necesitas poner en tu maleta antes de despegar a la Ciudad del Amor. ¡Vamos allá!

1. Subir a la torre Eiffel. ¿De día o de noche? Esa suele ser la gran incógnita para muchos viajeros. Y la respuesta está en hacerlo al atardecer, para poder disfrutar de ambas vistas. Y de paso, recuerda reservar tus entradas sin cola, especialmente si viajas con niños o eres un viajero amante de las cosas simples.

2. Disfrutar los mejores monumentos de París con un crucero por el Sena. Las riberas del Sena están consideradas Patrimonio de la Humanidad, y es increíble la cantidad de edificios maravillosos que se pueden ver desde el agua. Puedes hacer un paseo barato en bateau mouche o uno de gala en un crucero con cena gourmet. Como verás, hay opciones para todos los gustos y bolsillos. Escoge la que prefieres, pero no te lo pierdas.

3. Pedir una tarte tatin en la pastelería más antigua de París: Stohrer, fundada en 1730 por Luis XV. Los precios son bastante razonables para su fama e historia.

Tarta Tatín - París

4. Descubrir las historias y leyendas de las catacumbas de París. ¿Sabías que en una época se utilizaron para realizar ritos satánicos, intervenciones artísticas e incluso para filmar películas porno? Reserva tu ticket y descubre la cara oculta de la Ciudad del Amor.

5. Visitar el lugar en el que Leroux se inspiró para escribir El Fantasma de la Ópera: no es nada más ni nada menos que la Ópera Garnier. No cometas el error de muchos viajeros y pases solo por la puerta. Tienes que entrar para ver los detalles de decoración.

6. Entrar en el universo personal de María Antonieta con una visita al Pequeño Trianón del Palacio de Versalles. Se encuentra prácticamente igual a como cuando ella lo usaba para refugiarse de las exigencias palaciegas. Cuando compres tu entrada al Palacio de Versalles, no dejes de incluir el Complejo del Trianón para no perderte la visita.

7. Visitar el templo de la gastronomía parisina: la Grande Epicerie. Si eres un gourmand no puedes perderte esta experiencia en París. Para comprar productos y cocinar durante tu viaje o llevarlos de regreso a casa.

8. Encontrar uno de los últimos molinos de Montmartre. En tiempos pasados hubo hasta 30 molinos en la colina. Hoy quedan solo dos, y uno de ellos es el famoso Moulin de la Galette, que inspiró a artistas como Renoir, Touluse-Lautrec y Van Gogh. Si quieres verlo también por dentro, puedes reservar en el restaurante que funciona allí mismo.

Moulin de la Galette - París

9. Tomarte una foto en la pirámide del Louvre. ¡Y entrar al museo por otra de sus entradas, que están mucho menos concurridas! Por ejemplo, la del centro comercial Carrusel, que está en el subsuelo del museo. También puedes hacer una visita guiada al Louvre. Te da dos beneficios: un guía te lo explicará todo y tienes entradas sin colas.

10. Hacer una escapada a Disney. Es un plan que nunca falla, sobre todo si estás con niños en París. Si quieres todo servido en bandeja, puedes reservar la entrada y los traslados todo junto.

11. Comer las mejores crepes de la ciudad. En el corazón del barrio latino hay un lugar pequeño y encantador con mesitas en la calle: la Crêperie Gourmet Alizée. Si pides el menú, puedes comer tres crepes por 18 € (¡o al menos intentarlo!). Tienen opciones sin gluten y menú en inglés (algo es algo). En 5 rue du Pot de Fer.

12. Encontrar el alojamiento ideal para ti. Si quieres estar cerca de los principales lugares de interés, en el centro. Si quieres algo más económico, en el Barrio Latino o Montparnasse.

13. Dar un paseo nocturno por la ciudad. Es algo que no puedes dejar de hacer en la Ciudad de la Luz. Si quieres que un guía te lleve a conocer los lugares esenciales para ver por la noche, puedes reservar un tour nocturno que incluye un crucero por el Sena. Es una de las mejores excursiones para hacer en París.

París de noche

14. Visitar los jardines de Monet. Desde París estás a un tiro de piedra de Giverny, así que no tienes excusas para dejar de visitar el jardín que inspiró una de las obras más grandes el impresionismo: los Nenúfares de Monet. Es realmente una maravilla. Tienes una excursión que incluye los traslados y la entrada. Y después tienes que…

15. Ver los Nenúfares de Monet en el museo de la OrangerieLa serie de ocho pinturas se expone en dos salas ovaladas con techos que dejan pasar la luz natural. Una experiencia estética incomparable.

