Aripuca

Un emprendimiento agrícola sostenible, una atracción turística y una lección de vida, todo en uno. Eso es la Aripuca. Todo empezó con la idea de poner en funcionamiento un proyecto de producción agrícola y ganadero que no arrasara con la selva, como de costumbre. A partir de ese rayo de inspiración inicial, nació un espacio que pretende alertar a la humanidad sobre su propio destino si sigue por el camino de la deforestación.

Trabajar junto al monte

Los creadores de la Aripuca vienen de una familia de tradición agrícola y ganadera. En los años ochenta, decidieron instalarse a 50 kilómetros de las fabulosas Cataratas y crear un yerbatal sin quemar su campo primero. Dejaron los grandes árboles en pie e hicieron crecer sus plantas de yerba entre ellos, mientras los animales pastaban en el monte. Esta primera acción para proteger el entorno atrajo las miradas de investigadores y viajeros, y así la familia decidió expandir su tarea de concienciación.

Trampa colosal

Fue entonces cuando nació la idea de crear la Aripuca, un monumento inspirado en las trampas guaraníes y que replica su forma.

Para cazar a sus presas, los guaraníes utilizaban (y aún lo hacen en algunas regiones) trampas construidas con una pirámide de palitos. Al caer la presa en la trampa, se activa un mecanismo que la deja atrapada dentro de la pequeña pirámide, pero ilesa.

La Aripuca es una trampa guaraní de tamaño colosal. Construida con especies locales en peligro de extinción o desaparecidas, es una muestra del peligro hacia el que se dirige la humanidad si sigue talando de manera indiscriminada. El mensaje esperanzador es que, aun cuando hayamos caído en la trampa, tenemos la oportunidad de salir con vida de ella. Es solo cuestión de proponernos cambiar el rumbo.

¿Qué esperar de la visita a la Aripuca?

Visitar la Aripuca es entretenido y aleccionador al mismo tiempo. La trampa colosal, con sus 17 metros de altura y más de media tonelada de peso, está construida con 30 especies nativas que fueron rescatadas de aserraderos o recuperadas de los alrededores. Ninguno de los troncos fue cortado específicamente para crear el monumento.

En el lugar también hay otros edificios para conocer:

  • Una tienda de recuerdos construida enteramente en piedra local que vende artesanías de toda la Argentina.

  • Una pequeña vivienda que recrea la arquitectura típica de los colonos de la zona donde se pueden comprar productos típicos de Misiones, como yerba mate o alfajores de harina de mandioca.

  • Un chiringuito de techo de paja donde se sirven helados de yerba mate y pétalos de una flor local y también excelentes cervezas artesanales.

Horario: 

Todos los días de 09:00 a 18:00 h

Precio: 

Entrada general: 3 €
Menores de 8 años: gratis

Dirección: 

Ruta 12 Km 4 ½

Cómo llegar: 

Autobús: autobuses urbanos que circulan por la avenida principal (Av. Victoria Aguirre). Consultar al chofer si llega hasta La Aripuca.