Bucarest

Calles de Bucarest

Es difícil presentar una ciudad como Bucarest, porque es una y muchas a la vez. Hubo una época en que fue conocida como la París del Este, aunque ese pasado ha quedado oculto bajo el perfil monumental de las construcciones comunistas, como el colosal Palacio del Parlamento Rumano.

Las capas de historia se superponen sobre la ciudad y se observan claramente en su arquitectura, pero también en su ambiente. La Bucarest que puedes conocer hoy caminando por las calles zigzagueantes de su centro histórico está recuperando el brillo de antaño, pero sumándole una impronta moderna y cosmopolita.

Los viejos edificios están siendo poco a poco restaurados, y en sus calles adoquinadas se abren día a día cada vez más restaurantes, cafés y modernas tiendas de diseño. Además, su vida nocturna es una de las más animadas de Europa, e incluye bares y clubs en los que puedes escuchar música o estar de fiesta hasta el amanecer.

Por otra parte, la leyenda del conde Drácula sobrevuela la ciudad y le transmite parte de su aura de misterio e intriga. La escapada a Transilvania para conocer el palacio Bran se ha convertido en un verdadero imprescindible de Bucarest y miles de viajeros hacen la peregrinación al hogar de Vlad el Empalador para embeberse de los detalles de su historia.

Si estás buscando conocer algo distinto dentro de Europa, Bucarest es una apuesta segura: algunas de sus muchas caras (si no todas) seguramente te sorprenderán gratamente.

En esta guía práctica hemos reunido toda la información que necesitas para planear tu viaje de manera fácil y rápida, ahorrando dinero. Échales un vistazo a estos posts fundamentales y empieza a disfrutar:

Te recomendamos... 

  • Visitar el Palacio del Parlamento Rumano. Es el edificio más importante de la ciudad y uno de los más impactantes del mundo. Ostenta varios récords mundiales, entre ellos, el de ser el edificio más pesado y la construcción administrativo civil más grande del mundo. El lujo y la opulencia de su interior te sorprenderán tanto como descubrir que para construirlo se tuvieron que demoler más de siete mil casas (sí, leíste bien, ¡siete mil!).
     
  • Seguir la pista del conde Drácula. Hay dos lugares fundamentales para esto en las cercanías de Bucarest: el castillo de Bran y el monasterio de Snagov. El primero es uno de los lugares de residencia de Van el Empalador. En él podrás asomarte a los orígenes de la leyenda y conocer los puentes entre mito y realidad. El monasterio de Snagov, por otra parte, es el lugar donde descansan los restos del temido gobernante rumano, según cuenta la leyenda.
     
  • Conocer el Ateneo rumano. Es uno de los iconos de la ciudad. Tiene forma circular y un precioso estilo neoclásico, y el interior fue decorado por grandes artistas. Los frescos del auditorio muestran escenas clave de la historia de Rumanía. De noche, la iluminación resalta sus columnas de estilo jónico y convierte a la fachada en un espectáculo digno de ver. Si tienes oportunidad, reserva entradas para un concierto: es la mejor forma de vivirlo en todo su esplendor.
     
  • Recorrer el museo Satului. También conocido como el Museo de la Aldea, es un museo etnográfico al aire libre en el que puedes hacer un recorrido por la historia y la cultura de Rumanía sin moverte del lugar. Tiene más de 300 edificios que representan los estilos arquitectónicos de todo el país y donde se guardan objetos de uso cotidiano de los rumanos a través de la historia. Una perla para los amantes de la etnografía.
     
  • Descansar en el Parque Cişmigiu. Es un espléndido jardín de estilo inglés con lago, fuentes, bancos, árboles añejos y setos de flores. Perfecto para pasear y tomar algo junto al lago o dar una vuelta en los barcos a pedal. Imperdible si estás con niños en Bucarest. En el interior del parque hay algunos bares y quioscos en los que puedes sentarte a disfrutar una cerveza con tranquilidad.
Ateneo Rumano de Bucarest