16. Visitar el bar donde trabajaba Amélie en la película. Y esa es solo una de las tantas cosas que hay para ver y hacer en el barrio bohemio de Montmartre. Si quieres descubrir muchas más, es una buena idea apuntarte en un tour por Montmartre y la Basílica del Sagrado Corazón.

17. Comer algo en el mercado más antiguo de París: el Marché des Enfants-Rouges, fundado en 1615. Puedes probar la gastronomía local o elegir sabores de otras partes del mundo.

18. Descubrir las mejores vistas de la torre Eiffel. Las tienes desde la torre de Montparnasse, que tiene dos miradores alucinantes a más de 200 metros de altura. Reserva tus entradas con anticipación para no quedarte sin lugar.

19. Dar un paseo por el Barrio Latino. Es uno de los más animados de la ciudad y en él encuentras lugares imperdibles como el Teatro del Odéon o La Soborna. Puedes ir con un tour privado a tu medida que te descubra los secretos de este y otros imprescindibles de la ciudad que tú elijas.

20. Visitar Brujas, una ciudad de ensueño. Para conocer su encanto medieval y pasear por sus canales, detenerte en sus plazas y probar los manjares de la cocina flamenca. Desde París puedes ir y volver en el día, por ejemplo, con esta excursión.

21. Comprar vino, pan y queso e improvisar un picnic en el Campo de Marte, al pie de la torre Eiffel. Es el plan del momento y los viajeros se reúnen allí todo el día, hasta la madrugada. No digas que no te avisamos.

22. Asistir al espectáculo de cabaret más célebre del mundo en el Moulin Rouge. Y si quieres pasar una velada fuera de serie, súmale cena en la torre Eiffel y crucero. En este tour ya lo tienes todo programado.

23. Deleitarte con las mejores obras impresionistas en el museo de Orsay. Puedes llegar hasta este y otros lugares clave de París de la manera más práctica en el autobús Hop on-Hop off.

24. Fotografiar los puentes más bonitos de la ciudad. En París hay 37 puentes, y cada uno tiene su encanto especial. Pero poniéndonos a hacer un top, no puedes perderte: el Pont Alexandre III, con sus esculturas doradas; el pont Neuf, el más antiguo; el pont des Arts, donde los enamorados solían colgar sus candados.

Pont Neuf - París

25. Descubrir los speakeasy. Siguiendo una tradición que nació en Estados Unidos en la época de la Ley Seca, en París hay pubs escondidos en lugares tan insólitos como lavanderías (Lavomatic) o el frigorífico de una pizzería (Moonshiner). Un plan especial para los que disfrutan de las cosas exclusivas.

26. Ver los Campos Elíseos desde las alturas. Para eso, nada mejor que subir a la terraza del Arco el Triunfo. Puedes comprar tu entrada online y ahorrarte un paso al llegar.

27. Conocer el Mont Saint Michel, uno de los lugares más visitados de Francia. Es imposible no enamorarse de su perfil, con un pueblo medieval en la base y la abadía fortificada en su cima. Si tienes suerte y vas en época de mareas, la visita es obligada. Aunque está un pelín alejado de París, puedes hacer la visita muy sencilla con esta excursión que incluye los traslados.

28. Subir a la colina de la Basílica el Sagrado Corazón y disfrutar una de las mejores vistas de París desde las alturas. Como es gratis, puedes hacerlo de día y de noche para conocer las dos caras de la ciudad.

29. Visitar la Sainte Chapelle al atardecer, cuando la luz del sol atraviesa las vidrieras de manera especial. Para alucinar con los colores de sus vidrieras de 15 metros de alto.

30. Enamorarte de los castillos del Loira. El valle está considerado Patrimonio de la Humanidad por sus increíbles castillos, pero los paisajes naturales de la zona son también alucinantes. Reserva una excursión con traslados incluidos para pasar un día completo en una de las regiones más bonitas de Francia.

31. Comprar un poster vintage a los bouquinistes, los vendedores de libros antiguos que tienen sus puestos en las orillas del Sena. Es una de las mejores cosas para llevar de recuerdo del viaje.

32. Disfrutar el atardecer en el bar La Terrasse en las Galerías Lafayette. Un lujo accesible.

33. Atesorar La Gioconda en tu memoria. Cuando estés frente a ella, guarda el celular y dedícate a disfrutarla plenamente. El recuerdo se quedará contigo por siempre.

34. Descubrir el Péndulo de Foucault en el PanteónEs el instrumento con el que se hizo la primera demostración pública del movimiento de rotación de la Tierra. 

35. Ver el fresco de Chagall en la cúpula de la Ópera Garnier. Y descubrir en él edificios y monumentos emblemáticos de París, como el Arco del Triunfo.

