Gastronomía en Senegal

En la gastronomía de Senegal confluyen los gustos y hábitos de sus pobladores tanto tradicionales como modernos, de diferentes etnias y los ingredientes producidos en las distintas regiones. Así, el visitante necesita estar dispuesto a degustar y conocer los sabores del África para internarse en una experiencia inolvidable.

Los principales ingredientes de la gastronomía de Senegal son los cereales, de hecho, el arroz está presente en la mayoría de los menús. El trigo y el mijo también tienen un lugar importante en la alimentación y se elaboran varios platos que los combinan con pescado fresco, ahumado o con carne. La posición geográfica de Senegal favorece la pesca de frutos de mar variados y sabrosos como las gambas, langostas y centollos que se pueden degustar en los restaurantes a excelentes precios. Si bien el arroz es conocido alrededor del mundo, en Senegal el grano y la consistencia son completamente diferentes a los sabores conocidos. El tipo de arroz más usado es el de grano roto que al cocinarse adquiere una textura pastosa. A pesar de que su sabor exquisitamente particular, hay quienes no gustan de su consistencia. Por otra parte, la cría de cerdos está limitada a las zonas de religión cristiana que son verdaderamente pocas y pequeñas. Sin embargo, son famosos los platos de cochinillo de la región de Casamance.

Por supuesto que las opciones gastronómicas de Senegal se adaptan a todos los presupuestos. Quienes cuentan con poco dinero pueden comer por entre 1000 CFA (1,50 €) y 4000 CFA (6 €) por plato. El término medio de gasto por comida es de entre 4000 CFA (6 €) y 8000 CFA (12 €); sin embargo, los modernos y sofisticados restaurantes de Senegal implican un gasto de a partir de 10000 CFA (15 €).

Senegal es un país que si bien cuenta con una economía bastante desarrollada, especialmente en base a la pesca y el turismo, es escasa de recursos naturales y, sumado a ello, la mayoría de población musulmana hace que rechacen cualquier símbolo de opulencia, como el uso del aceite. Por ello, la gastronomía de Senegal carece mayormente de grasas. Lo más utilizado es el aceite de cacahuete y el de palma. Por otro lado, las bayas de nététou y el tamarindo añaden un sabor más bien ácido y la mantequilla de leche y el aceite de sump dan un toque amargo a las comidas. Otro de los sabores peculiares lo aporta el vet, comúnmente denominado queso senegalés que se elabora a partir de una variedad de calamar.

Al recorrer los mercados o pasear por las calles, el viajero se puede encontrar con numerosos puestos que ofrecen bocados elaborados con pulpa de baobab, para los más arriesgados, o simplemente cacahuetes tostados, para los más conservadores. Deleitarse con algunos de estos sabores, es una alternativa rápida para saciar el hambre y no perderse de conocer algún maravilloso rincón.

La variedad de platos exóticos que ofrece Senegal es prolíficamente acompañada por las bebidas de curioso sabor que se preparan de frutas tropicales y la bebida tradicional que es el té, el cual se consume más bien amargo. A pesar de que es un país mayoritariamente musulmán, el alcohol está a la venta en las barras de los hoteles y clubes nocturnos, como así también las gaseosas de consumo internacional. En la región de Casamance, la bebida típica es el vino de palma y, en los pueblos de Toucouleur, el toufam. Sin embargo, una de las bebidas que no se puede perder quien visita Senegal es el café con picante.

Por supuesto que Dakar ofrece platos tan sofisticados como le permite su categoría de ciudad capital y, si bien en el interior del país las comidas son menos elaboradas, no por ello son menos sabrosas. Senegal es una excelente puerta de entrada a la comida africana para los paladares curiosos y ávidos de sabores exóticos.

Algunas de las comidas típicas de Senegal que se pueden disfrutar a la hora del almuerzo son: tiébou dienne: se le llama al plato que combina arroz, pescado y verdura exquisitamente condimentos. También se lo conoce como dienne del...