Comidas Típicas de Túnez

Si bien la cocina de cada zona del país tiene aspectos característicos, en líneas generales se puede decir que el aceite de oliva y las esencias especiadas tiene el papel principal. Cada comida típica de Túnez es cuidadosamente condimentada- puede acompañarse con anís, cilantro, comino, alcaravea, canela, azafrán, menta, flor de azahar y agua de rosas- y sentarse a almorzar puede ser una aventura.

Algunas opciones son:

  • Cuscús: Es una de las comidas típicas de Túnez, un alimento elaborado a base de sémola de trigo. Su preparación conlleva un proceso complicado, que lleva varias horas, y se realiza en unos recipientes especiales llamados cuscuseras. Dependiendo de los ingredientes que compongan el plato –cordero, vaca, pollo, pescado, verduras, legumbres, etc.- existen alrededor de 60 recetas. Incluso, la variación del grosor de la sémola utilizada, hace que el plato cambie de nombre.
     
  • Mechoui: El término significa asado y se llama así a los pinchitos de carne o cordero. Se pueden comer exquisitas aves asadas que son aderezadas con frutos secos y especias. Merguez se llama a la salchicha de cordero cocida a las brasas.
     
  • Ensaladas: Son una excelente opción para aquellos que comienzan a experimentar con la comida mediterránea y combinan pimientos dulces o picantes, aceitunas, alcaparras, tomates, cebollas, atún o huevo duro exquisitamente aderezado.
     
  • Chorbas: Se llama así a las tradicionales sopas elaboradas con tomate, pescado, cordero o verduras que se sirven muy calientes y tienen muy fuerte sabor dado la cantidad y variedad de condimentos que utilizan.

También se pueden encontrar platos elaboradas al estilo occidental en los restaurantes internacionales, pero los sabores y colores de la gastronomía tunecina no pueden pasarse por alto. Los valores son bastante razonables. Un presupuesto mínimo para comer está entre los 3 y 7 DT (1,5- 4 €). Para quienes cuenten con un poco más de dinero, pueden gastar entre 7 y 15 DT (4- 8,5 €). Más allá de esos valores se considera un presupuesto alto.

Otra propuesta que despierta la curiosidad del viajero es la de los postres. Túnez cuenta con una rica tradición en la elaboración de dulces y los turistas golosos pueden disfrutar de:

  • Baklawas: pasteles elaborados a base de miel, frutos secos, azúcar, mantequilla, huevos, nueces, aceite y almendras, entre otros ingredientes.
     
  • Dátiles: Dada la gran variedad de dátiles que pueden encontrarse, especialmente en los oasis, es típico consumirlos de postre y acompañados con dulce de almendras, nueces, etc.

A pesar de ser un país con mayoría de población musulmana, el alcohol no está prohibido. De hecho, se producen exquisitos vinos, cervezas, aperitivos y licores –entre los cuales se destacan el Boukha, que es el aguardiente de higos más fuerte y aromático, y el Thibarine. También son muy populares el consumo de café turco y el té de menta con piñones.