Qué visitar en Córdoba: 10 lugares imprescindibles

Córdoba es una ciudad pequeña, histórica, de contrastes, y con un sinfín de cosas que ver y hacerEn este rincón de Andalucía la fragancia del azahar y el jazmín de sus patios se entremezcla con el sonido de la guitarra española a través de las callejuelas más estrechas y curiosas.

La mejor forma de conocer esta maravillosa y pintoresca ciudad, símbolo de culturas, es contratando algún tour guiado para que expertos en historia te expliquen al detalle todos los entresijos y secretos. También puedes empezar leyendo esta lista con los 10 imprescindibles que no puedes perderte:

1. Mezquita-Catedral de Córdoba

La Mezquita de Córdoba, que hoy en día es una catedral cristiana, es uno de los edificios históricos más bellos e importantes de toda España. Fue construido entre los siglos VIII y X, durante el momento de mayor esplendor del Califato Omeya.

Lo cierto es que no se puede hablar de Córdoba ciudad sin empezar por la Mezquita. Es uno de los monumentos más bellos e importantes del mundo por todo lo que significa a nivel histórico. La Mezquita de Córdoba ha sido el lugar de culto de varias religiones: pese a que en un principio fue una iglesia visigoda, luego se convirtió en una mezquita, hasta que, finalmente, tras haberla compartido mucho tiempo con los cristianos, se convirtió en una basílica.

El interior de la Mezquita de Córdoba es una auténtica maravilla. Una vez entres por la puerta principal, conocida como la puerta del Perdón, llegarás al Patio de los Naranjos, desde donde accederás al interior para ver los antiguos restos de la iglesia visigoda y la riqueza monumental de la antigua mezquita, con su mihrab y el fastuoso bosque de arcos de herradura bicolores.

No te pierdas tampoco su nave gótica, construida durante en siglo XII tras la Reconquista. Te recomendamos que contrates una visita guiada por la Mezquita de Córdoba para no perderte lo más importante y ahorrarte las colas que se forman a la entrada. Consigue tus tickets al mejor precio y apréndelo todo sobre el monumento islámico más importante de Occidente.  

Mezquita de Córdoba

2. Alcázar de los Reyes Cristianos

En Córdoba se encuentra uno de los alcázares más emblemáticos de toda España: el Alcázar de los Reyes Cristianos, una fortaleza erguida en el año 1328 por Alfonso XI sobre el antiguo Palacio Califal de la dinastía de los Omeya.

Se trata de una espléndida fortaleza donde se combinan estilos de diferentes culturas, que antaño se utilizó como centro de gobierno de la ciudad. En ella encontrarás un precioso patio mudéjar, unas murallas a las cuales podrás subir, la Torre del Homenaje, que ofrece unas vistas preciosas al casco antiguo de Córdoba, y sus famosos jardines, a los cuales te aconsejamos que vayas a pasear.

¿Sabías qué?

El Alcázar de Córdoba fue utilizado como Sede de la Inquisición y como cárcel durante muchos años. De hecho, la Torre de la Inquisición sirvió como archivo del Tribunal durante siglos, almacenando documentos de gran valor

Para entender la verdadera esencia e historia del Alcázar de los Reyes Cristianos te sugerimos que contrates un tour. Un guía experto te explicará todo lo que necesitas saber sobre sus majestuosos palacios, los mosaicos romanos que se encuentran en su interior y los importantes sucesos históricos que acaecieron allí.

Alcázar de Córdoba

3. Judería de Córdoba

El barrio de la Judería de Córdoba rezuma historia y encanto en todas sus callejuelas. Una de las primeras cosas que tienes que hacer cuando llegues a la ciudad, es pasear tranquilamente por la Judería, por sus estrechas calles repletas de tiendas de artesanía y souvenirs y bares de tapas, restaurantes y tabernas muy auténticas.

Aquí podrás encontrar la antigua Sinagoga del año 1315 o el famoso museo Casa Sefarad.

Lo más interesante de este barrio es que es como viajar al siglo X, época en la que los judíos empezaron a habitar esta zona para permanecer en ella 500 años. Para entender bien la historia de la Judería te sugerimos que contrates un tour con un guía que te acompañará en un recorrido que sigue las huellas de las culturas musulmana, judía y cristiana por las calles del barrio.

Judería de Córdoba

4. Patios cordobeses

Pero callejear por Córdoba también implica darse el lujo de toparse con auténticos patios repletos de flores. Presta atención mientras caminas, porque lo más probable es que encuentres alguno de ellos repleto de macetas con flores que te alegrarán el día.

Si vas en mayo, te conviene saber que este mes tiene lugar la Fiesta de los Patios Cordobeses, un concurso que implica a toda la ciudad y en el que todos los patios quedan al descubierto para que podamos verlos.

Pero si no puedes ir en mayo y te apetece apreciar la particular belleza de los patios cordobeses y adentrarte en su historia, curiosidades y secretos, te recomendamos que le eches un vistazo a este tour que te lleva a los 6 patios más bonitos de toda Córdoba.

Patios Cordobeses

5. La Calleja de las Flores

Probablemente la Calleja de las Flores es una de nuestras calles favoritas del mundo entero. Ubicada a escasos metros de la Mezquita-Catedral, desde la calle Velázquez Bosco, se accede a una callejuela que desemboca en una tímida plazuela que en realidad es un patio de vecinos.

