Praga

Ubicada a 300 kilómetros de Viena, Praga es un buen destino para visitar desde esta ciudad, ya sea en una excursión de un día o como continuación de un recorrido por las más bellas capitales europeas. Caminando por sus calles empedradas y viendo su espléndida arquitectura te sentirás transportado a un cuento de hadas.

En una ciudad con mil años de historia hay mucho para recorrer y apreciar. Entre los imperdibles se encuentran:

  • Castillo de Praga, una verdadera ciudadela que alberga las oficinas del presidente, una iglesia, museos, jardines…
     
  • Catedral gótica de San Vito. Se encuentra dentro del Castillo de Praga y sus torres ofrecen una de las mejores vistas de la ciudad.
     
  • Puente de Carlos. El más antiguo y emblemático puente de la ciudad comunica la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña.
     
  • Ópera estatal. Una de las óperas más conocidas de Europa con precios muy accesibles.
     
  • Antiguo Ayuntamiento, con su impresionante torre gótica y su Reloj Astronómico.
     
  • Museo Nacional. Colecciones de minerales, paleontología y zoología, entre otros, en un edificio con una decoración increíble.
     
  • Plaza de Wenceslao. Un sitio de gran valor histórico por los acontecimientos que sucedieron allí. Actualmente está rodeada de tiendas y restaurantes.

Visita Praga desde Viena

Una ciudad con más de mil años de historia tiene mucho para ofrecer. Tanto, que planear la visita por libre puede resultar algo abrumador. Si quieres conocer lo mejor de Praga de manera relajada y sin perderte los detalles curiosos de cada visita, te recomendamos hacer el paseo junto a un guía experto.

Pasaremos a buscarte en un cómodo autocar y visitaremos los puntos más sobresalientes de la ciudad, como el Castillo de Praga y la catedral gótica de San Vito. También tendrás tiempo libre para moverte a tu aire.

Cómo llegar de Viena a Praga

Tren

El viaje cuesta entre 14 € y 66 € y tiene una duración de cuatro horas aproximadamente. En la página web de OBB puedes comprar los pasajes.

Autobús

El viaje en Flixbus cuesta entre 12,99 € y 35,99 €. El trayecto dura entre cuatro horas y cuatro horas y media y puedes sacar los pasajes online.

Servicio de traslado

Si estás dispuesto a gastar algo más de dinero, el transfer puede ser una gran opción para llegar desde Viena a Praga. Un chofer pasará por ti para llevarte directo al centro de Praga en el menor tiempo posible. Puedes reservar aquí el transfer a Praga.