36. Divisar Notre Dame desde el Sena. Después del incendio, es la mejor manera de aprecia la belleza de la catedral gótica más bonita del mundo.

37. Suspirar junto a los escaparates de las tiendas y joyerías que rodean la Place Vendome. ¿Sabías que la forma octogonal de esta plaza sirvió de inspiración a Coco Chanel para diseñar la tapa de su primer perfume?

38. Tumbarse en el césped en el jardín de las Tullerías en épocas de calor. Y pasear por su mercado con un vino caliente en la mano en la época navideña.

39. Admirar la moderna arquitectura del centro PompidouTe sorprenderán los caños de colores y las escaleras mecánicas por fuera. También puedes darte una vuelta por su interior para ver obras de grandes artistas modernos y contemporáneos.

40. Buscar antigüedades en el mercadillo de Les Puces. Encuentras ropa, artículos de decoración y mucho más, todo de segunda mano.

41. Disfrutar las vistas más originales de París desde las alturas en Le Ballon du Paris, un globo aerostático que encuentras en el Parque André Citroen. Imperdible si estás con niños.

42. Probar los macarons parisinos. Obviamente, antes de que se te ocurra tan siquiera probarlos debes tomarles la obligada fotografía y subirla a tu Instagram. En Carette consigues unos de lujo a un precio bastante razonable (para un bocado de lujo en París). En 4 Place du Trocadéro.

Macarons - París

43. Caminar por los Campos Elíseos. Si lo tuyo es el lujo, morirás por las tiendas cerca el Arco del Triunfo. Si prefieres la buena arquitectura y los jardines, disfrutarás las vistas cerca de la Plaza de la Concordia.

44. Descubrir lo que está de moda en París sin dejar en rojo la tarjeta. Para eso, nada mejor que recorrer las tiendas de la rue des Francs-Bourgeois, en Le Marais.

45. Comportarte como un flâneur. El espíritu del callejeo está en el corazón de esta costumbre tan parisina. El flâneur pasea sin rumbo fijo por los bulevares, las cafeterías, las librerías, los puentes, etc. Sigue su ejemplo: deambula y déjate seducir por lo que se conoce como las áreas “bo bo” (bohemias burguesas), como Marais, Canal Sainr Martin y République. 

46. Hacer un picnic en los jardines de Luxemburgo. Tienes sillas que puedes desplazar a donde sea para disfrutar de un rato de tranquilidad bajo los árboles. Antes de irte, busca la famosa fuente Médicis, uno de los rincones más bonitos el parque. Si llegas al parque desde el Pantheon, gira a la derecha antes de llegar al lago central y camina 50 metros.

47. Preparar el tupper para tu picnic en el mercado de Belleville. Es el más particular y multicultural, como París, que es una de las ciudades más multiculturales de Europa.

48. Conocer el sitio emblemático de la Revolución Francesa: la Plaza de la Bastilla. Se ubica en el lugar donde estaba la antigua fortaleza de la Bastilla, tomada el 14 de julio de 1789.

49. Disfrutar el show de luces de la torre Eiffel. Sucede cada hora durante 5 minutos. Plántate junto a la torre y tómate el tiempo necesario para verlo, no seas impaciente.

50. Probar el vino francés. Busca los de las regiones vinícolas más famosas el país, como Borgoña, Bureos o el Valle del Ródano.

51. Comprar una camiseta a rayas marinera. Es el símbolo por excelencia de la moda parisina, y no hay nada más auténtico que vestir una traída de París.

52. Practicar el ritual del café. Ya sea en un lugar histórico como Les Deux Magots, frecuentado por Rimbaud y Sartre, o en un sitio pequeño y desconocido, sentarse a tomar un café y charlar con amigos es uno de los grandes placeres parisinos. Descubre tu rincón favorito y regresa a él una y otra vez para saborear un café con un croissant.

Café en París

53. Visitar la legendaria librería Shakespeare & Company. Puedes quedarte leyendo el día entero en sus sillones. O solo tomar tu foto para Instagram y seguir viaje.

54. Descubrir la infinita variedad de panes franceses. La baguette tiene fama internacional, pero hay muchos tipos de panes por descubrir: de campagne, con centeno; à l’ancienne, con masa fermentada y salvado; aux noix, con nueces; de mie brioché, con azúcar y huevos… ¡La lista continúa! No te pierdas el placer de mojar uno en una sopa de cebolla.

55. ¡Y tampoco dejes de acompañar esos panes con un poco de queso! Hay quienes aseguran que es posible encontrar más de 365 variedades de quesos en París. Puedes acercarte a Androuët, una de las queserías más antiguas de la ciudad, para tratar de comprobar la teoría.