Las macetas con flores que la decoran, su suelo empedrado, la coqueta fuente que la preside, y las vistas que da a la torre de la Catedral, son motivos suficientes para considerar a este lugar como una de las mejores estampas de Córdoba.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. En este caso, es probable que así sea:

Calleja de las Flores - Córdoba

6. Puente Romano

También se le conoce como el Puente Viejo, y fue el único con el que contó la ciudad durante muchos siglos hasta que finalmente, en el siglo XX, se construyó el famoso puente de San Rafael.

Consta de 16 arcos, 14 de medio punto y 4 apuntados. Aunque a lo largo de la historia ha ido sufriendo remodelaciones desde que se construyó en el siglo I a. C., su estructura principal se conserva muy bien. En el centro se encuentra la escultura de San Rafael, una obra del siglo XVI.

Probablemente, las vistas al bosque de arcos y columnas de la mezquita, la Calleja de las Flores y el puente romano cruzando el Guadalquivir, sean las tres estampas más maravillosas de Córdoba.

Para ver el puente desde todas sus perspectivas, crúzalo y llega hasta la torre de Calahorra y observa la escena durante el atardecer. La imagen es impagable.

Puente Romano de Córdoba

7. Torre de Calahorra

Como decíamos en el punto anterior, justo cuando cruzas el Puente Romano llegas a la Torre de Calahorra, un icónico edificio histórico que antaño, durante la dominación musulmana, fue utilizado como torre de vigilancia.

La arquitectura del edificio revela que a lo largo de la historia ha ido remodelándose hasta convertirse en el edificio que conocemos hoy. En la época califal se reestructuró el edificio y en el siglo XII, por ejemplo, se reforó su recinto rectangular flanqueado por torres.

En el siglo XX fue declarado monumento histórico artístico y hoy en día en su interior acoge uno de los museos más interesantes de la ciudad: el Museo Vivo de al-Andalus, que nos habla sobre la convivencia entre las culturas musulmana, judía y cristiana a lo largo de los siglos en Córdoba. 

El horario del museo es del 1 al 30 de septiembre de 10:00 a 14:00 h y de 16:30 a 20:30 h y el resto del año de 10:00 a 18:00 h. El precio es de 4,50 €, aunque niños, grupos y jubilados, pagarán 3 €.

Torre de Calahorra - Córdoba

8. Palacio Marqués de Viana

El Palacio de Viana de Córdoba es una de las casas solariegas más valiosas que han quedado de la nobleza. Visitar este emblemático lugar es, además, un paseo a una serie de patios y jardines preciosos que te quitarán el aliento.

Algo tiene Córdoba que enamora desde cualquier rincón, por muy irregular o antiguo que sea, y este palacio es una muestra de lo mucho que significan estos complejos arquitectónicos donde se cuidaron todos y cada uno de los detalles, tanto en los interiores, como en los patios o jardines.

Te recomendamos que vayas con este tour guiado para ver sus patios cordobeses, herederos de la tradición romana, y aprendas todo sobre la historia de este curioso palacio. En sus dependencias se encuentran objetos de gran valor, como porcelanas, pinturas, mosaicos, azulejos o una extensa biblioteca con más de 6.000 volúmenes.

Su horario es de martes a viernes de 10:00 a 19:00 h, y los sábados, domingos y festivos de 10:00 a 15:00 h. El precio es de 8 € y si quieres visitar solo los patios 5 €.

Palacio de Viana - Córdoba

9. Plaza de la Corredera

Es una de las plazas más llamativas de Córdoba. Ubicada al norte del centro histórico, fue antiguamente un circo romano. De hecho, numerosas excavaciones arqueológicas han recuperado una serie de fabulosos mosaicos romanos que hoy en día se encuentran expuestos en el Alcázar de los Reyes Cristianos.

La configuración actual de la Plaza de la Corredera es fruto de una serie de obras realizadas entre los años 1638 y 1687. Cuando se construyó fue, hasta el año 1946, el gran mercado de la ciudad, el cual se acabó demoliendo años después. Pero también fue el escenario de innumerables acontecimientos históricos, como el festejo de la victoria de Lepanto contra los turcos. También fue el lugar escogido por la Inquisición para celebrar sus autos de fe.

Hoy, lejos de ser todo lo que fue, es un lugar fantástico para sentarse a la fresca de alguna terraza de un bar y tomarse algo relajadamente.

Plaza de la Corredera - Córdoba

10. El Cristo de los faroles

Otro de los lugares más queridos de Córdoba es el Cristo de los faroles (o el Cristo de los Desagravios y Misericordia), una escultura muy curiosa del barroco que representa a Jesús crucificado alrededor de 8 farolas de hierro que velan y encuadran la imagen.

Se encuentra en la plaza de los Capuchinos y la figura fue realizada en 1794 por el escultor Juan Navarro León. Esta plaza conserva su empedrado original y es uno de los lugares más transitados de Córdoba.

¿Sabías qué?

Corre la leyenda de que cada noche a las 00:00 h se oían unos pasos y un hombre encapuchado se acercaba con cautela al Cristo de los Faroles y susurraba unas palabras que nadie entendía. Al parecer, la leyenda nos cuenta que fue un soldado que años atrás fue asaltado y cuando estaba a punto de morir se despertó desorientado delante del Cristo de los Faroles. Iba cada día para darle las gracias por salvarle la vida.

Cristo de los Faroles - Córdoba