Guía de turismo y viaje de Burdeos

Saint Emilion - Francia

Son muchas las razones para visitar la bella ciudad de Burdeos. Ubicada al sudoeste de Francia y capital de Nueva Aquitania, es conocida como La Bella Durmiente porque muchos de sus monumentos, que son auténticas joyas, antes no se resaltaban lo suficiente. No obstante, Burdeos despertó hace algunos años y ahora tiene un sinfín de cosas que ofrecer a sus visitantes.

Desde sus paseos junto al río de Garona, la majestuosa arquitectura de sus edificios, plazas, su gastronomía o la calidad de sus vinos. Todo, en Burdeos, tiene una razón de ser, especialmente el vino…

Burdeos está considerada como la ciudad de la producción vinícola por excelencia. Los bordeleses se toman esta fama al pie de la letra y le hacen justicia, de ahí que la ciudad esté llena de atractivos turísticos relacionados con el vino, como museos, catas especializadas, visitas a chateaux y viñedos o maridajes.

Si eres un auténtico amante del vino y de las ciudades que cuidan su imagen hasta el más mínimo detalle, Burdeos está dispuesta a no decepcionarte. 

En esta guía práctica te presentamos toda la información que necesitas para planificar tu viaje a Burdeos de manera sencilla y entretenida. Comienza dándole un vistazo a estos posts esenciales:

Te recomendamos... 

  • Visita la Cité du Vin. ¿Dijimos ya que Burdeos es la ciudad del vino? El tema de este precioso museo es la producción vinícola. Encontrarás exposiciones de todo tipo que hablan sobre la alta tecnología en este sector, pantallas interactivas para conocer bodegas de todo el mundo o algunas exhibiciones más sensoriales que permiten oler el aroma de algunos elementos utilizados para producir el vino.
     
  • Pasea por el barrio de Saint Pierre, el casco histórico de la ciudad. Sus callejuelas son una maravilla y todavía hacen eco al pasado de la ciudad. Busca aquí algún buen restaurante o cafetería y tómate tu visita por este emblemático lugar con la calma que precisa.
     
  • Conoce la Plaza de la Bolsa y el Espejo de Agua. Es la imagen de postal por excelencia por el contraste que crea la Plaza, que es una de las obras más emblemáticas de la arquitectura clásica de Francia del siglo XVIII. El Espejo de Agua, un recinto de 3.450 m2 con una piscina reflectante que combina el efecto del espejo y la niebla es la estrella de la escena. En él se reflejan los edificios de la plaza y crean una imagen impactante. En verano es un paraíso para los niños. No muy lejos se encuentra la Puerta de Cailhau, una maravilla de estilo gótico-renacentista que parece sacada de un cuento de hadas.
     
  • Descubre el encanto de la Catedral de Burdeos. De origen románico, empezó a ser construida a finales del siglo XI, es de estilo gótico y forma parte del Camino de Santiago en Francia. Sube los 231 peldaños de su escalera de caracol y obtén unas vistas increíbles.
     
  • Escápate a Saint Emilion, una pequeña ciudad cerca de Burdeos que destaca por sus chateaux y bodegas de vino con ejemplares tan deliciosos como maravillosos. La ciudad fue bautizada por un monje que se estableció en una ermita excavada en roca, fueron los monjes los que con el tiempo empezaron con la producción del vino en el lugar, convirtiéndolo en el paraíso del vino que es en la actualidad.
Viñedos de Burdeos