Volcán Etna

Ubicado en la parte este de Sicilia, entre las provincias de Mesina y Catania, el Etna es el volcán activo más grande de Europa. Cuenta con 3342 metros de altura y es uno de los atractivos turísticos más importantes de Italia.

La actividad del Etna se inició aproximadamente hace medio millón de años, cuando se registraron las primeras erupciones submarinas. Los distintos fenómenos naturales fueron modificando su estructura y hoy el volcán está compuesto por cráteres y valles. En 1669 se produjo una de las erupciones más destructivas, quedando la villa de Nicolisi enterrada bajo los flujos de lava. También fueron importantes las erupciones de 1928, 1949, 1971, 1981, 1983, 1991 y 2001.

Se puede acceder al volcán desde Catania, dirigiéndose hasta Nicolosi y luego tomando la carretera en dirección Etna. A través de un recorrido de 20 kilómetros por las carreteras provinciales, se llega al Refugio Sapienza del Club Alpino Italiano, que está a más de 1900 metros de altura y cuenta con un área de esquí. Desde aquí se toma una telecabina que asciende hasta los 2500 metros, lugar donde comienzan las zonas cratéricas que pueden recorrerse a través de vehículos todo terreno o a pie, siempre acompañados de un guía.

Finalmente se llega hacia el borde del cráter del volcán a unos 3250 metros, donde se puede apreciar un espectáculo sin igual, en medio de humo rojo y erupciones de lava. Este punto se encuentra a unas tres horas de Sapienza, y es recomendable ascender durante el verano o primavera dado que en invierno puede ser muy frío.

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